Capítulo 40.5

969 Palabras

Pasado Las bases y los búnkeres militares eran sin duda alguna lugares escalofriantes, fríos, grises, decayentes y absolutamente aterradores a la vista de cualquiera con un buen sentido común en esa época; más sin embargo, ese día en particular se sentía... inexplicablemente alegre. —¿Qué es lo que intentas venderme, saco de pulgas? —preguntó Third Reich observando desde arriba al pequeño niño con un ushanka; este se encontraba delante de él con una sonrisilla traviesa y tenía ambas manos detrás de su espalda ocultando algo. —Te quiero vender un gorrito —dijo Rusia fingiendo que era un exitoso vendedor asegurado, no sería la primera vez que jugaba a «la tiendita». —¿Ah, sí? —cuestionó el alemán siguiéndole el juego al hijo de URSS—, ¿y de qué color es, huh? —Es café —respondió el ruso

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR