Capítulo 2. El génesis de esta historia…

3874 Palabras
Siendo el primer día de trabajo como Gerentes, tanto Octavio como Enrique llegan temprano a la empresa, es un edificio de quince pisos, el cual es propiedad de la Corporación, estando sus oficinas ubicadas en el piso catorce, a solo un piso de los accionistas de la misma, quienes tienen ubicadas sus oficinas en el último piso y penthouse de la torre. Una de las virtudes que poseen estos jóvenes y prometedores gerentes es precisamente la puntualidad, la adaptabilidad y las soluciones inmediatas antes los retos. De ahí, que sean los primeros en llegar a su lugar de trabajo, no obstante, al salir del ascensor los dos, cada uno fue recibido por su nueva secretaria, quienes al verlos llegar, se levantaron y se presentaron ante ellos. En el caso de Octavio, quien es alto, un metro ochenta de estatura, blanco, apuesto, de ojos n***o azabache, muy caballero, fue sorprendido por su secretaria, una mujer muy bella, joven, blanca, aproximadamente de un metro setenta de altura, con un cuerpo perfecto, de larga cabellera negra y ojos pardos, casada, quien de frente a él, le dijo… -      Buenos días, ingeniero soy su secretaria Marie Montilla, estoy aquí para servirle -      El, acercándose a ella, le extendió la mano, se la dio y sostuvo en sus manos, las de ella, mirándola a los ojos, le dijo… es realmente un placer para mi tenerla como secretaria, espero hagamos un excelente equipo, -      Ella… estoy totalmente a sus órdenes y desearía me informe lo que quiere que haga. La anterior secretaria, me paso la agenda para seguir en secuencia las actividades relacionadas con su cargo. -      El… me parece perfecto, por favor acompáñeme a mi oficina para que revisemos y planifiquemos la nueva agenda -      Ella… como usted diga, ella camina delante de él. Este guiñando un ojo a su amigo Enrique quien estaba en las mismas con su secretaria, entró detrás de ella a su oficina. -      Al entrar a la oficina, ella le informa… la anterior secretaria me hizo entrega de las agendas que utilizaba el Gerente anterior. -      El… perfecto, tráelas por favor, vamos a revisar. Así pasaron casi dos horas poniéndose al día sobre los asuntos que se habían llevado a cabo en esta Gerencia y el estado de cada acción ejecutada. Por otro lado, el estableció un horario de trabajo tanto para ella como para él. Aunado a esto Octavio, le informo que debían trabajar sobre lo que serían los nuevos objetivos de la gerencia, así como las estrategias y actividades propias del Departamento, fijar propuestas, cambios en las estrategias de seguridad, visitas, revisión, control, así como charlas y cursos para el personal a su cargo en la empresa como en las distintas sucursales. En eso, Marie le comenta… -      Señor está sonando el teléfono de mi extensión, -      El… por favor responda, -      Ella, sale, responde y entra informando… era la secretaria del presidente para avisarle que le esperan en una hora, hay una reunión en la sala de Juntas de Directivos, en el piso de arriba, que debe subir con su agenda y propuestas… -      El… ok y gracias. Por favor mientras, esté en la reunión ve haciendo las llamadas correspondientes para ocuparme de esos asuntos hoy mismo. -      Ella… como diga señor, -      El… no me digas señor, dime Octavio, al menos cuando estemos aquí trabajando en mi oficina -      Ella… como digas Octavio. Él sonrió con ella, quien se queda pensando en lo hermoso que se ve al sonreír; y sale de la oficina, hacia su escritorio para trabajar con todo lo que él le asigno e incluso material para investigar. Mientras, en la oficina del otro lado, la secretaria de Enrique, quien es blanco, de contextura gruesa, muy apuesto, ojos expresivos claros, cabello castaño claro; hizo lo mismo, que Marie… -      Buenos días ingeniero, soy Maru Rojas, su secretaria, estoy a sus órdenes -      El… es un placer Maru, él le de la mano y la saluda muy formalmente. Pase a mi oficina, para ponernos al día sobre las nuevas actividades. -      Ella… vamos de una vez -      El abre la puerta y ella entra… él le sigue y cierra la puerta. -      El, pregunta… ¿estás al tanto de las actividades cotidianas que el anterior gerente llevaba a cabo? -      Ella, respondiendo… sí. Entonces, ella paso toda la mañana encerrada con él poniéndolo al día sobre dichas actividades y así los dos trabajaron sobre lo que sería la agenda de esta semana. -      Enrique… por favor Maru tutéame, al menos cuando estemos