Fay Volamos durante un largo tiempo, afortunadamente Margot tenía consigo un poco de polvo de hadas, ya que el mío estaba a nada de agotarse. Llevaba demasiado tiempo sin estar en donde todo empezó, aunque aún me acompañaban algunas de mis amigas de Biora sentía que todo esto era un viaje que nunca llegaba a su fin. —Miren allá, jamás había visto algo como esto —dice Flora señalando los grandes árboles de hielo de un blanco azulado que resplandecían con la tenue luz de la mañana. —Tienes razón, en Biora jamás habría visto y aparte todo está cubierto de nieve. Creo que jamás había visto nieve en mi vida —menciona Rosetta agachándose para recoger la nieve con sus manos. —Esperen, no la toquen. La nieve puede quemarlos —respondo preocupada. —¿Pero cómo puede quemarnos algo que no es

