Alexander No había tenido tiempo para que Ross conociera España. Unos amigos y socios de la empresa me llamaron para reunirse conmigo y no he podido rechazar tal oferta. Pero hoy tenía libre para mí hermana, saldremos a comer, la ayudó a vestirse, me coloco algo cómodo y una chaqueta de cuero que tenía años que no la usaba, fue un regalo de Anne. Agarro su mano y salimos del hotel, el chófer nos abre la puerta y subimos al auto. Ross me dice que quiere comer pizza, y yo deseaba comida china, ella me mira y no puedo resistirme, el chófer con mucho respeto me recomienda una pizzería muy popular en España, decidimos ir. El lugar quedaba un poco retirado, llegamos después de varios minutos de viaje, nos bajamos y Ross toma mi mano, entramos y el encargado nos saluda, le digo mi nombre

