Estaba contenta, al fin había decidido dejar las dudas a un lado y confiar en Damián, quizás por el hecho de haberse dado cuenta que estaba en serios problemas: estaba enamorada. Pero era feliz, estaba feliz y quería hacer algo lindo por su novio. Linav estaba subiendo el ascensor que la llevaría al piso tres, justo donde vivía Damián. Tenía una canasta en sus manos, le había preparado el desayuno, el muy tonto no debía comer adecuadamente con toda esa preocupación que Theo estaba inculcándole. Llegó al piso y salió del ascensor rumbo al apartamento dieciocho. La noche anterior, ella y Damián habían discutido en el auto pero entonces él le confesó que estaba enamorado de ella. "Me tienes" había dicho y esas palabras aún retumbaran en su cabeza. Estaba realmente feliz. Se detuvo fren

