Argentina se apoyó sobre sus codos y alzó el mentón mostrándose muy emocionado ante los recién llegados; ¡si es que le estaba viendo la cara al imbécil de su hermano! Y poder ver al resto de los chicos allí en casa de USA le hizo sentir cómodo, como si todos estuviesen en medio de una peda de toda la vida reunidos sólo para molestar y comer milanesas en su casa a plena madrugada. Aquél era un buen recuerdo digno de conservar y repetir. —ARGENTINA —vociferó Uruguay al ver al nombrado dentro de una bolsa de dormir junto con México, ambos soñolientos y confundidos por la repentina llegada de los otros latinoamericanos. —URUGUAY —chilló el argentino de la misma forma sonriendo a más no poder y estirando los brazos en su dirección dispuesto a darle un buen abrazo homosexual. Y luego de eso,

