Después, de que la ceremonia culminó, la pareja se dirigió a la recepción, saludaron algunos invitados, familiares y conocidos importantes, de camino dirigiéndose, hacia la sala, donde se realizarían, el brindis y la pareja, será la anfitriona, por el resto, de los días restante. Después, de estar sentado por varias horas, el rostro de Erika se había empezado a entumecer, en una sonrisa. Y susurrándole a Chad, le comento su situación. Pero, para su sorpresa, el hombre, se encontraba mucho peor, que ella. Debido, a que la sonrisa del hombre se había vuelto, completamente de piedra. No podía, mover los labios, tan siquiera. —Creo que sería, mejor salir de este lugar, lo más pronto posible. —¿Dime cómo? De ser por mí, estaría nadando, de vuelta a casa. Dijo el hombre, mientras mantenía esa

