Capítulo Dos: ¿Qué Hago Ahora? Parte 1.

1434 Palabras
Daniela fue salvada por Astaroth. Un muy enojado Astaroth. —Lo voy a matar—comenta dando vueltas en la habitación. Daniela estaba sentada en el borde de la gran cama, mirando el vacío. ¿Por qué? ¿Cuál es su juego ahora? La puerta suena llamando la atención del demonio, la joven aún sigue con la mirada perdida. Linett entra y sonríe hacia Astaroth, este solo se limita a asentir. — ¿Podemos hablar?—pregunta mirando a Daniela, pero esta sigue pérdida. Astaroth chasquea sus dedos frente a su rostro y ésta reacciona. — ¿Decías?—comenta mirando al joven y luego ve a Linett. —Qué sí podemos hablar—dice tímida y la otra asiente. Astaroth sale dando privacidad. —Eres la nueva alfa de la manada que mi madre fundó y te necesitamos allí—dice—ya que tú eres su sucesora, es tu obligación—dice y Daniela asiente, mientras bosteza. —Disculpa—dice apenada. —No te preocupes, es algo normal—ríe un poco sintiéndose más en confianza—se supone que ahora estés dormida, ya que eres la diosa luna, la noche es tu día y el día tu noche—dice y se ríe de la cara confundida de Daniela—trabajarás de ahora en adelante mejor de noche, ya que la luna es tu fuerte—dice y Daniela asiente—deberías descansar—comenta y hace una pequeña reverencia y se retira. Daniela no lo piensa dos veces y se queda dormida. Linett suspira fuera de la habitación, de alguna manera u otra todo esto era su culpa. Aunque seamos sinceros, la mamá de Alistark y Anubis iba a morir de todos modos, ella no portaba la inmortalidad. Quizá estén con cara de ¿por qué culpa de Linett? Les recuerdo que los celos que ella sentía por la madre de Alistark fue lo que la empujó a salir de la habitación, y así sucesivamente. Le sabe un poco mal que Alistark no sepa realmente lo que ocurrió. — ¿Estás bien?—pregunta Alistark a sus espaldas. Linett se sobresalta y asiente—Solo estaba pensando y haz silencio que Lady Daniela está dormida—comenta en voz baja. Alistark asiente medio confuso por eso de 'Lady'—Venía a hablar con ella—comenta en voz baja. —Ajá pillín, a hablar eee—dice bajito codeando a Alistark. —Por Zeus Lin, sí, me iba a disculpar, ahora debe estar odiándome—dice y empieza a caminar seguido por Linett. —No te culpes, la diosa luna no está para tener pareja—dice subiendo los hombros y Alistark la mira como si tuviera seis ojos—Si, lo sé es confuso porque ella es la diosa luna, quien se encarga de unir a sus hijos lobos con su pareja eterna, pero ella no tiene—dice mirando a Alistark. — ¿Y la conexión que tenemos?–pregunta. — ¿La que tenían?—pregunta y Alistark la mira mal—Las cosas pasan por algo Ali, aunque mi madre te haya asignado a ella como mate, pasó por pura equivocación—dice. — ¿Me estás diciendo que se equivocó?—pregunta incrédulo. —Ali... Mira cómo funciona eso del emparejamiento;—comenta parándose—mi madre, diosa luna anterior, tenía el don de ver el futuro, ella en su sabía lo que te iba a deparar y quiso de alguna manera ayudarte a salir de esa prisión en el tiempo adecuado donde no corriera tanto peligro, ya que sabía que llegarías a ser el rey sol—dice y pausa—si ella alteraba algo, tu futuro iba a ser peor—comenta mirando sus ojos— luego encontró a Daniela, esquiando y armó el plan de cómo se conocerían y eso—dice sonriendo—ella sería que te libere de tu encarcelamiento. Hay ciertas cosas que no se muestran en el futuro, a veces porque aparecen nubes y eso... Alistark la interrumpe— ¿y cómo no predijo del asesinato de mi madre y secuestro tuyo?