Los tempanos del infierno 16 Los copos de nieve empezaban a caer. Estiré mis huesos, dejando que el frío aminorara el calor de mi piel. Todo era un jodido enredo. Adentro nadie decía nada, quizás esperaban que volviera, pero yo no quería volver. Suspiré, clavando la mirada en el bosque, que muy pronto empezaria a tornarse blanco. Antes de lidiar con la situación de Helen, quería enfocarme en el virus. No había muertos por el momento, desde la madre de Thomas que nadie ha sucumbido a ello, sin embargo el peligro sigue existiendo. Latiendo perverso y sublime en el aire, encogiéndote la garganta y robándote el sueño. Claro estaba, no para Alina, ¿pero y los demás enfermos? yo no podría morder si quiera a uno más. Mientras corría por el bosque, trataba de canalizar mi mente. Había resuel

