Narra Sebastián Mi sangre hervía porque las cosas se dieron de forma diferente, esto no tenía que pasar así; esto no era lo planeado. Ya tenía todo organizado para el día del aniversario, ella no debería estar allí y menos con su hija. —Creo que fui claro con mis indicaciones —solté apenas estuvimos a solas en la habitación. —Señor Sebastián, lo siento, pero… —¡¿En que estaba pensando?! —grité enojado. —Pero ¿Qué quería que hiciera? Usted me dijo ¿no recuerda? Que no le llevara la contraria a su abuela, que eso la enojaba. Usted la escuchó, ya tenía todo preparado; que el fotógrafo y el diseñador. —Era sencillo, no era llevarle la contraria, era expresar las razones por las que no quería ir, nadie la iba a obligar. ¿Por qué respondiste de esa manera? —Porque no soy como usted, a

