Capítulo 10. Nuevas ideas.

1677 Palabras
Anya. Lo sabía. Esto era una locura. Veinte minutos después de que decidí quedarme con ellos, Yoongi me prestó algo de su ropa para usarla de pijama. Usé uno de los baños para darme una ducha rápida, yendo con los chicos a la sala a ver una película, comiendo dulces y palomitas, sentándome con Jimin y JungKook, uno a cada lado de mí. –Ya me aburrí, no entiendo nada de la trama –se quejó Hoseok con una expresión cansada, supongo que por no entender nada. –Se mueren todos y sólo queda viva la chica –le respondí, tomando otro puñado de palomitas. –¿Es en serio? –me preguntó Jin sorprendido, mirándome con una cara graciosa que casi me hace reír. –No, pero es lo más probable. Por lo general hacen eso para crear más interés cuando saben que la trama esta del carajo. –¡Que aburrido! ¿Podemos ver otra cosa? –preguntó Namjoon, pausando la película. –¿Tú que sugieres ver? –me preguntó Taehyung, mirándome desde el otro extremo del sofá. –No lo sé, podríamos ver todas las películas de Duro de Matar –sugerí dudosa, no sabía si les gustaba esas películas de acción, aunque ya es un poco vieja. –¿Es interesante? –preguntó Yoongi. –Claro que sí. –Veámosla entonces, seguro es mejor que esta cosa –aceptó Hoseok, mientras Namjoon me cedía el control remoto. Busqué la película por internet para luego proyectarla en la televisión, esperando no sacar mi locura. Cuando veía una película que me gustaba no podía evitar decir uno que otro comentario, lo que hacía que mi mamá y hermanos odiaran ver una película conmigo, porque siempre estoy haciendo comentarios tanto buenos como malos. Para mí mala suerte eso paso, pero en lugar de que ellos se molestaban se reían de mi actitud hasta cierto punto infantil y rara. Según yo, no me gusta hablar tanto, sin embargo, cuando se tratan de temas de mi interés, parece que no existe un botón de apagado que me silencie. –¡Maldita sea! ¿Qué no puedes hacer algo mejor, McClane? ¡Tiene a tu esposa! ¡Ve y sálvala de una vez! –regañé al protagonista, cuando estábamos a mitad de película. –Cálmate Anya, de seguro la salva –se rio Jimin, divertido de mi actitud. –¡Yo sé que la salva! Pero no puedo evitarlo –me disculpe avergonzada. –¿Siempre eres así al ver las películas? –preguntó Taehyung con interés. –Siempre, es algo natural en mi persona. –¡Tengo una idea! –exclamó Hoseok de pronto –¡Cantemos algo de karaoke! –Buena idea Hobi, vamos al estudio –lo apoyó Taehyung, levantándose del sillón para irse con él. Me reí de su actitud, apagando el televisor para seguirlos con los demás al estudio, que era más bien una habitación grande donde solían practicar. Algo me dice que esto se va a poner más loco de lo que ya está. –Formemos parejas y compitamos, los que ganen se quedan en la cama más grande –apostó Jin con una gran sonrisa. –Muy buen trato. Yo me quedo con Tae –anunció Hoseok. –Yo haré equipo con Suga –señaló Jimin. –Seremos tú y yo Namjoon –dijo Jin –, por lo que Anya y JungKook se quedan juntos –se burló. Ignoré ese comentario colocándome en un rincón algo lejano, viéndolos preparar todo para su famoso karaoke. –Veamos que canciones vamos a cantar –murmuró Namjoon, yendo hacia la computadora. Suspiré un poco, porque había algo que me asustaba demasiado: cantar en público. Cantar frente a ellos era algo que me estaba poniendo muy ansiosa, estamos hablando de grandes cantantes, podrían hacerme trizas con una crítica. Ante ese pensamiento, no pude evitar morder mi labio con nerviosismo, comenzando a dolerme por la herida que tenía, así que dejé de hacerlo, viendo a JungKook acercarse para sentarse a mi lado. –¿Estás bien? Estas algo pálida –señaló preocupado, a lo que negué con la cabeza. –No es nada, estoy algo nerviosa –respondí, bajando la mirada al suelo. –No tienes por qué estarlo, sólo estamos divirtiéndonos no es algo tan serio. –Creo que tienes razón. –Vamos, tenemos una cama que ganar –me animó con una sonrisa, haciéndome reír. Me ayudo a levantar y fuimos con los chicos que ya habían escogido las canciones, para saber el orden en el que pasaríamos. Siento que en cualquier momento correré a la salida, pero por esta vez quiero quedarme, lo peor que puedo perder el día de hoy es mi dignidad. ♫♫♫♫♫ Todos estábamos riéndonos como idiotas al ver a Jimin y Yoongi hacer su espectáculo. No sé si nos reíamos de las ridiculeces que hacia Yoongi o de como Jimin no paraba de reír. Cuando terminaron, estaba en el suelo retorciéndome de la risa y la falta de aire, me dolía el estómago