... / Comienzo, Parte 2

1398 Palabras
Un escritorio de gran tamaño sale disparado y choca contra la pared destrozándose. —Alistark, si sigues así destruirás todo lo que te dejé—comenta el antiguo Dios sol. — ¡SOY PATÉTICO!—grita con cólera queriendo lanzar algo más. Es frenado por el hombre. —No eres patético—añade—cualquiera comete errores—dice tocando su hombro. Alistark quita su mano del hombro y camina hacia la puerta—Tengo todo listo y arreglado, tal cual como quería, pero no tengo la chica—comenta. La puerta se abre y Daniela se asoma, mira a Alistark sin problema alguno y luego al que era el antiguo Dios sol—Lamento no tocar ¿interrumpo algo?—pregunta mirando a Alistark. Él se queda mudo, estaba ido, ella después que despertó estaba diferente, casi no recordaba su pelo oscuro, le hacía sentir bien. Daniela carraspea y el otro hombre niega. —Quería invitarlo, estaba haciendo un pastel y me gustaría que estuviera ahí—comenta con una sonrisa—si quieres ve—dice a Alistark y sale. —Hijo mío, no te apoyo en lo que hiciste, pero, tenías 1,500 años de abstinencia ¿por qué no esperaste 3 meses?—pregunta cerca de él. —Mi abstinencia fue por estar encerrado. Pensé que ella no iba a volver a levantarse ¿okey? Soy un hombre y tengo esas necesidades que ella nunca me dio—dice enojado y sale de ahí. —Las mejores cosas tardan en llegar y, eso no es una excusa para lo que hiciste—comenta solo, en aquella habitación. — ¿Habré elegido bien?—se pregunta así mismo. Estaban todos reunidos en la mesa y riendo con una que otra ocurrencia, excepto Alistark. Observaba cada movimiento que hacía Daniela y como Astaroth le coqueteaba. Un gruñido salió de su boca y las atenciones fueron para él. — ¿Podemos hablar?—pregunta mirando a Daniela, esta asiente. Ambos salen y se dirigen a una pequeña terraza que queda detrás de la cocina. — ¿Qué pasa? ¿Problemas en el paraíso?—pregunta con burla. Alistark la mira serio, ella solo sube los hombros—Entiende que duré 1,500 años encerrado, sin una hembra y sin mi mate, cuando te encontré no hubo chance alguno y después caíste en coma y no pensé que volverías a levantarte—comenta. Daniela asiente—Eso no te justifica ¿no sabías que si tú 'mate' tiene alguna enfermedad o algo, lo bueno es mantenerse cerca para su recuperación?—pregunta haciendo comillas en la palabra mate. —También tengo nuevas responsabilidades—añade. —Pues entonces todo pasó por algo y me alegro—comenta. — ¿Qué quieres decir?—pregunta bloqueándole el paso a la salida. —No tenías tiempo para mí, que me hayas sido infiel se entiende, no te podías aguantar, perfecto te entiendo—añade e intenta salir. —No era eso lo que ibas a decir—dice agarrando su brazo, mandando pequeñas corrientes eléctricas por todo su cuerpo. Daniela se zafa y lo mira mal—Agradece de que estamos hablando y ni me toques—comenta manteniendo su distancia—Todo pasa por algo y como no tenías tiempo para mí, fue bueno que todo acabara—habla con las manos extendidas. Alistark suspira—Daniela... —fue interrumpida. —Daniela no, no me vengas que porque no te dí el culo me fuiste infiel—comenta. — ¿Sabes qué? Me hablas de responsabilidades como si tú tuvieras, pero si estuvieras en mi lugar, también lo dirías—dice poniéndose a la defensiva. Daniela se acerca—No Alistark, no tengo responsabilidades ahora, porque no sé exactamente qué hacer, y no, no te hubiese sido infiel, porque yo sí sé lo que es Tener una pareja y serle fiel, mejor me hubiese quedado muerta, y no estar luchando en mi subconsciente vagando por el tiempo y el espacio queriendo estar contigo—habla tocando su pecho con su dedo índice. —Ya recházame, todo está perdido—comenta cruzándose de brazos. Alistark suspira—No, siento que aún hay esperanza—dice mirándola a los ojos. Daniela desvía la mirada—Solo quieres intentarlo porque no me lo llegaste a meter—comenta ahora a la defensiva. — ¿Me dirás que tu antes de mí no gozaste entonces?