bc

La doctora y el Ceo

book_age18+
9
SEGUIR
1K
LEER
BE
familia
HE
escapar mientras embarazada
el amor después del matrimonio
drama
sweet
ciudad
like
intro-logo
Descripción

Selena, una doctora destacada de la ciudad de Viña del Mar, se encontró con un accidente en la carretera, en donde se dio cuenta de que el herido, Robert, era el amor de su vida, con quien tenía un hijo del que él jamás se había enterado al huir ella cuando supo de que estaba embarazada.

Robert es trasladado al hospital en donde trabaja Selena. Él perdió la memoria, por lo tanto, no sabe que la doctora que lo atiende es la mujer por quién él ha sufrido durante casi cinco años.

chap-preview
Vista previa gratis
Capítulo 1
Selena manejaba por la carretera de vuelta a su casa; eran las veinte treinta de la noche y había terminado su turno en el Hospital Provincial. Ella era médico cirujano y trabajaba en ese hospital desde hacía tres años, justo después de que terminara con el postnatal de su hijo Evans, que ahora tenía tres años. Evans era un niño adorable, inteligente y muy cariñoso. Selena anhelaba llegar pronto a su casa para estar con él. En las mañanas iba al jardín infantil y en las tardes lo cuidaba Marcela, su mejor amiga, quien tenía una hija de cinco años, Marisela, quien adoraba al niño y hacía las veces de mamá de Evans. Al día siguiente iría a la playa con su hijo; ambos amaban el mar y se divertían mucho cuando iban. De pronto, en medio de la carretera había un gran bulto que obstruía el paso. Selena se detuvo y puso las luces altas. Era un auto. ¿Un choque? Bajó del auto y se acercó con rapidez. Necesitaba saber si había heridos; miró en el asiento del copiloto y no había nadie, en los asientos traseros tampoco, pero en el asiento del conductor estaba un hombre inconsciente en el volante. Selena trató de abrir la puerta del coche; con un poco de esfuerzo, lo logró y con mucho cuidado lo tomó por los hombros y apoyó su espalda en el asiento. Por unos segundos quedó petrificada. ¡No! ¡No podía ser verdad lo que estaba viendo! ¡Robert! ¡Era Robert! Puso sus dedos en el cuello de él para ver si tenía latidos. Sí, aún respiraba. Como pudo lo sacó del auto y le practicó reanimación. Llamó al hospital y luego de darse a conocer pidió urgente una ambulancia explicando que se había encontrado con un accidente en la carretera y mandó la ubicación. El hombre no recobraba el conocimiento. Selena arrastró el cuerpo de Robert alejándolo unos metros del auto y realizó nuevamente un RCP. En eso estaba cuando sintió una explosión. El auto estaba envuelto en llamas; unos minutos más que se hubiese demorado y él no estaría vivo. El hombre abrió los ojos con lentitud y trató de fijarlos en el rostro de la mujer que estaba frente a él. Selena sintió un cosquilleo en el estómago. ―¿Cómo se siente? ―preguntó ella. ―No sé, me duele mucho la cabeza… me duele todo… ―él hablaba con dificultad, estaba muy débil― ¿Qué pasó? ―Al parecer sufrió un accidente, pero no sé cómo pasó, no hay otro auto y el suyo está chocado, ¿recuerda algo de lo que pasó? ―No, solo recuerdo que venía manejando y ahora… que está usted aquí. ¿Cómo me encontró? ¿Él no la reconoció? Mejor así. ―Pasaba por aquí y vi su auto en la carretera; viene la ambulancia en camino, trate de no moverse. ―No puedo moverme, me duele todo. ―¿Cuál es su nombre? El hombre calló un momento. ―¿Cuál es mi nombre? ―Volvió a callar. ―No, no sé, no lo recuerdo; me duele mucho la cabeza. ―Tiene un corte en la sien; la ambulancia debe estar por llegar. ―¿Quién es usted? No le diría quién era, al parecer él no