Narra Sebastián —Tendremos unas nueve horas y media de vuelo directo a Miami, tenemos una diferencia horaria aproximadamente de seis horas. Quiere decir que vamos a llegar justo para instalarnos en el hotel y organizarnos para ir a la ceremonia. Ángeles asiente a lo que digo. —¿Y después? —Ya preparé nuestra agenda, estaremos solo hasta la ceremonia, nos quedaremos en la celebración entre diez y quince minutos; solo para felicitar a los novios, entregar el presente y listo. Nuestro vuelo de regreso es mañana por la tarde. —¿Y luego? Fruncí mis cejas antes su pregunta. —¿Cómo qué “Y luego”? ya, nos devolveremos para estar el lunes a primera hora en la empresa. —Haré un vuelo de casi diez horas para estar en un hotel, señor Sebastián, pensé que iríamos a algún lugar; al menos a pa

