Viene a mi mente como un recuerdo borroso uno de los últimos momentos viviendo en Argentina, poco antes de que mi madre decidiera venir a vivir a España. Tenía entre 3 o 4 años, no se con exactitud, y oí una conversación que mi madre estaba teniendo con un señor, en ese entonces y hasta hoy, un total desconocido. — La niña me pregunta por ti, quiere al igual que sus amiguitos, ver a su padre. No te estoy pidiendo que dejes a tu familia, solo que te acerques a ella. — No lo sé Mónica, ni siquiera estoy seguro se que sea mi hija — mi madre lo abofeteó, lo se por que oí el ruido de su mano estrellándose en su mejilla — ¿Qué dices Francisco? Sabes bien que has sido el único hombre con el que he estado, me has mentido diciendo que eras separado, y como idiota te creí. Amelia es tu hija, sa