—pregunta. —Te lo dije, el futuro no siempre muestra las cosas claras y... Al parecer el tuyo iba más allá que el de tu madre—dijo y Alistark cierra los ojos con dolor. —Entiendo—dice con sus manos hechas puños. —Un día después de mi mamá emparejarte, cayó en cama de la nada y la guerra empezó, mi mamá aún no tenía a su sucesora, todo ocurrió muy rápido, ni ella lo vio venir—dice remojando sus labios. —y Daniela llegó a su pensamiento de la nada y con eso murió... Murmuró algo antes de morir que tu madre no escuchó y fue un: Alistark, perdóname. —termina de decir y continúa caminando. Fue seguida por Alistark quien seguía haciendo preguntas. —Ali—llamó ella—yo no sé todo—dice y entra a una habitación con muebles finos. —Creo que pidió perdón por tener en mente a tu mate y así pasarle lo de la sucesora—dice subiendo de hombros la joven. Alistark estaba algo enojado. —La quiero a ella—dice tirándose en el sofá más grande. —Es curioso querer algo que ya perdiste—dice la joven deslizando sus flacos dedos sobre la tela de seda de los muebles. —No está perdido—dice entre dientes y tapando su cara con un brazo—no la rechacé y ella no me rechazó de corazón, lo hizo por pura ira—dice. —A veces nos cuesta asimilar que ya se fue lo que creíamos tener seguro en nuestras manos—dice sentándose. — ¿Seguirás en plan filósofa?—pregunta irritado. —No es ser filósofa Ali—dice mirándolo—ya no eres aquel niño al que si se le escapaba una mariposa iba tras ella para recuperarla llegando a conseguirla—dice mirándolo—ahora eres un adulto, eres un rey que lamentablemente perdió a su reina en el campo de batalla—dice y Alistark se para enojado y la toma del cuello. —Puede que nos conozcamos desde siglos, pero cállate, no me faltes el respeto—dice y Linett no le hizo caso. —Quítale la reina al rey, y verás como todo su reino se desploma—dice y Alistark la suelta brusco para girarse y acostarse en el mueble otra vez. Linett se para, esa actitud de él hacia ella le molestó e hizo sentir mal.—Despídete de Daniela—dice y Alistark la mira—vendrá conmigo y cumplirá con sus responsabilidades, ya está bueno de estar en un sitio donde está claro que no hay lugar para ella—dice haciendo enojar más Alistark. Él no quería que se fuera, no, no, no. —Maldita—dice lanzándole lo que tenía a su alcance; un cojín. El cojín fue detenido con la mente de Linett—Ella perdió su lugar aquí desde el día en que le fuiste infiel bajo el mismo techo—dice y sale lo más rápido que pueda. Alistark no pierde tiempo y le cae atrás. Los dos tienen una buena resistencia, pero si no fuera por los poderes de Linett, Alistark la hubiese alcanzado. Linett se tele transportó hacia otro pasillo mientras seguía corriendo, Alistark no duraría mucho en alcanzarla. La joven choco muy duro contra alguien cayendo los dos al suelo, ella encima de él. —Madre mía—se queja el chico de voz profunda haciendo sonrojarla mientras se separa de él y se disculpa. Jazmín llega algo sofocada de correr y lo ve. Diablos. El chico aún en el suelo la mira y las pupilas de sus ojos miel se dilatan. — ¿Una ninfa?—pregunta medio burlesco. Jazmín se ofende—Disculpa si no soy lo suficientemente apta para ti, imbécil—dice y voltea a irse. Ya sabía ella que era mala idea seguir ese camino de hojas. —No, espera, no quise decir eso joder—dice el chico que al parecer es un español. Mira a la joven con la que chocó—suerte que te has quitado de encima, no me quería imaginas como hubiese terminado—dice y sale en dirección a su compañera de vida—Maldición cuanto corres—grita ya a la distancia. Linett aún sigue en el suelo, mirando por donde se fue el chico, deseando que él se hubiese quedado un poco más. Mierda, que hermoso.
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