Helen 14 Los lobos estuvieron inquietos esa noche. No fuimos solo nosotros los que se intranquilizaron ayer, la novedad no se quedaba quieta, y Jacob decidió poner en fila su manada para abarcar más terreno en los recorridos habituales. Mientras que Sam no diera la señal, Thomas no se movería de la casa, sin embargo estuvo toda la noche despierto moviéndose de un lado a otro, quitandome por completo el sueño. Al alba fue el primero en levantarse e ir a la cocina, mientras que yo partía al baño para darme una ducha. Extrañamente use agua tibia, y no fría como siempre lo hacía. Al salir, vi a Thomas sentado en la cama. —¿Todo bien cariño? —Le pregunté, abriendo el armario para sacar la ropa interior, una camiseta y unos jeans. —Me pone ansioso que Sam nos haya prohibido no meternos.