—pregunta serio. La puerta se abre dejando ver a un Astaroth—Hay alguien que quiero que conozcas—dice y se va. Daniela asiente y lo mira. Él se aparta de la puerta—No Alistark, yo no gocé—comenta—fui violada tres veces en tiempos diferentes, si eso es gozar, estás errado—comenta y se marcha dejando a Alistark con un sabor amargo. Daniela vuelve a la cocina encontrando a una chica. — ¿Linett?—pregunta con miedo. La chica asiente sonriendo, se veía demacrada, y con muchas ojeras. —Astaroth ¿es la verdadera o la tal súcubo aquella?—pregunta mirándolo sería. Astaroth palidece, ¿cómo sabía ella eso?—Si, es la verdadera, rompí el hechizo que mi prima tenía sobre ella, pensé que te alegraría de ver a la hija de tu antecesora—comenta rascándose la nuca. —Si es una broma tuya, te voy a castrar—dice señalándolo. Astaroth levanta las manos en señal de paz—Quiero hijos contigo, tranquila—comenta y los demás ríen. Daniela lo mira mal y se acerca a la chica. — ¿Linett?—pregunta Alistark. Toma un cuchillo e intenta clavárselo pero es frenada. —Es la real lobo—dice Astaroth protegiéndola con su cuerpo. Alistark deja caer el cuchillo. Linett le sonríe—Ali—dice y se para. Alistark quita a Astaroth y abraza a Linett. Daniela siente un poco de celos, lo más curioso es que Alistark los siente, su conexión aún no se rompe, aunque ella lo haya rechazado. —Pensé que había perdido a mi hermanita para siempre—comenta tocando su pelo. —Aquí estoy, gracias a Astaroth—dice sonriendo. —cuando esa chica me suplantó tenía miedo de lo que te pudiera hacer—dice sosteniendo sus manos. —Sabía que era la falsa—comenta sonriendo, mostrando sus hoyuelos—lamento la acción con el cuchillo, tenía que prevenir—dice. —Ella es Daniela, mi mate—presenta. Y todos en la sala lo miran mal, cosa que hizo caso omiso. Linett se despega rápido de él. —Ex mate, puedes acostarte cuántas veces quieras con él—menciona y se sienta al lado de Astaroth— ¿para qué querías que viniera a verla?—pregunta. —Mi vida—toca su mano y deposita un beso—no seas mal educada—dice con una sonrisa. Daniela suspira— ¿Querías decirme algo?—pregunta mirando a Linett la cual se encontraba encogida en su lugar. —Mi madre fue la única diosa luna y alfa de una manada que ahora se encuentra a la deriva—dice—puedo más o menos ayudarte a encajar con tu destino—dice sonriendo un poco.—Es tu deber ser la siguiente alfa, fue algo que ella inició y que debe continuar—dice. Daniela asiente—Entiendo, está bien—dice—Te daría una habitación pero esta no es mi casa—dice sonriendo. Astaroth pasa un brazo por su hombro y sonríe hacia Alistark. No pasó un minuto cuando Daniela fue despegada de manera brusca del demonio y llevada arrastras hacia afuera. —Te quiero dar una advertencia, diosa luna—comenta Alistark cambiando sus ojos—tú eras, eres y serás mía por el fin de los tiempos, sé que cometí un maldito error, uno bien grande y estoy dispuesto a dar mi testículo izquierdo por tu perdón, porque sé, que aunque digas que me perdonas, sé que en lo más profundo de tu corazón no es así, porque lo siento, porque cuando me rechazaste realmente no lo hiciste porque aún me querías—comenta cerca de su cara. Daniela intenta alejarse pero cada vez que se mueve él la aprieta y pega más a él. —No quería ser rudo contigo pero no tengo de otra—dice y se marcha.
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