solos en mi oficina, -      Ella… como digas Enrique, -      El… suena mejor, porque con lo de señor, me haces sentir de mucha edad. -      Ella, sonriendo… señor es la costumbre que casi todos los gerentes son personas de edad y uno no los tutea, sobre todo por el respeto a su edad. -      El… por eso deseo me tutees. Otra cosa, controla el tiempo cuando estemos trabajando porque tiendo a perder la noción del mismo, hasta que culmine mi trabajo, te lo voy a agradecer, sobre todo por ti. -      Ella cuente con eso… y salió de la oficina, para dedicarse a sus obligaciones. En tanto, Andreina, se le hizo tarde y llego treinta minutos pasada la hora establecida para su jornada de trabajo, su despacho estaba en el mismo piso, donde se encontraban ubicadas todas las gerencias de la Corporación. Así que fue sorprendida a su llegada por uno de los Directivos o accionista, porque no recordaba con exactitud, el cargo de él, en la empresa, quien llegaba precisamente en ese momento. El accionista, solo observo su llegada, sin decirle nada, cuando ella pasó por un lado, lo saludó, dándole los buenos días… -      Buenos días, señor -      El… buenos días -      Ella, a modo de comentario dijo… esta fuerte el tráfico y apenas va empezando el día -      El… si, eso es todos los días, si vives lejos, deberías salir más temprano, para que puedas llegar temprano a tu hora de trabajo -      Ella, sintiendo en el comentario un llamado de atención, le dijo… seguro, mañana salgo una hora antes -      El, entrando al ascensor con ella, marcando el piso 15, le pregunto ¿a qué piso vas? -      Ella… al 14. Después de esto los dos hicieron silencio. Ella al llegar al piso, salió del ascensor y salió del mismo diciendo, que pase un feliz día -      El… igual para usted. Al llegar a la antesala de su oficina, se da cuenta que compartirá secretaria con cuatro gerentes más. Dio los buenos días y entró a su oficina. Al entrar cerró la puerta y poniendo todo sobre su escritorio, respiro profundamente, sintiendo que había entrado con el pie izquierdo su primer día en la Corporación. Una vez que revisó y organizó la oficina a su gusto, salió para hablar con la secretaria, quien le informó que en media hora debía asistir al salón de juntas directivas que se encontraba en el piso de arriba a una reunión con el Presidente. Siendo la hora fijada para la reunión, todos los gerentes suben a la sala de junta para reunirse con el Presidente y recibir las instrucciones respectivas. Estando además, en esta, el nuevo supervisor de línea y la apoderada. Una vez ahí, Andreina, sintió que los ojos de unos de los Directivos estaban puestos en ella, disimuló e hizo como si no se diera cuenta, ocupó el puesto que le fue asignado por una joven de protocolo. Ella saludó a sus compañeros de mesa, ya que fue ubicada entre ellos… -      Hola Octavio, ¿Cómo te sientes en tu nuevo cargo? -      El… hola Andreina, me siento muy bien, gracias y ¿tu? -      Ella… también me siento bien. Y tu Enrique ¿Cómo estás? -      El… muy bien gracias. -      Ella… ¿y tú Rafael? -      Rafael… estoy muy bien gracias. Todos hicieron silencio, al entrar a la sala, el Presidente de la Corporación. Este nuevamente les da la bienvenida y entra directamente en materia, haciendo referencia a los objetivos y metas de la empresa. Justo en este momento hace su entrada el Corredor de seguros Andrés, quien entró ofreciendo disculpas. De inmediato el presidente vuelve a tomar la palabra y continúa con lo que estaba explicando. Una de las jóvenes de protocolo le hizo entrega a cada uno del material que soportaba en físico lo que se estaba exponiendo verbalmente. Al concluir esta disertación, el presidente, comenzó a sondear, entre los nuevos asistentes a esta junta si alguno había llevado una propuesta, el primero en levantar la mano fue el gerente de seguridad, Octavio a quien le preguntó… -      Octavio ¿Cuál es tu propuestas? -      El, levantándose y tomando la palabra desde su lugar, comenzó a explicar en qué consistía, habla sobre los equipos que se requería, las ventajas y desventajas y la contratación de un personal de monitoreo para el mismo. -      Presidente… me parece extraordinaria esa propuesta, pero es algo que debemos estudiar bien los accionistas, así que en la próxima reunión, que será Dios mediante, en quince días, te daré respuesta. Por otro lado, quiero reunirme contigo, de ser posible hoy mismo, para plantearte algo y ponerte al corriente sobre algunas