Richard bajo un poco la mirada para poder ver al hombre que se había acercado a él, al principio enarco las cejas curioso, luego reconoció al individuo. —Señor Williams — la voz del pequeño hombre le divirtió nuevamente. Este debía ser el hombre que le presentaron la primera vez que vino— ¿Me recuerda? —Si, claro... Señor... — Trato de recordar el nombre pero no pudo. —Ren. —Si, Ren — le ofreció un apretón de manos para disimular que no sabía su nombre, el otro hombre se dio cuenta que no lo recordaba pero no dijo nada. —¿Le agrada el lugar? — abrió los brazos señalando el lugar. Richard no sabía a donde iba la conversión, pero estaba seguro de que Ren ya sabía quien era él exactamente, no le extrañaria que empezará a proponerle sus negocios. Él no era alguien que actuará impuls