y la espalda, pero era un dolor que valía la pena. –Eso fue bueno, fue muy bueno –felicitó Hoseok con algunas réplicas de la risa –. Ahora es turno de JungKook y Anya. Y mi risa se murió en cuanto escuché eso. Tragué duro y me levanté con mi compañero para ir por el micrófono. Él sonrió y se acercó a mi oído. –Tú relájate y diviértete –susurró, tranquilizándome un poco, no mucho, pero algo. La canción que escogieron fue Because I´m Stupid de Kim Hyun Joong. Si me la sabía, pero me daba pavor cantar en público. La voz de JungKook fue lo primero que escuché interpretando la melodía, y cuando llego mi turno, cerré los ojos y me dejé llevar por la melodía, pensando que estaba en mi habitación cantando a solas. Cuando casi terminaba mi turno, se pausó la música, haciendo que abriera los ojos y notará que todos me estaban mirando fijamente sin ninguna expresión en su rostro, lo que me asustó demasiado. –¿Qué? ¿Lo hice tan mal? –pregunté asustada. –Anya, ¿siempre has cantado así? –preguntó Namjoon sin quitar esa cara inexpresiva. –¿Cómo que así? –pregunté confundida. –Tú… estabas cantando igual que Kim Hyun Joong. Los mismos tonos, la misma armonía, todo –me respondió Jin. –Ah, no me había dado cuenta. –Intentemos otra cosa –sugirió JungKook, colocando otra canción. Let Me Know comenzó a escucharse, arqueando una ceja hacia ellos, debido a la canción que eligieron, pero igual la cante, incluso el rap, tratando de no trabarme con la lengua cuando lo hacía.  Al llegar al coro, intenté unirlo junto con las demás voces y creo que lo logré, incluso llegué al tono de Jimin casi al final de la canción, tratando de transmitir el sentimiento que me provocaba esa canción y creo que así fue, porque todos comenzaron a aplaudir y gritar emocionados. –¡Tienes la voz más fantástica que he escuchado! Tú, Dios, ¡no sé qué decir! –gritó Jimin totalmente eufórico. –Eh, gracias –murmuré de manera tímida. –Oh, se me ha ocurrido algo grandioso –dijo Yoongi de repente –. ¿Y si ella canta con nosotros la versión alterna de Fake Love? –¡Es una excelente idea! –gritó Taehyung, chocando palmas con él –. Iremos por las notas y letras para comenzar a hacerlo –anunció, saliendo de la habitación. Mientras los demás iban saliendo y conversando, seguía estática ante lo que había pasado. Tal parece que ellos nunca se cansan de las buenas ideas, sin embargo, estoy algo nerviosa de esto, nunca he cantado profesionalmente, ni siquiera fue mi sueño, era algo que hacía de vez en cuando para divertirme o relajarme, una clase de pasatiempo al que no le dedicaba mucho tiempo. –Empezaré a considerarte una musa, nunca dejas de darles ideas e inspiración –dijo JungKook, llamando mi atención, notando que estaba a mi lado. –¿En serio crees que es una buena idea? –Claro que lo es. Nosotros siempre seremos sinceros contigo. –¿Siempre? –pregunté, mirándolo de frente. –Siempre –susurró, pegando su frente en la mía. Peligro. Este hombre es un peligro para mí. Su mirada, su voz, su modo juguetón, respetuoso, infantil y seductor de ser, todo eso solo hace que me guste más y más. El modo en que me susurro esa palabra me hizo estremecer un poco, pero sacudí la cabeza y reaccioné. No podía dejar que notará lo nerviosa que me había puesto, sería algo incómodo de admitir. –Perdona, no suelo aceptar los buenos cumplidos en cosas en las que no se si soy buena –traté de explicar, separándome un poco de su cercanía. –¿Por qué? –Es más fácil aceptar los malos, son más reales en ocasiones –solté sin pensarlo mucho, y cuando me di cuenta, cubrí mi boca con las manos –. Lo siento, yo no quise… –Descuida, yo haré que te creas los buenos halagos –me interrumpió, dejándome con las palabras en la boca. –Buena suerte con eso –le deseé divertida, saliendo de la habitación antes de hacer algo loco como saltarle encima. –Tendré éxito, de eso estoy seguro –aseguró, sonriéndome de manera encantadora. Me reí, más por nervios que por burlarme de él, caminando a la sala donde estaban los demás, discutiendo, planeando y tomando mi opinión para la nueva versión de la canción que querían hacer. Ya no me molestaba el hecho de que parecían querer añadir más al proyecto, me emocionaba aun cuando me asustaba mucho. Temía hacerlo mal, dar un paso en falso que ocasionara algún accidente, pero estos chicos me daban un apoyo inmenso, lo que hacía que el miedo disminuyera lo suficiente para mandarlo al carajo, disfrutando del momento, era lo único que importaba ahora.   
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