situaciones que se han presentado y a las cuales deseo les hagas seguimiento, -      El… no hay problema, al terminar la junta, nos podemos reunir, estoy completamente a sus órdenes, lo cual fue muy bien visto por el resto de los accionistas. Nuevamente el presidente toma la palabra e incentiva al resto para que presenten en ese momento sus propuestas, esta vez es Andrés, quien toma la palabra y explica los nuevos planes generados junto con el personal de la aseguradora, para satisfacer las necesidades de quienes mediante sugerencia en el buzón que hay por piso, han hecho. Él las presenta, explica cada una y agrega que estas no representarán carga para la empresa, porque quien desee gozar de estos beneficios deberá costearlo directamente mediante descuentos por nóminas. -      El Presidente… está excelente esa propuesta, por favor hazme llegar a mi correo toda la información. Como sabes, todo requiere el visto bueno de la junta Directiva, no sera sino hasta dentro de quince días, que te una respuesta definitiva, no obstante, hoy debemos reunirnos, en horas de la tarde, si hay espacio dentro de la reunión, planteare tu propuesta y por la misma vía que me la hagas llegar, te enviare la respuesta. De  no ser así, debes esperar hasta quince días. -      Andrés… ok, esperare su respuesta… -      Presidente, apenas recibas respuesta, te pones en contacto con el personal de Recursos Humanos, para todo lo relacionado  con la divulgación de la información, las formalidades y el trámite que corresponde a Nomina. -      Andrés… perfecto. Otra vez el presidente, pregunta si hay alguna otra propuesta y no recibe respuesta. Dando por concluido, este punto, le informa a la apoderada que la espera al día siguiente, en su oficina, a las ocho de la mañana, para ponerla al tanto de algunos asuntos pendientes y que requieren con urgencia su participación y asistencia. En cuanto al gerente de producción, le sugirió revisar todos los procesos, debido a que su nombramiento va de la mano con la actualización, renovación, transformación y cambios de los mismos, por favor, revisa todo, desde la misma planificación, proyectos, operaciones y análisis de los sistemas productivos, así como metodologías aplicadas, tanto las técnicas direccionadas para el proceso decisorio, como los procedimientos que posibilitan la organización de esos sistemas. Espero que en la próxima junta, traigas ya elaborada tu propuesta, para dar el visto bueno al mismo, que cuando se trate de asuntos sencillos, en la misma junta puedo darlo, de resto, deben esperar la aprobación de la junta directiva y lo cual siempre recibirán por escrito en sus correos. Finalmente, le tocó al supervisor de línea, si tienes alguna propuesta o innovación al cargo, te sugiero la prepares y la traigas para la próxima junta, que les recuerdo a todos, es el plazo que tiene para esto. Recuerda que tienes a tu cargo un equipo, una cantidad de personas y las cuales dependen para su estabilidad en la organización como su desempeño de tu supervisión, pero, sin que ellas se sientan observadas, controladas o vigiladas. En todo caso, desde mañana acudirás a cursos de adiestramiento en el manejo de personal, las funciones propias del cargo, el conocimiento sobre los estándares y políticas propias de la empresa y en fin todo aquello que te permita, llevar una supervisión con niveles de excelencia. Esta semana estarás de curso, al salir de la junta ve a recursos humanos y ahí te informaran. Esta reunión duró aproximadamente tres horas, saliendo todos de ahí, listos para su hora de almuerzo. Pero con infinidad de responsabilidades inherentes cada una a su cargo. Octavio, al bajar, a su oficina, no salió a comer sino que se quedó en su oficina, para organizar muy bien toda la información recibida, de parte del presidente, sobre todo del asunto que están llevando con mucha discreción. -      Al llegar su secretaria, Marie, toco la puerta, -      El, respondió… adelante -      Ella… soy yo señor para reportarme que ya llegue, si me necesita aquí estoy -      El… te pedí me tutees -      Ella… perdón, Octavio aquí estoy -      El, mirándola un momento y pensando en algunas de las actividades que debe realizar, le pregunta… ¿tienes el libro de novedades? -      Ella… sí, la anterior secretaria me lo entrego, ya vuelvo -      El… ok, tráelo por favor, -      Ella,  vuelve, con el libro y lo entrega a su jefe, -      El… Marie, como te dije esta mañana busca, investiga, con la anterior