OXAC

2780 Palabras
Alex suspiró, se detuvo y miró a los demás, -Señores, acérquense, tenemos que hablar- Todos se acercaron a Alex y Dylan, -Escuchen hoy iremos a Oxac. -¿Lo aremos tan rápido?- Preguntó Luis -Todo lo que teníamos lo perdimos en esa prisión, no nos queda nada- Alex los miró, -Ya saben que odio esto así que comiencen a seleccionar. Dylan los miró, -Tenemos que ser cuidadosos al hacerlo, hay quienes si valen para el grupo. -¿Hablas de Alessa?- Dijo Max en tono irónico -¿Hay algo que quieres decirme?- Preguntó Dylan, quien se posicionó delante de Max -Sabes de que hablo y no eres el único que la prefiere- Dijo Max mirando a Michael -¿Dime que aporta tu perra?- Preguntó Michael mirándolo, -Vamos, dime qué hace Melanie que la hace tan importante para nosotros. -Alessa es la única enfermera que tenemos- Dijo Mateo, -No hay favoritismo aquí, hablamos de supervivencia, lo lamento Max, pero Melanie no es importante. -¿Qué hay de Leila?- Pregunto Gerónimo -Ella es importante- Contestó Alex, -Leila es la única que sabe de cultivos, la huerta que teníamos la había hecho ella. -¿Qué hay de Casandra?- Max miró a Dylan, -¿La protegerás por siempre? -No, si todos están de acuerdo la incluimos en la lista- Contestó Dylan -¿Y Sara?- Preguntó Antonio a Michael -Hágan lo que quieran con ella- Contestó Michael -¿Qué hay de Lisa?- Preguntó Gerónimo -¿Qué sabe hacer ella?- Preguntó Alex -Solo se que era la pareja de Bruno- Contestó Michael -Preguntémosle a una de las mujeres que sabe hacer ella- Dijo Alex -¿Qué hay de Amanda?- Preguntó Gerónimo, -Ella sabe cocinar. -Amigo, todas saben cocinar- Contestó Alex -¿Y Cecilia?- Preguntó Max -Lo mismo- Dijo Michael -Solo queda Abigail- Dijo Max -No es útil- Contestó Alex con indiferencia -¿De que hablas?- Preguntó Gerónimo, -Ella ha hecho todas las tareas siempre. Alex suspiró, -Desde que llegó no fue útil, jamás termina las cosas y se cansa más rápido que las demás. -Vamos amigo, es débil, todas las mujeres lo son- Dijo Gerónimo -No, no todas los son- Contestó Dylan, quien lo miró serio, -Conoces las reglas Gerónimo. -Haz lo que quieras con las demás, pero deja a Abigail, por favor Dylan- Gerónimo caminó hacia él, -Es mi hermana, por favor. -¿Entonces si hay favoritismo?- Preguntó Max detrás de Gerónimo -Si es así, entonces tú te harás cargo de ella y todas sus tareas- Dylan se acercó hasta llegar al oído de Gerónimo, -Conoces las reglas mejor que nadie y lo que sucede cuando vamos a Oxac, no lo arruines- Se alejó de los demás, -Ya tomamos una decisión, solo debemos irnos. Michael caminó hacia su hermano mayor, -Dylan. -¿Qué?- Preguntó Dylan -Las mujeres que se quedan ¿Dónde esperarán?- Preguntó Michael -Las llevaremos con nosotros, Alex a Leila como su pareja, Gerónimo a Abigail y tú llevaras a Alessa. Michael lo miró, -¿Por qué las llevamos? -Se lo prometí, ella quiere encontrar a su familia y puede que estén en ese lugar. -No estás pensando con claridad, sabes que si llega a encontrarlas… -Lo se, no se si lo hará, pero se lo prometí- Dylan suspiró, -Una vez que terminemos nos largamos de ese lugar y jamás volveremos a hablar de esto. -Solo mantela alejada, no quiero que lo sepa- Michael volvió con los demás Dylan miro a un lado, ->- Pensó Dylan Alessa: -Dylan dijo que iremos a Oxac- Dijo Alessa entusiasmada -¿Qué hay en ese lugar?- Preguntó Leila curiosa -Dijo que intercambiaban, que necesitaremos algunas cosas y puede que encuentre a mi familia en ese lugar. -Eso es bueno Alessa, tal vez también pueda encontrar a la mía allí. -Eso espero- Dijo Alessa Leila vio a los demás moviéndose y todas se dirigieron a esa dirección, -Vamos con ellos, parece que comenzaremos a movernos. -Como ya lo saben, no llamaremos la atención o aremos algo para enfurecer a alguien, en ese lugar estamos expuestos, todo el tiempo estaremos juntos y no vamos a separarnos, el que lo haga está por su cuenta- Alex estaba a punto de caminar hasta que recordó algo, -Una cosa más, solo conocen a los líderes de grupo y el nuestro es Dylan, si alguien intenta salir de Oxac sin Dylan se convierte en propiedad de Oxac, no lo olviden. Las mujeres se miraban entre ellas, -Tal vez podemos unirnos a otro grupo- Murmuró Casandra, -Ellos seguro querrán estar con nosotras. -Primero busquemos un grupo, si lo encontramos nos vamos con ellos- Contestó Sara, no estaban tan lejos de Oxac, caminaron un par de horas hasta que llegaron ante una enorme muralla de sementó cubierta de sangre y varios grafitis, Dylan golpeó quince veces la puerta, así lo reconocieron y le permitieron el paso a él y su grupo -Veo que tienes carne fresca- Dijo uno de los hombres Michael rápidamente tomó la mano de Alessa, mientras Dylan se acerco al hombre murmurando, -Cuida tus manos, no todo es mercancía- Caminó hacía las demás personas donde se encontraban cientos de puestos, Dylan estaba atento, no quería que las demás personas pusieran sus ojos en Alessa -Este lugar es enorme- Dijo Alessa impresionada, Michael la miró, -¿Estos son puestos? -Son de intercambio, de igual forma ten cuidado, estos idiotas intentarán engañarte y te robarán- Michael se acercó más a Alessa, -No te separes de mi. -No tardaré, sabes cuál es el punto de reunión- Dijo Dylan, dejando a Michael y Alessa, miró a los demás hombres, se acercó a ellos y murmuró en el oído de Luis, -Trae a las demás. Luis hizo un par de señas con su mano y alguno de los hombres tomaron a las mujeres, -¿A dónde vamos?- Preguntó Sara, pero ninguno de ellos contestó -Tenemos que apresurarnos- Dijo Casandra, -No sabemos que nos harán. -¿A dónde se las llevan?- Preguntó Alessa -Recorrerán el lugar- Contestó Michael mientras miraba alrededor -¿Nosotros también podemos hacerlo?- Preguntó Alessa Michael la miró y suspiró, -Supongo que no tenemos nada que hacer ahora, pero será por poco tiempo, tenemos que volver. -No se pierdan tortolos- Dijo Alex -Cierra la boca- Contestó Michael, quien tomo la mano de Alessa y se alejó -¿Nosotros que haremos?- Preguntó Leila Alex miro a Michael y Alessa alejarse, -Hay un lugar al que quiero ir, me gustaría comprobar algo- Dijo Alex con una sonrisa, -Vamos. Dylan: -Odio está parte- Murmuró Dylan Llegó a un edificio que se encontraba dentro de los muros, golpeó la puerta y un hombre armado abrió, -Nunca fallas- Dijo con una sonrisa, Dylan frunció el ceño y esperó a que aquel hombre abriera la puerta y los dejara pasar, -Pasa, él está esperándote. Dylan entró y se dirigió al segundo piso, mientras los demás bajaban al sótano, -¿A dónde vamos?- Preguntó Cecilia -No lo se, pero esto no me gusta- Contestó Lisa, miró a su alrededor y notó varios hombres armados, Dylan estaba solo en el segundo piso, mientras varios hombres lo acompañaban -Nunca vienes solo- Dijo uno de los hombres -¿Acaso perdiste a tu único amigo?- Dijo riendo uno de ellos, Dylan no contestaba, solo seguía caminando mientras observaba a los hombres y que tipo de armas tenían -Entra- Dijo uno de ellos, Dylan entró, era una oficina cerrada donde apenas entraba la luz del sol -No sabes cuánto tiempo te he esperado- Dijo un hombre sentado detrás de un escritorio, -Siéntate cariño. Dylan suspiró y se sentó, -Traje mercancía. -Es la tercera vez que traes mercancía, quiero hacerte una pregunta. -Adelante. Aquel hombre se levantó, caminó hacia Dylan y colocó sus brazos alrededor del cuello de Dylan, abrazándolo, -Escuché que odias a las mujeres, así que tal vez puedes ganar algo extra hoy, ya sabes cómo un alquiler más amplio- Mientras deslizaba una de sus manos hacia el abdomen de Dylan Dylan apartó los brazos del hombre, -Vincent, creí haberte dejado en claro que no pienso hacer eso. -¿Estás seguro?- Susurro en el oído de Dylan, -Si las mujeres no son lo tuyo, puede que los hombres si. -Ya hay una mujer. Vincent frunció el ceño, -Que afortunada, ¿Ella está entre nuestras nuevas inquilinas? -Sabes que no. Vincent empujó a Dylan y se alejó, -Conoces el protocolo, se quedan dos días, les entregaremos los suministros, la casa es la número dieciocho, luego se largan,- Dylan se levantó y caminó hacia la puerta, pero se detuvo al escucharlo, -No olvides despedirte de mi- Dijo Vincent, Dylan frunció el ceño y salió de la habitación, cerro los ojos y una vena se marcaba en su frente -Se ve que te divertiste- Dijo uno de los hombres, pero Dylan solo lo ignoro y siguió caminando hasta salir del edificio, miró a su alrededor buscando a Michael, Alessa o Alex, pero no los podía ver -¿Dónde demonios están?- Murmuró Dylan -¡Dylan!- Dijo Gerónimo, Dylan miró hacia atrás y lo vio con Abigail -¿Dónde está Alex?- Preguntó Dylan -No lo se, pero Michael está montando un espectáculo- Contestó Gerónimo, -Ve a la plaza central y lo verás, yo recorreré los puestos con mi hermana, intentaré no acercarme mucho, si me relacionan con Michael querrán matarme. -¿Qué?- Dylan lo miró y suspiró, -Bien, iré a buscarlo, intenta no alejarte- Dylan se dirigió a la plaza central, dónde logró ver una multitud reunida, se acercó hasta que vio a Michael tronando sus dedos y con sangre en su remera que brotaba de su boca, había otro hombre lleno de golpes ante él. -¡Dylan!- Dijo Alessa tomando del brazo a Dylan, él la miró -¿Por qué Michael esta peleando?- Preguntó Dylan -Si ganas tres peleas, entonces ganarás todo eso- Alessa apunto a un sujeto que custodiaba latas de comida -Es un idiota- Murmuró Dylan, -¿Con cuántos ha luchado? -Van dos, solo falta este hombre, pero está tardando más y es mucho más grande que él. -Eso puedo verlo- Dylan suspiró y caminó hacia Michael, -¡Maniobra escroto!- Gritó Dylan, Michael sonrió y esperó a que él hombre se acercara más a él, una vez cerca, Michael esperó el primer golpe, aquel hombre intentó golpearlo en la cara, pero Michael se agachó rápidamente y golpeándolo en la entrepierna, obligándolo a caer al suelo, el último golpe que propinó Michael fue una patada en la cabeza del hombre dejándolo inconsciente -Tenemos un ganador- Dijo la persona que había organizado aquella pelea, le entregaron de mala gana la comida a Michael y decidieron organizar otra pelea Michael se sentó, dejando caer las latas delante de él, Dylan se sentó a su lado y lo miró, -Tú cara es un asco- Comenzó a reír, -¿Por qué lo hiciste?, sabes que tendremos comida está noche. -A alguien le gusta los duraznos- Contestó Michael con una sonrisa, esa era la única lata que no había dejado caer -¿Qué?- Dylan no lo entendió, hasta que vio a quien miraba Michael, era Alessa quien corría hacia él Alessa corrió rápidamente, se sentó delante de Michael y comenzó a limpiar su rostro, -Mira tú cara- Dijo Alessa triste, -Todos esos golpes fueron solo a tu cara. -No le pasó nada grabe, tal vez tendrá la cara un poco hinchada, es todo- Dijo Dylan mientras tomaba las latas, -Vamos, iremos a nuestro lugar de descanso, nos dieron dos días- Alessa ayudo a Michael a levantarse y siguieron a Dylan, era una pequeña casa con solo dos habitaciones, un pequeño cuarto y una cocina -¿Una habitación?- Preguntó Michael -Si, reducción de beneficios- Contestó Dylan -A mí me gusta- Dijo Alessa, llevo a Michael a la cama y lo recostó, -Tienes que descansar, después de esa pelea tus heridas comienzan a hincharse y no tenemos hielo. -Conoces las reglas- Dijo Michael tomando la mano de Alessa, -No pienso descansar si no lo haces. Alessa cerró los ojos y sonrió levemente, se recostó a su lado y lo abrazó, Michael acomodó su cabeza en los pechos de Alessa y cerró los ojos, ella solo esperaba a que él se durmiera, Dylan los miró por un momento y se dirigió al comedor, sobre la mesa había comida y armas, se sentó en una silla y se durmió en ella, no quería verlos juntos. Habían pasado un par de horas en los que ya había anochecido, que Dylan sintió un cosquilleo en su rostro, se levantó rápidamente y vio a Alessa delante de él, -¿Dónde está Michael? -Está durmiendo, se ve que estaba muy cansado- Contestó Alessa -¿Y los demás? -Aun no llegan. Dylan cerró los ojos y luego miró el techo, ->- Pensó Dylan, luego miró a Alessa, -¿Qué sucede? -¿Tienes hambre? -Si- Alessa sonrió y le entrego una lata, pero no tenía etiqueta, -¿De qué es? -Es sorpresa- Contestó sonriendo, -Pareces estar muy cansado, así que quería traerte algo de comer, aunque…- Alessa miró la mesa la cual estaba llena de comida y armas, -No parece ser necesario ahora. Dylan la miró con una sonrisa dudosa, abrió la lata y eran lentejas, luego la miró con el ceño fruncido, -Debes estar bromeando. -Es tu comida favorita o ¿quieres que te dé de comer yo?- Dijo Alessa en tono de broma -Hazlo. -¿Qué? -Creí haberte dicho en ese hotel Que si tú me dabas de comer, entonces no me molestaría comer esta cosa. -Eres como un niño- Dijo Alessa tomando una cuchara y sentándose delante de Dylan, -Abre- Dijo ella dándole la primera cucharada, Dylan abrió la boca, mientras la miraba fijamente, -No me mires así- Dijo ella -¿Cómo?- Preguntó Dylan mientras comía -No lo se, así como lo estás haciendo. En el fondo Dylan intentaba molestarla, una pequeña e inofensiva venganza por darle la comida que más odiaba, -¿Así?- Preguntó Dylan acercándose a la cara de Alessa Alessa comenzó a reír y volteó su rostro intentando evitarlo, -No lo hagas- Dijo ella riendo -¿Hacer que?- Dylan la seguía con la mirada acercándose cada vez más Alessa intentaba reírse en vos baja para no despertar a Michael, pero a medida que Dylan se acercaba a ella, también lo hacia su cuerpo, -Para- Decía Alessa entre risas -¿Parar con que?, no te entiendo- Hasta que Dylan se acerco lo suficiente para que Alessa se sonrojara, -¿Qué sucede?- Preguntó con una media sonrisa Alessa cubrió su rostro con la lata, -¿Por qué? Pero Dylan movió la mano de Alessa, descubriendo su rostro, -¿Por qué estás tan roja? -N-no es cierto. -¿No?, pero a medida que me acerco a ti, tú rostro está cada vez más rojo- Dylan acarició la mejilla de Alessa, acercándose a sus labios, ella podía sentir la respiración de Dylan en su boca, estaba a punto de besarla hasta que escuchó la puerta abrirse, Dylan tomó un arma de la mesa y apuntó rápidamente, era Alex, Leila, Max, y Luis -¿Qué estaban haciendo?- Preguntó Alex Pero Max cambio de tema, camino rápidamente hacia Alessa tomando su mano, -Tú vienes con nosotros, trae tus cosas de médica. -¿Qué? , ¿Porqué?- Preguntó Alessa -¿Qué haces?- Dylan tomó la otra mano de Alessa, a dónde la llevas. -Ella puede ayudarnos mucho, ven si quieres, no me importa, pero Alessa ve por tus cosas – Max miró a Leila, -Ayúdala. -Si- Leila miró a Alessa, -Esto nos beneficiará a todos Alessa, por favor- Alessa asintió y fue por sus cosas junto a Leila Max tomó un arma y miró a Dylan, -Ella puede ser medica por los únicos dos días que nos quedaremos aquí, ganará un par de cosas necesarias y luego nos iremos. -Max, es peligroso- Dijo Dylan -No si estamos con ella, por favor Dylan, lo necesitamos. -Alex…- Dylan lo miró Alex miró a un lado, está vez no estaba de su lado, -Dylan, se que quieres protegerla, pero esto nos ayudará mucho, no hay médicos en el campamento y hay muchas personas que cambiarán cosas por ser atendidos por uno, tendremos más cosas y… -Alex, si no hay médicos y estos idiotas lo saben la querrán, y tendremos una jodida masacre porque no pienso dejar que la lleven. -Será rápido. -Lo necesitamos- Dijo Luis Dylan suspiró, caminó a la puerta y vio a Michael durmiendo, -Rápido y en secreto- Contestó Dylan
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