recordaba nada, menos a ella. ―Soy la doctora Dreckmann, trabajo en el Hospital Provincial. ―¿Y su nombre? ―Selena… me llamo Selena. ―Selena… lindo nombre y es… doctora. ―Así es, pero trate de no hablar, debe guardar energías para recuperarse. En ese momento, a lo lejos, se sintió la sirena de la ambulancia. ―Llegó la ambulancia, ahora recibirá la atención necesaria para que se recupere. La ambulancia se detuvo al lado de ellos y bajaron los paramédicos. ―Doctora Dreckmann, usted se encontró con este accidente. ―Sí, Julián, hay que llevarlo pronto al hospital, realicé un RCP, estaba inconsciente cuando lo encontré. Lo saqué del auto y luego de unos minutos el auto estalló. ―Tuvo suerte de que usted pasara en ese momento por aquí, de no ser así, este hombre estaría muerto. ―Así es, ahora llévenlo al hospital, yo voy con ustedes, los seguiré en mi auto. ―Está bien, doctora. La ambulancia encendió la sirena y partió rauda camino al hospital; Selena los siguió. ¿Es que Robert no recordaba nada? Podía ser producto del traumatismo, del golpe que sufrió en la cabeza; a ella por lo menos, no la había reconocido y tampoco recordaba cómo se llamaba. Selena no diría que se conocían, no, si él no la recordaba, era mejor que todo siguiera tal cual. Cuando llegaron al hospital, llevaron a Robert a Urgencias y Selena entró atrás de ellos. ―Doctora, el doctor Freeman y el doctor Reyes están con pacientes graves, ¿usted podría encargarse de este hombre? ―Sí, claro, él no puede esperar ―respondió Selena. Selena realizó el procedimiento para estabilizar a Robert que estaba en estado grave. Cuando ella terminó con el paciente, la policía la esperaba para tomar su declaración. ―Doctora Dreckmann, buenas noches, soy el oficial Zúñiga, usted fue quién se encontró con el accidente. ―Así es, oficial. ―Bien, cuéntenos cómo ocurrió todo. ―Oficial, salí de mi turno e iba manejando por la carretera camino a mi casa cuando vi algo a la orilla del camino, me detuve cuando vi el coche. ―¿Sabe a qué hora fue eso? ―Sí, oficial, eran alrededor de las veinte treinta horas. ―¿Qué hizo al detener el auto? Tengo entendido que usted le prestó los primeros auxilios. ―Sí, así fue, oficial; bajé de mi auto y vi que en el asiento del conductor había un hombre herido. Traté de abrir la puerta y después de varios intentos lo logré y saqué al herido del auto alejándolo de allí lo más que pude sin poner en riesgo la vida de él. ―¿Usted sabía que seguía con vida? ―Sí, lo sabía porque revisé sus latidos; le realicé un RCP y a los pocos minutos el auto estalló. ―Es decir que llegó en el momento preciso para salvarlo de la explosión. ―Así es, oficial. ―¿Qué hizo cuando sintió la explosión? ―Nada, no podía hacer nada, había llamado al hospital para que enviaran una ambulancia y seguí con el RCP hasta que logré que recuperara el conocimiento. ―¿Le dijo algo cuando recuperó el conocimiento? ¿Le dijo qué sucedió? ―No, oficial, no recordaba nada; le pregunté su nombre y dijo que no sabía, que no recordaba cómo se llamaba; en ese momento llegó la ambulancia y lo trajeron para acá. ―Usted dijo que había terminado su turno, ¿verdad? ―Así es, oficial. ―¿Por qué está acá entonces? ―Cuando me fui había llegado un paciente con un paro cardiaco y antes otro con un ACV, por lo tanto, los dos médicos que están en turno esta noche estaban con pacientes graves y vine para apoyar. Este hombre necesitaba atención de urgencia. ―Bien, gracias, doctora Dreckmann; si necesitamos alguna otra información la contactaremos, ¿de acuerdo? ―Sí, no hay problema, oficial, creo que me quedaré un rato