secretaria o que te facilite la información sobre los objetivos de la gerencia, metas, estrategias y actividades que venían realizando, porque requiero hacer unos ajustes o modificar si es el caso, algunas cosas. Gracias y avisame si la pudiste ubicar o no. -      Ella… ok. Una vez que sale de la oficina Marie, él de inmediato, abre el libro de novedades y comienza a revisar, buscando determinadas fechas, pensando en lo solicitado por el Presidente, sobre unos equipos que al parecer han desaparecido, llama por el teléfono a uno de sus amigos, Jorge Baptista, quien había sido detective de una empresa de seguridad del estado, le comenta algunas dudas y éste le ayuda a resolverlas. No obstante, fija con él una reunión para el día siguiente en horas de almuerzo. Octavio lo invita a almorzar para que no perturbe su horario de trabajo. Ese día, el no devuelve el libro de novedades a su secretaria sino que lo deja en su oficina, para tenerlo a la mano al día siguiente. Al colgar, sale un momento de su oficina, le informa a su secretaria que ya regresa, sin decir a donde va. Al bajar sale caminando hacia el área del portón, cuando en eso el presidente, quien va saliendo en su auto, se estaciona y le pregunta… -      ¿Para dónde vas? -      El… a buscar un lugar cerca donde pueda almorzar, me puse a trabajar en lo que me recomendaste de último y perdí la noción del tiempo, pero ahora si me está pegando el hambre. -      Presidente… ven sube vamos a almorzar junto, voy a lo mismo, te invito -      Octavio, abre la puerta y se monta en el vehículo, agradeciendo la invitación… gracias. El buscando conversación con su jefe le comenta ¿es un clásico, verdad? -      Presidente… sonriendo y evaluando la veracidad del comentario, le responde… sí. Y comienzan a charlar sobre este tipo de vehículos.  Demostrándole Octavio al presidente que si tenía conocimiento de lo que hablaba y de lo que apreciaba los autos de colección. Esto fue otro punto a favor de él, tener en común este gusto con su jefe. Pasaron gran parte del tiempo que compartieron juntos almorzando, conversando sobre este hobby. Una vez que terminaron de almorzar, los dos regresaron nuevamente a su puesto de trabajo, despidiéndose con un saludo de manos al salir Octavio del ascensor. -      Al llegar su secretaria, estaba algo disgustada, -      Él le pregunta… ¿pasa algo? -      Ella, perdón Octavio, pero te ha estado llamando una joven que dice ser tu novia Karina Contreras, he registrado diez llamada, y en la última me insulto, no me quedó otra que defenderme, porque según ella, te estaba negando… -      El… tranquila Marie y si, si es mi novia, discúlpame el mal rato que te haya hecho pasar -      Ella… no hay problemas, el caso es que casi no me ha dejado trabajar -      El… tranquila, ya no te molestara -      Octavio, entro de nuevo a su oficina y llamo a Karina -      Ella… hola mi amor, porque no me contestabas el celular -      El… hola, no cargaba encima el celular porque pase casi todo el día en una reunión donde antes de entrar debí poner en silencio el celular y luego salí a almorzar con el presidente de la corporación y no me había fijado que el celular estaba en silencio, por lo tanto ni suena ni vibra. -      Ella… y ¿porque tu secretaria no me explico eso? -      El… porque no lo sabe. Karina, te quiero mucho, tú sabes que siempre he tratado de obviar algunas conductas tuyas por asuntos de celos, pero no voy a arriesgar mi cargo por esto, eso no estoy dispuesto a tolerarlo. -      Ella… discúlpame mi amor, te llamaba para saber ¿cómo te había ido? -      El… y ¿para eso hiciste diez llamadas?  Te pido por favor, que trates de dominar tus celos, deja en paz a mi secretaria. Ella no está aquí para atender tus llamadas sino para trabajar. Que sea la primera y la última, -      Ella… discúlpame mi amor, no se repetirá. -      El… ok, así espero. En todo caso me ha ido excelente, tan bien que hasta me invitó a almorzar el mismo presidente. Es cierto que ya arranque con trabajo fuerte, pero esto me encanta. -      Ella… me alegro mi vida ¿vendrás hoy a la casa? -      El… si, de repente no tan temprano como antes, pero si pasare aunque sean un rato. -      Ella… perfecto, te esperaré. -      El… un beso -      Ella… igual y colgó Octavio tenía diez años de amores con Karina y está en plenos trámites para celebrar su boda a finales  de este año. Debido a que para su última reconciliación y que ella lo perdonara debió buscar un anillo de