Capítulo 10

2354 Palabras

Oliver Las malditas horas de comida eran para comer, las malditas horas de entrenamiento eran para entrenar, las malditas horas de clase eran para estudiar. No veía un solo fallo en esas afirmaciones, así que no entendía cómo chingados se les ocurría poner una estúpida clase de Matemáticas a las once de la noche. En horas que eran para dormir, o leer, o descansar, o irte a una fiesta masiva dónde el alcohol para menores era la atracción más llamativa de la noche. —No creo que estos idiotas sepan de La escapada —comentó, a mi lado, Tomás—. Dudo que lo aprobaran. Pero de plano hay gente que por muy discreta que quiera ser no lo logra, las autoridades deben ser idiotas si no se han dado cuenta. O a las autoridades debía valerle un comino. Desde mi humilde punto de vista, no corríamos pe

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR