Narra Phillip Como rey he tenido que llevar mi vida bajo los reglamentos de nuestra monarquía, al igual que mi hijo Arón, no estaba destinado para asumir este papel —el linaje hacia la sucesión del trono ya estaba trazado—. Pero el destino nos ha puesto en esta posición por razones que nunca podré comprender. Todo inicia con mi padre, el antiguo rey Arthur William de Aragón, un hombre que siempre se destacó por ser ejemplar, que realizó sus funciones demostrando su inteligencia, prudencia y fidelidad a la familia real y a su pueblo. Como padre hizo un trabajo maravilloso, pues nos enseñó mucho a mi hermano mayor y a mí; era alguien de admirar, por lo que su muerte por una terrible enfermedad, provocó tristeza entre las personas que amaron sus actos en pro de ayudar al pueblo. Así que mi h

