Violeta Estaba tan feliz de tenerlos conmigo. Talía salía en la media noche y se pasaba a mi habitación, dejando a Marcos con la Esme, la alarma empieza a sonar y me levanto. Talía no en la cama, escucho ruido en el baño y ella sale, me sonríe. –El solo baño es más grande que nuestro departamento Violeta –Me rió– Sería feliz viviendo en esta mansión. –A Florencia le gusta vivir bien. –¿Cuándo volverás a México? –Se recuesta en la cama– Nada es lo mismo sin ti, Violeta. –Tengo miedo que Alexander se entere de mi embarazo y todo se complique. –Sabes que siempre te apoyaré y que siempre he apoyado cada decisión, no estuve de acuerdo en la manera que te hablo y te trato, pero... –Me mira– El día que me fue a buscar para saber de ti lo noté muy preocupado, le dolió el que te fueras. Su

