Anya. Tres horas. En sólo tres horas se irían. Tres horas eran las que comenzaban a separarme de ellos, de esos siete chicos que cambiaron mi vida, que me dieron hermosos y alegres momentos que siempre recordaré, pero fue uno de ellos, el que me hizo creer de nuevo en el amor, en el amor real, verdadero y bonito. Me siento completamente jodida y sin saber qué hacer. Sólo han pasado dos semanas desde ese estúpido accidente y la ruptura de JungKook, pero me siento como el primer día. Es una sensación tan castrante, que ocasiona que no tenga ánimos para hacer nada, recostándome en mi cama, esperando que el dolor decida irse por sí sólo. Cerré los ojos y apreté los puños con fuerza. ¿Por qué no puedo mandar al carajo mi resentimiento? ¿Por qué no puedo ir tras JungKook? ¿Por qué no puedo

