Después de un rato, transportaron a la mujer, a su habitación, y le dejaron el al esposo. Todos los exámenes, practicados en ella. Chad, se quedó al lado de ella, hasta que la mujer se despertó. Al abrir los ojos, Erika se encontró, con Chad, el cual se la pasaba acariciándole, el rostro, con una mirada preocupada. ¿Si el hombre, estaba fingiendo? Sabía cómo actuar, sin duda alguna. Fue, lo que pensó la mujer, antes de decir. —¿Y cómo salió el teatro? ¿Funcionó? Chad la miró, fijamente y le dijo. —En realidad, si te desmayaste. ¿Verdad? —No sé, no recuerdo, simplemente sentí que estaba cansada, cerré mi mente y me quedé dormida, antes de darme cuenta. Bueno, no me puedes culpar, la presión, el cansancio, y estar toda la ceremonia, sonriendo como una boba, es lo más agotador, que hecho en

