Violeta Sus ojos me miraban con una intensidad que muchas veces me dejó cautivada pero hoy no sentí lo mismo, él quería una respuesta y sería lo más sincera porque se lo merece, no lo amaba y dudaba mucho poder hacerlo en un futuro, es un hombre maravilloso y me ha ayudado mucho en estos dos meses que he estado viviendo en España, pero no podía obligar a mi corazón a corresponderles a sus sentimientos. Amaba a Alexander y solamente a el lo queria en mi vida. —Mereces a alguien que te ame de verdad —Tomo su mano— No puedo corresponderte Maximiliano. Toma mi cara entre sus manos. —El no te merece, si no le importo hacerte daño ¿Tú crees que le importará su hijo? No seas ilusa, Violeta —No me gusta su tono de voz. Me alejo de el y cruzo mis brazos. No tiene ningún derecho de hablarme as

