Rafael Mi hermana irrumpió en mi habitación, estaba hirviendo de la rabia. – Hola a ti también, siéntete libre de pasar… – Mi hermana de mal humor es algo terrible de ver. – ¿Qué quieres? – Quiero saber qué diablos es eso de que vas a dejar a Sarah. ¡Y más aún en un momento tan delicado como el que está viviendo ahora! ¿Te estás volviendo loco? ¡Eso no es lo que nuestro padre te enseñó! Él te enseñó a ser un hombre, así que no actúes como un mocoso inmaduro, ¡ya no eres un niño! – Pero claro, Sarah se quejaría con mi hermana, ella sabe muy bien que mi padre y yo somos dos consentidores cuando se trata de la niña de nuestros ojos… – Te puedo asegurar que no es lo que estás pensando, Sarah sabe mejor que nadie por qué estoy actuando de esta manera, y te aseguro que estoy actuando mucho

