Capítulo 4
— ¿Y qué más pasó?
Pregunta sonriente.
— Pues, Louis agregó la solución y la espuma comenzó a salir a borbotones — Minnie comienza a reír — Parecía un volcán rosado
— Que bonito
— Supongo… — estamos caminando de la mano por los pasillos de la escuela — Quitando el hecho de que era ácido corrosivo…
— Igual debió de verse bonito — llegamos a su casillero — Lo más interesante que me ha pasado hoy es que la fuente de la maestra Holland se rompió y todos en el salón comenzamos a gritar como locos — Minnie abre su casillero, está igual de desordenado que su habitación — Amy Rostaing quiso correr fura del aula, pero se resbaló con la fuente rota y se estrelló contra el librero
— Wow… ¿Y ella está bien?
— Sí, dicen que fue niño y sacó la nariz de su padre
Minnie se encoge de hombros.
— No la maestra, Amy Rostaing
— Ah… se hizo un esguince en el tobillo — cierra su casillero y me mira — ¿Por?
— Mera curiosidad, la desgracia ajena me divierte
— Mmm… — entrecierra los ojos — Tú eres mío — suelta de pronto, abrazándome — ¿Recuerdas?
— Lo recuerdo
Contesto sonriente, apretándola contra mi cuerpo.
— Que bien que lo recuerdes… — sonríe — Y siempre estaremos juntos
— Siempre… — aseguro, acariciando su mejilla y dándole un corto beso — ¿Almorzamos juntos…?
— Tengo que ir con Abby y Rachel, hoy es la venta de dulces de Halloween — me recuerda — Los mejores cupcakes y galletas, paletas de todos los colores y chocolates por montón — sonríe de oreja a oreja — Es para recaudar fondos para el Baile de Invierno
— Cierto… te prometí colaborar con una docena de pastelitos
— Sí, lo prometiste por el meñique
— Lo sé…
Sonrío, la vuelvo a besar.
— Ya… — me da un leve empujoncito — Estamos en la escuela
— ¿Y eso qué? — pregunto, tomándola de las caderas, ella se sonroja — Ya nadie habla de nosotros…
¡Blair lo logró! No sé qué hizo y la verdad no me importa ¡Pero lo hizo! Realmente ha logrado que todo el mundo deje de hablar de Minnie, que los rumores de Minnie metiéndose en nuestra relación desapareciera ¡Y solo le tomó dos días! Estoy impresionado, supongo que no debo de subestimarla nunca más. Ahora todo vuelve a la normalidad, incluso ella y Tiffany se han vuelto a sentar conmigo, Louis y Tyler ¡Todo se siente increíble! Mi vida está volviendo a la normalidad con la única excepción de que Minnie ahora ostenta el título de mi novia.
Realmente soy feliz ¡Ha sido la mejor semana de mi vida! No puedo creer que lleve siendo su novio apenas una semana ¡Una semana! En comparación a toda la vida que llevamos juntos, una semana parece nada ¡Pero una semana siendo novios! ¡Eso significa todo! Y mañana será nuestra primera cita oficial, ya la tengo toda pensada, la llevaré a hacer todo lo que le gusta y a comer… sobre todo eso, Minnie es glotona.
— Igual… — me mira fijamente, no puedo dejar de sonreír — Es la escuela…
— ¿No puedo besar a mi novia en la escuela?
Pregunto, acercándome lentamente a ella.
— Te… tengo que ir con mis amigas…
— Bien… — de acuerdo, supongo que debo de bajarle un poco a la intensidad — Al menos aprovecharé para comprar los pastelitos
— Y compra galletas también, yo las preparé
— ¿En qué momento hiciste eso? — la miro con asombro — ¡Tú cocinas horrible!
— ¡Eso no es cierto!
Minnie esboza un puchero y frunce el entrecejo, tengo que evitar reírme de su expresión de enojo… ¡Es adorable cuando se enoja!
— Conejo… ¡Quemas el agua! — Minnie suelta un bufido y se cruza de brazos — Hasta la comida de microondas te sale horrible…
— Bueno, pero mis galletas siempre me salen ricas, hasta tú te las comes
— Mmm… — me encojo de hombros — Se te queman un poco…
— Tonto…
Sonrío, su expresión me causa gracia.
— Ya Conejo, no te enojes — se abraza a mi brazo izquierdo, sus labios siguen formando un puchero — Te ves bonita…
— Gracias… — susurra, apretando mi brazo — Tengo que volver a marcarte… — señala mi habitual tatuaje de tinta indeleble — Ya está perdiendo color…
— Algún día me lo tatuaré de verdad
Sería lindo tatuarme el nombre de mi novia. Nosotros envejeceremos juntos, así que no hay ningún riesgo de tatuarme su nombre y después tener que borrarlo. Definitivamente tatuarme “Propiedad de Minnie” está dentro de mi lista de cosas que algún día haré.
— Cortemos camino por el gimnasio
Pide Minnie, jalándome hacia las puertas del gimnasio.
— Wow… está vacío
— Todos deben de estar en el Festival de Halloween en los jardines
— Me imagino…
Me detengo, Minnie me mira.
— ¿Qué sucede?
Pregunta, su rostro de pronto se sonroja.
— Nada… — la atraigo hacia mí y la abrazo — Me encanta estar contigo
— A mí también… — Minnie aprieta sus brazos alrededor de mi cintura — Eres mi persona favorita en este mundo…
— Y tú la mía…
Acaricio su rostro.
— Te quiero mucho Dany…
Esconde el rostro en mi pecho.
— Yo también te quiero mucho Conejo…
Alza la mirada, sus mejillas están rosadas y sus ojos brillan.
— Siempre estarás conmigo… — asiento, volviendo a acariciar su rostro — Promételo
— Lo prometo
Sonrío, no me hace ningún mal el prometerlo ¡Quiero prometerlo! La amo, en serio la amo ¡Dios! ¡En serio la amo! Y juro que estaré a su lado por siempre, para siempre, hasta viejitos, siempre juntos.
— No quiero que lo olvides…
Alza el meñique, sonrío aún más ¡Santos Conejos! Es que realmente me hace feliz, su sola presencia hace que mi cuerpo vuele ¡Es inexplicable! No puedo plasmar en palabras todo lo que Minnie me hace sentir.
— No lo haré…
Entrelazamos nuestros dedos. Ella sonríe, incluso detrás de sus enormes gafas de Hello Kitty puedo ver cómo brillan sus ojos. Minnie es hermosa, no puedo negarlo, mi corazón late desbocado cada que la veo y la comezón en mi cuerpo aumenta ¡Incluso he tenido uno que otro problema en la zona baja! Ella realmente me hace tener todas esas reacciones, algo que jamás había experimentado antes, nunca, pero supongo que es porque a ella sí la quiero de verdad.
— Bien… ahora hay que apresurarnos, las chicas me esperan — Minnie tira de mi mano, no me muevo — Dany…
La ignoro. Me apresuro a su lado, tomo su rostro con una mano y la beso. Definitivamente besarla es una de las cosas que más me gusta hacer con ella, sus labios son suaves, dulces, me encantan. Desciendo mi mano por su cuello y de ahí a su hombro izquierdo. Está tensa, lo puedo notar, que la bese de esta forma causa esas reacciones ¡Pero es que no puedo evitarlo! Besar con pasión a mi novia es algo que me encanta, hace que el estómago se me revuelva de forma placentera…
— Conejo… — susurro, separándome lentamente de ella — Debemos irnos…
— Sí…
Su pecho se mueve de arriba abajo con rapidez.
— Vamos…
Susurro, juntando su frente con la mía.
— Sí…
Susurra.
— Conejo…
No puedo terminar de hablar. Minnie rodea mi cuello con sus brazos y me besa ¡Santos Conejos! Mueve sus labios de forma delicada pero firme, intentando acercar su cuerpo cada vez más al mío. Llevo mis manos a su cintura, la sensación agradable me llena, un cosquilleo en mi estómago que hace que sienta la urgencia de pegarme más a ella. Minnie vuelve a tirar de mí, mordiendo levemente mi labio inferior, chocamos con la pared ¡Esto me encanta! Me encanta como se siente el besar de forma desenfrenada a mi novia. Mis manos viajan a sus caderas, quiero tenerla más cerca, la pared ayuda a ese propósito, la presiono contra mi cuerpo, ella aprieta más sus brazos alrededor de mi cuello. Quiero más, me gusta mucho cómo se siente esto, quiero más de esto. Minnie me sigue besando de forma feroz, incluso hay un poco de acción de lengua en el proceso ¡No puedo creer que esté besando a Minnie de esta forma! ¡No puedo creer que Minnie haya provocado todo! Santos Conejos, realmente deseo a Minnie…
Nos detenemos, el aire era urgente. Me siento acalorado, emocionado, como si pudiera correr la maratón tres veces. Minnie me mira de forma feroz, mordiéndose el labio y respirando de forma agitada. Tomo su mano, se vuelve a tensar, mi estómago sigue placenteramente revuelto…
— Ven…
Me dice, jalando de mí hacia los vestidores ¡¿Qué demonios?! ¡¿Esto es de verdad?! Minnie es infantil la mayor parte del tiempo, este lado se lo tenía bien guardado… y no me quejo…
— Conejo…
Tiro de ella, estampándola contra uno de los casilleros, comienzo a besarla. Minnie vuelve a rodear mi cuello con sus brazos, apretando con fuerza y atrayéndome hacia su cuerpo. De nuevo la pared es un buen apoyo para aprisionarla contra mi cuerpo, la sensación es increíble, no recordaba que así se sintiera. Mis manos viajan a sus caderas con rapidez, quisiera tocar más pero me contengo, tengo que contenerme o terminaré haciendo alguna estupidez. La mano de Minnie se posa en mi brazo y tira de este, está intentando apretarse más a mí ¡Demonios! ¡Como amo esta sensación!
— ¡Ah!
Suelta, he dejado sus labios por su cuello. Minnie lleva su otra mano a mi cabello y tira ligeramente de este, no me detengo. Siento una de sus piernas rodear mi cintura, luego le sigue la otra. Ahora ella me tiene aprisionado, apretando fuerte mi cuerpo contra el de ella, la sensación me encanta. Regreso a sus labios, ella vuelve a rodear mi cuello con sus brazos. Mis manos viajan a su trasero, no puedo creer que la esté tocando ¡Estoy llegando a segunda base! ¡No puedo creerlo! Regreso una de mis manos a su cintura, lentamente voy subiendo, los besos feroces aumentan. Mi mano se cuela debajo su camiseta, el cuerpo de Minnie se vuelve a tensar. Subo lentamente mi mano hasta llegar al borde de su bra… subo un poco más…
— ¡Detente!
Me suelta, dándome un pequeño empujón.
— ¡Lo siento! — me disculpo con rapidez, ella solo se acomoda la ropa — Conejo… perdón…
— No… — la miro con los ojos bien abiertos — No aún…
— No… pretendía nada…
Ok, ahora me siento como un degenerado.
— Perdón… — me mira, se ve avergonzada — Es solo que… — mira el suelo — Yo… no…
— Entiendo… — acaricio su rostro — Comprendo… — sonrío — No te preocupes, yo no tengo prisa… no quiero presionarte… — asiente — Aunque la verdad… — la miro y sonrío de forma seductora — Fuiste tú la que comenzó…
— Lo sé… — se sonroja — Perdón
— No tienes que disculparte… — vuelvo a acariciar su rostro — Solo nos dejamos llevar…
— Sí… bueno… — me da un leve empujoncito — No creo que el mejor lugar sea los vestidores de la escuela
— Sí… yo menos… — la miro, ella asiente — Si algún día sucede, quisiera que sea especial… — me le acerco, se sonroja — Eres la única chica con la que me imagino teniendo mi primera vez…
— Que intenso… — susurra — Mejor vámonos… — respira hondo — ¿Dany…?
— ¿Sí…?
La miro, está mirando el suelo.
— Nada… vámonos…