compromiso y además fijar fecha de matrimonio para el mes de diciembre. Él está un poco pensativo, por un lado, ya tiene 35 años y aún no se ha casado, sus padres siempre le preguntan ¿Qué más va a esperar, para formalizar tu relación con Karina? Y por el otro, es la responsabilidad y las complicaciones que generaría el estar casado, cuando el aún no se considera estar listo para consagrar su vida a una sola mujer. Bueno en todo caso, ya habló con Karina y espera esto de hoy no se repita más. Llamó a Marie y le pidió venir a su oficina. Ella de inmediato, dejó de hacer lo que estaba realizando y caminó hacia su oficina, antes de entrar, toco la puerta y esperó él le respondiera, -      Adelante… Marie. Ella arreglándose la falda entró y el observó el gesto, le pregunto… ¿Te pasa algo? -      Ella… no, es solo que parece se me enganchó un hilo de la falda en algo. Levantando la vista hacia él, quedó fascinada de ver su sonrisa, muy bella, con una dentadura perfecta, todos sus dientes de un mismo tamaño y muy blancos, definitivamente, no es un hombre fumador, pensó ella. -      El… te llamé para hacerte algunas preguntas, quiero que tus respuestas sean cien por ciento sinceras, porque de tu información tratare de crear unas estrategias que me sirvan para poner en práctica. -      Ella, haciendo el gesto de una parada militar y llevándose la mano derecha hacia su frente, le comentó, como usted ordene, jefe y sonrió con él. -      El, agradecido por su actitud colaboradora, la invitó a sentarse, le advirtió… voy a grabar tus respuestas, que cualquier cosa, solo tendré que volverlas a escuchar y comenzó a hacer las preguntas que consideró pertinente. Ella toda amable, embelesada por él, le dedicó el tiempo sin importar su hora de salida. Estuvieron aproximadamente casi dos horas, en esta actividad, cuando el vigilante nocturno de la empresa, toca la puerta. Ella se levanta para abrir y éste le anuncia que su esposo tiene casi una hora esperando abajo, al mirar su reloj se da cuenta, que desde hace más de una hora su jornada de trabajo había culminado. -      Octavio preocupado, le dijo… perdón Marie, por eso te pedí esta mañana, controlaras el tiempo porque cuando trabajo, me enfoco en lo que estoy haciendo y me olvido del tiempo. Por favor, baja de una vez ofrécele mis disculpas a tu marido, mañana continuaremos con lo que estábamos haciendo. -      Ella… no hay problemas jefe, no soy empleada reloj, amo lo que hago. Y cuando trabajo con personas que al igual que yo aman el trabajo, lo disfruto más. -      El… vamos a hacer algo, espérame para recoger algunas cosas y te acompaño, así yo mismo le ofrezco mis disculpas a tu esposo. -      Ella… gracias, no es necesario, pero si me quieres acompañar te lo agradezco -      El… si, por favor. Los dos salieron de la oficina, es ahí cuando se dan cuenta, que no quedaba nadie del personal en la misma. El vigilante los acompañó y subieron los tres al ascensor. Al bajar, Octavio caminó hacia el estacionamiento, al lado de Marie y le comentó… -      No sabía que eras casada, te ves tan jovencita -      Ella… gracias, tengo 30 años y me casé a los 25. -      El, asombrado ¿tienes 30 años? No puede ser, te ves demasiado joven, máximo que te calculaba 25 años, que aun así, me parecen mucho. -      Ella, sonriendo, lo cual la hacía ver aún más joven, le comento… gracias lo voy a tomar como un cumplido. -      El… es la verdad, bueno mi verdad. Una vez, frente al vehículo del esposo de Marie, éste se baja y Octavio, muy impresionado lo saluda, ofreciéndole disculpas por el retraso de Marie, él le explicó que era su primer día como gerente, esto lo llevo a trabajar sin tener control del tiempo y por lo tanto, le ofrecía disculpas por el retraso de Marie. -      El esposo de ella, un hombre bastante mayor, sonrió, extendiéndole la mano, en gesto de saludo, le dijo… te comprendo perfectamente y mucho gusto soy Leonardo Di Mario. -      El… mucho gusto… Octavio Abreu -      Octavio, se despidió y se retiró hacia su auto. Una vez, en su coche, Octavio aun no salía del asombro, cómo era posible que una mujer tan joven y tan bella, estuviera casada con un hombre tan mayor y no se podía pensar que era por dinero, porque eso es lo que menos demuestra. El totalmente asombrado, encendió su auto y salió del estacionamiento, detrás de él, iba Marie y su esposo Leonardo Di Mario, que por cierto, su rostro le era familiar.  
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