JungKook. No sabía cuánto tiempo había pasado observando a Anya dormir. Tenía un rostro tan pacifico, tan tranquilo y tierno, que pensé varias veces en desviar la mirada por temer parecer un acosador, pero no podía. Aun creía que todo lo que había pasado era un sueño, que en cualquier momento despertaría, que todo se desvanecería y volvería a esa horrible pesadilla que me había impuesto, y si eso sucedía, mi corazón se partiría en dos. –Sigues observándome, Jeon JungKook –escuché su suave voz, observándola abriendo los ojos y dándome una pequeña sonrisa. –Sólo estoy esperando. –¿Qué cosa? –Despertar de este sueño y volver a mi cruel realidad –confesé asustado. –¿Por qué crees que es un sueño? –Porque no parece real –Anya sonrió de manera dulce, se incorporó hasta quedar frente a mí,

