¡Qué cómoda almohada! Me encontraba demasiado cómoda en la cama y más sobre esta linda almohada, no quería levantarme pero tenía mis necesidades, abrí los ojos lentamente tratando de adaptarme a la luz. Al lograr abrirlos, mi vista enseguida captó el rostro tranquilo de Landon ¡Estaba encima de él! ¡Acostada encima de él! Me levanté exaltada, corrí al baño y me encerré en él. No quería ver la cara de burla que habría puesto Landon si me hubiera visto encima de él. Ya el tendría algo con que chantajearme y yo sólo quería ser la que chantajeara y más con una información tan interesante como la ducho ayer por los madres de él. Sabía que dormir juntos era mala idea, lo sabía. Se suponía que la cama era lo suficientemente grande como para no rozarnos, pero desde que Landon se había acercado

