Narra Ángeles No pretendo hacer parte de lo que sea que esté tramando este loco y descerebrado hombre, ¿Cómo llega a mi mesa de esa manera? ¿acaso no piensa que puedo estar aquí con el padre de mi hija o alguna cosa racional antes de hacer todo esto? Miré a Sebastián y supe que en mis ojos notó mi disgusto, por lo que abrí mi boca para hacerlo ver como un completo loco, no voy a mentirle a una mujer mayor. No voy a fingir de la nada ser su mujer y menos involucrar a mi hija en algo que ni yo comprendo. —La verdad es que… —La verdad es que Ángeles y yo queremos lo mejor para nuestro Dulcecito —dice interrumpiendo—. Sabemos que hoy día pueden aprovecharse de un ser tan indefenso para hacernos daño, quisimos mantenerlo bajo perfil y así ha sido desde que supimos del embarazo de mi mujer.

