Y logré sobrevivir mi primera semana. O casi... Me despierto como todas las mañanas, cuando la luz del sol comienza a darme el rostro. Exclamo con fastidio, mientras meto mi cabeza bajo la almohada. - Buenos días, Vin. - oigo su voz alegre al pasar. Lo que enseguida logra ponerme de malas. Desgraciado. - es lo primero que pienso cada vez que lo veo. O escucho esa irritante voz alegre. No puedo dar un paso, sin sentir su mirada encima de mi. Y no cualquier mirada, sino una que me hace sentir que me desnuda con sus pensamientos. Una vez que termino de ponerme mi ropa de entrenamiento, salgo de mi habitación y al caminar por el pasillo hacia las escaleras, me cruzo con Cassian y Nikolai, quienes vienen a par, charlando. - Pero mira nomás a quien tenemos aquí. - anuncia Cass con una