bastante largo en el hospital, por lo menos hasta que alguno de los médicos en turno esté un poco más desocupado. ―Bien, doctora, una última pregunta: ¿usted no vio nada extraño en el lugar del accidente? ¿Algún vehículo, alguna persona? ―No, oficial, no había nadie, solo el auto chocado. ―Bien, muchas gracias por su colaboración. ―Por nada, oficial. El policía salió de la oficina y en ese momento se acercó una paramédico a Selena. ―Doctora Dreckmann, el nombre del paciente es Robert Ivanek, tiene cuarenta años, es todo lo que tenemos. ―Está bien, Alice, gracias. ―Esperemos a que alguien llame a su celular no podemos desbloquearlo. ―¿La policía no lo hizo? Hay que avisarle a algún familiar. ―Ellos se llevaron los datos de él y tratarán de contactarse con algún familiar. ―Bueno, esperemos entonces. ―Sí, doctora. Usted recién terminó su turno y tuvo que volver. ―Sí, Alice, pero apenas alguno de los médicos quede desocupado me irá a mi casa. ―Ojalá eso suceda pronto. ―Ojalá, Alice, mientras tanto él no puede quedar solo. ―De pronto los monitores comenzaron a sonar indicando que algo no estaba funcionando bien en el paciente. Selena entró rápido con el equipo. ―Está teniendo un paro cardiaco. Selena y el equipo se encargaron de Robert. Él quedó muy débil. Le realizaron un scanner y el examen arrojó una hemorragia interna. Selena indicó un coma inducido para poder estabilizarlo. Luego de terminado el procedimiento y Robert en estado de coma, Selena salió de la habitación. Sentía su corazón apretado. No quería ver a Robert en coma y conectado a tantas máquinas, pero era necesario para poder lograr que se recuperara, si llegaba a hacerlo. La doctora tenía miedo. En ese instante se sintió muy sola y entró otra vez a la habitación en donde se encontraba el hombre. Selena, con su mano temblorosa, acarició los cabellos de él y al hacerlo sintió un estremecimiento en todo su cuerpo. Estaba con sus emociones y sus sentidos a flor de piel. Unos minutos más tarde llegó el doctor Gonzalo Freeman y Selena le informó el estado del paciente y junto a Selena entraron a la habitación donde Robert se encontraba y el doctor Freeman leyó la ficha. ―Buen trabajo, Selena, era lo que se debía hacer para estabilizarlo; ahora puedes irte a tu casa, has hecho bastante por hoy ―indicó Gonzalo Freeman. ―Me quedaré un rato más, quiero saber cómo sigue en esta primera hora. ―¿Por qué tanto interés, Selena? Ya hiciste suficiente por hoy. ―¿Te olvidas de que yo lo encontré en medio de la carretera y que, si no hubiese sido por eso, él ahora estaría muerto en medio de las llamas de su auto? ―No, no lo olvido, fuiste tú quién le salvó la vida a este hombre, pero ya estoy yo con él y tú puedes irte a tu casa tranquila a ver a Evans. Selena no quería irse; quería estar junto a Robert hasta saber que estaba fuera de riesgo vital y abriera sus ojos otra vez… Pero… ¿si en esta oportunidad la reconocía? No, no podía suceder algo así, aunque también daba vueltas en su cabeza que desde ese momento en adelante en algún momento él podría darse cuenta de quien era ella, aunque no tenía por qué enterarse de la verdad. Ella cuidaría su secreto hasta el final…

editor-pick
Dreame - Selecciones del Editor

bc

De La Tortura Al Amor

read
1K
bc

Los Amores de Alexa

read
27.4K
bc

Una esposa de mentira. Saga familia Duque.

read
11.8K
bc

Bebé Por Encargo +18

read
181.4K
bc

Una hermosa coincidencia

read
105.4K
bc

La Cita del Divorcio

read
4.1K
bc

AMOR PROHIBIDO

read
1.8K

Escanee para descargar la aplicación

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook