Alex suspiró, se detuvo y miró a los demás, -Señores, acérquense, tenemos que hablar- Todos se acercaron a Alex y Dylan, -Escuchen hoy iremos a Oxac.
-¿Lo aremos tan rápido?- Preguntó Luis
-Todo lo que teníamos lo perdimos en esa prisión, no nos queda nada- Alex los miró, -Ya saben que odio esto así que comiencen a seleccionar.
Dylan los miró, -Tenemos que ser cuidadosos al hacerlo, hay quienes si valen para el grupo.
-¿Hablas de Alessa?- Dijo Max en tono irónico
-¿Hay algo que quieres decirme?- Preguntó Dylan, quien se posicionó delante de Max
-Sabes de que hablo y no eres el único que la prefiere- Dijo Max mirando a Michael
-¿Dime que aporta tu perra?- Preguntó Michael mirándolo, -Vamos, dime qué hace Melanie que la hace tan importante para nosotros.
-Alessa es la única enfermera que tenemos- Dijo Mateo, -No hay favoritismo aquí, hablamos de supervivencia, lo lamento Max, pero Melanie no es importante.
-¿Qué hay de Leila?- Pregunto Gerónimo
-Ella es importante- Contestó Alex, -Leila es la única que sabe de cultivos, la huerta que teníamos la había hecho ella.
-¿Qué hay de Casandra?- Max miró a Dylan, -¿La protegerás por siempre?
-No, si todos están de acuerdo la incluimos en la lista- Contestó Dylan
-¿Y Sara?- Preguntó Antonio a Michael
-Hágan lo que quieran con ella- Contestó Michael
-¿Qué hay de Lisa?- Preguntó Gerónimo
-¿Qué sabe hacer ella?- Preguntó Alex
-Solo se que era la pareja de Bruno- Contestó Michael
-Preguntémosle a una de las mujeres que sabe hacer ella- Dijo Alex
-¿Qué hay de Amanda?- Preguntó Gerónimo, -Ella sabe cocinar.
-Amigo, todas saben cocinar- Contestó Alex
-¿Y Cecilia?- Preguntó Max
-Lo mismo- Dijo Michael
-Solo queda Abigail- Dijo Max
-No es útil- Contestó Alex con indiferencia
-¿De que hablas?- Preguntó Gerónimo, -Ella ha hecho todas las tareas siempre.
Alex suspiró, -Desde que llegó no fue útil, jamás termina las cosas y se cansa más rápido que las demás.
-Vamos amigo, es débil, todas las mujeres lo son- Dijo Gerónimo
-No, no todas los son- Contestó Dylan, quien lo miró serio, -Conoces las reglas Gerónimo.
-Haz lo que quieras con las demás, pero deja a Abigail, por favor Dylan- Gerónimo caminó hacia él, -Es mi hermana, por favor.
-¿Entonces si hay favoritismo?- Preguntó Max detrás de Gerónimo
-Si es así, entonces tú te harás cargo de ella y todas sus tareas- Dylan se acercó hasta llegar al oído de Gerónimo, -Conoces las reglas mejor que nadie y lo que sucede cuando vamos a Oxac, no lo arruines- Se alejó de los demás, -Ya tomamos una decisión, solo debemos irnos.
Michael caminó hacia su hermano mayor, -Dylan.
-¿Qué?- Preguntó Dylan
-Las mujeres que se quedan ¿Dónde esperarán?- Preguntó Michael -Las llevaremos con nosotros, Alex a Leila como su pareja, Gerónimo a Abigail y tú llevaras a Alessa.
Michael lo miró, -¿Por qué las llevamos?
-Se lo prometí, ella quiere encontrar a su familia y puede que estén en ese lugar.
-No estás pensando con claridad, sabes que si llega a encontrarlas…
-Lo se, no se si lo hará, pero se lo prometí- Dylan suspiró, -Una vez que terminemos nos largamos de ese lugar y jamás volveremos a hablar de esto.
-Solo mantela alejada, no quiero que lo sepa- Michael volvió con los demás
Dylan miro a un lado, ->- Pensó Dylan
Alessa:
-Dylan dijo que iremos a Oxac- Dijo Alessa entusiasmada
-¿Qué hay en ese lugar?- Preguntó Leila curiosa
-Dijo que intercambiaban, que necesitaremos algunas cosas y puede que encuentre a mi familia en ese lugar.
-Eso es bueno Alessa, tal vez también pueda encontrar a la mía allí.
-Eso espero- Dijo Alessa
Leila vio a los demás moviéndose y todas se dirigieron a esa dirección, -Vamos con ellos, parece que comenzaremos a movernos.
-Como ya lo saben, no llamaremos la atención o aremos algo para enfurecer a alguien, en ese lugar estamos expuestos, todo el tiempo estaremos juntos y no vamos a separarnos, el que lo haga está por su cuenta- Alex estaba a punto de caminar hasta que recordó algo, -Una cosa más, solo conocen a los líderes de grupo y el nuestro es Dylan, si alguien intenta salir de Oxac sin Dylan se convierte en propiedad de Oxac, no lo olviden.
Las mujeres se miraban entre ellas, -Tal vez podemos unirnos a otro grupo- Murmuró Casandra, -Ellos seguro querrán estar con nosotras.
-Primero busquemos un grupo, si lo encontramos nos vamos con ellos- Contestó Sara, no estaban tan lejos de Oxac, caminaron un par de horas hasta que llegaron ante una enorme muralla de sementó cubierta de sangre y varios grafitis, Dylan golpeó quince veces la puerta, así lo reconocieron y le permitieron el paso a él y su grupo
-Veo que tienes carne fresca- Dijo uno de los hombres
Michael rápidamente tomó la mano de Alessa, mientras Dylan se acerco al hombre murmurando, -Cuida tus manos, no todo es mercancía- Caminó hacía las demás personas donde se encontraban cientos de puestos, Dylan estaba atento, no quería que las demás personas pusieran sus ojos en Alessa
-Este lugar es enorme- Dijo Alessa impresionada, Michael la miró, -¿Estos son puestos?
-Son de intercambio, de igual forma ten cuidado, estos idiotas intentarán engañarte y te robarán- Michael se acercó más a Alessa, -No te separes de mi.
-No tardaré, sabes cuál es el punto de reunión- Dijo Dylan, dejando a Michael y Alessa, miró a los demás hombres, se acercó a ellos y murmuró en el oído de Luis, -Trae a las demás.
Luis hizo un par de señas con su mano y alguno de los hombres tomaron a las mujeres, -¿A dónde vamos?- Preguntó Sara, pero ninguno de ellos contestó
-Tenemos que apresurarnos- Dijo Casandra, -No sabemos que nos harán.
-¿A dónde se las llevan?- Preguntó Alessa
-Recorrerán el lugar- Contestó Michael mientras miraba alrededor
-¿Nosotros también podemos hacerlo?- Preguntó Alessa
Michael la miró y suspiró, -Supongo que no tenemos nada que hacer ahora, pero será por poco tiempo, tenemos que volver.
-No se pierdan tortolos- Dijo Alex
-Cierra la boca- Contestó Michael, quien tomo la mano de Alessa y se alejó
-¿Nosotros que haremos?- Preguntó Leila
Alex miro a Michael y Alessa alejarse, -Hay un lugar al que quiero ir, me gustaría comprobar algo- Dijo Alex con una sonrisa, -Vamos.
Dylan:
-Odio está parte- Murmuró Dylan
Llegó a un edificio que se encontraba dentro de los muros, golpeó la puerta y un hombre armado abrió, -Nunca fallas- Dijo con una sonrisa, Dylan frunció el ceño y esperó a que aquel hombre abriera la puerta y los dejara pasar, -Pasa, él está esperándote.
Dylan entró y se dirigió al segundo piso, mientras los demás bajaban al sótano, -¿A dónde vamos?- Preguntó Cecilia
-No lo se, pero esto no me gusta- Contestó Lisa, miró a su alrededor y notó varios hombres armados, Dylan estaba solo en el segundo piso, mientras varios hombres lo acompañaban
-Nunca vienes solo- Dijo uno de los hombres
-¿Acaso perdiste a tu único amigo?- Dijo riendo uno de ellos, Dylan no contestaba, solo seguía caminando mientras observaba a los hombres y que tipo de armas tenían
-Entra- Dijo uno de ellos, Dylan entró, era una oficina cerrada donde apenas entraba la luz del sol
-No sabes cuánto tiempo te he esperado- Dijo un hombre sentado detrás de un escritorio, -Siéntate cariño.
Dylan suspiró y se sentó, -Traje mercancía.
-Es la tercera vez que traes mercancía, quiero hacerte una pregunta.
-Adelante.
Aquel hombre se levantó, caminó hacia Dylan y colocó sus brazos alrededor del cuello de Dylan, abrazándolo, -Escuché que odias a las mujeres, así que tal vez puedes ganar algo extra hoy, ya sabes cómo un alquiler más amplio- Mientras deslizaba una de sus manos hacia el abdomen de Dylan
Dylan apartó los brazos del hombre, -Vincent, creí haberte dejado en claro que no pienso hacer eso.
-¿Estás seguro?- Susurro en el oído de Dylan, -Si las mujeres no son lo tuyo, puede que los hombres si.
-Ya hay una mujer.
Vincent frunció el ceño, -Que afortunada, ¿Ella está entre nuestras nuevas inquilinas?
-Sabes que no.
Vincent empujó a Dylan y se alejó, -Conoces el protocolo, se quedan dos días, les entregaremos los suministros, la casa es la número dieciocho, luego se largan,- Dylan se levantó y caminó hacia la puerta, pero se detuvo al escucharlo, -No olvides despedirte de mi- Dijo Vincent, Dylan frunció el ceño y salió de la habitación, cerro los ojos y una vena se marcaba en su frente
-Se ve que te divertiste- Dijo uno de los hombres, pero Dylan solo lo ignoro y siguió caminando hasta salir del edificio, miró a su alrededor buscando a Michael, Alessa o Alex, pero no los podía ver
-¿Dónde demonios están?- Murmuró Dylan
-¡Dylan!- Dijo Gerónimo, Dylan miró hacia atrás y lo vio con Abigail
-¿Dónde está Alex?- Preguntó Dylan
-No lo se, pero Michael está montando un espectáculo- Contestó Gerónimo, -Ve a la plaza central y lo verás, yo recorreré los puestos con mi hermana, intentaré no acercarme mucho, si me relacionan con Michael querrán matarme.
-¿Qué?- Dylan lo miró y suspiró, -Bien, iré a buscarlo, intenta no alejarte- Dylan se dirigió a la plaza central, dónde logró ver una multitud reunida, se acercó hasta que vio a Michael tronando sus dedos y con sangre en su remera que brotaba de su boca, había otro hombre lleno de golpes ante él.
-¡Dylan!- Dijo Alessa tomando del brazo a Dylan, él la miró
-¿Por qué Michael esta peleando?- Preguntó Dylan
-Si ganas tres peleas, entonces ganarás todo eso- Alessa apunto a un sujeto que custodiaba latas de comida
-Es un idiota- Murmuró Dylan, -¿Con cuántos ha luchado?
-Van dos, solo falta este hombre, pero está tardando más y es mucho más grande que él.
-Eso puedo verlo- Dylan suspiró y caminó hacia Michael, -¡Maniobra escroto!- Gritó Dylan, Michael sonrió y esperó a que él hombre se acercara más a él, una vez cerca, Michael esperó el primer golpe, aquel hombre intentó golpearlo en la cara, pero Michael se agachó rápidamente y golpeándolo en la entrepierna, obligándolo a caer al suelo, el último golpe que propinó Michael fue una patada en la cabeza del hombre dejándolo inconsciente
-Tenemos un ganador- Dijo la persona que había organizado aquella pelea, le entregaron de mala gana la comida a Michael y decidieron organizar otra pelea
Michael se sentó, dejando caer las latas delante de él, Dylan se sentó a su lado y lo miró, -Tú cara es un asco- Comenzó a reír, -¿Por qué lo hiciste?, sabes que tendremos comida está noche.
-A alguien le gusta los duraznos- Contestó Michael con una sonrisa, esa era la única lata que no había dejado caer
-¿Qué?- Dylan no lo entendió, hasta que vio a quien miraba Michael, era Alessa quien corría hacia él
Alessa corrió rápidamente, se sentó delante de Michael y comenzó a limpiar su rostro, -Mira tú cara- Dijo Alessa triste, -Todos esos golpes fueron solo a tu cara.
-No le pasó nada grabe, tal vez tendrá la cara un poco hinchada, es todo- Dijo Dylan mientras tomaba las latas, -Vamos, iremos a nuestro lugar de descanso, nos dieron dos días- Alessa ayudo a Michael a levantarse y siguieron a Dylan, era una pequeña casa con solo dos habitaciones, un pequeño cuarto y una cocina
-¿Una habitación?- Preguntó Michael
-Si, reducción de beneficios- Contestó Dylan
-A mí me gusta- Dijo Alessa, llevo a Michael a la cama y lo recostó, -Tienes que descansar, después de esa pelea tus heridas comienzan a hincharse y no tenemos hielo.
-Conoces las reglas- Dijo Michael tomando la mano de Alessa, -No pienso descansar si no lo haces.
Alessa cerró los ojos y sonrió levemente, se recostó a su lado y lo abrazó, Michael acomodó su cabeza en los pechos de Alessa y cerró los ojos, ella solo esperaba a que él se durmiera, Dylan los miró por un momento y se dirigió al comedor, sobre la mesa había comida y armas, se sentó en una silla y se durmió en ella, no quería verlos juntos.
Habían pasado un par de horas en los que ya había anochecido, que Dylan sintió un cosquilleo en su rostro, se levantó rápidamente y vio a Alessa delante de él, -¿Dónde está Michael?
-Está durmiendo, se ve que estaba muy cansado- Contestó Alessa
-¿Y los demás?
-Aun no llegan.
Dylan cerró los ojos y luego miró el techo, ->- Pensó Dylan, luego miró a Alessa, -¿Qué sucede?
-¿Tienes hambre?
-Si- Alessa sonrió y le entrego una lata, pero no tenía etiqueta, -¿De qué es?
-Es sorpresa- Contestó sonriendo, -Pareces estar muy cansado, así que quería traerte algo de comer, aunque…- Alessa miró la mesa la cual estaba llena de comida y armas, -No parece ser necesario ahora.
Dylan la miró con una sonrisa dudosa, abrió la lata y eran lentejas, luego la miró con el ceño fruncido, -Debes estar bromeando.
-Es tu comida favorita o ¿quieres que te dé de comer yo?- Dijo Alessa en tono de broma
-Hazlo.
-¿Qué?
-Creí haberte dicho en ese hotel Que si tú me dabas de comer, entonces no me molestaría comer esta cosa.
-Eres como un niño- Dijo Alessa tomando una cuchara y sentándose delante de Dylan, -Abre- Dijo ella dándole la primera cucharada, Dylan abrió la boca, mientras la miraba fijamente, -No me mires así- Dijo ella
-¿Cómo?- Preguntó Dylan mientras comía
-No lo se, así como lo estás haciendo.
En el fondo Dylan intentaba molestarla, una pequeña e inofensiva venganza por darle la comida que más odiaba, -¿Así?- Preguntó Dylan acercándose a la cara de Alessa
Alessa comenzó a reír y volteó su rostro intentando evitarlo, -No lo hagas- Dijo ella riendo
-¿Hacer que?- Dylan la seguía con la mirada acercándose cada vez más
Alessa intentaba reírse en vos baja para no despertar a Michael, pero a medida que Dylan se acercaba a ella, también lo hacia su cuerpo, -Para- Decía Alessa entre risas
-¿Parar con que?, no te entiendo- Hasta que Dylan se acerco lo suficiente para que Alessa se sonrojara, -¿Qué sucede?- Preguntó con una media sonrisa
Alessa cubrió su rostro con la lata, -¿Por qué?
Pero Dylan movió la mano de Alessa, descubriendo su rostro, -¿Por qué estás tan roja?
-N-no es cierto.
-¿No?, pero a medida que me acerco a ti, tú rostro está cada vez más rojo- Dylan acarició la mejilla de Alessa, acercándose a sus labios, ella podía sentir la respiración de Dylan en su boca, estaba a punto de besarla hasta que escuchó la puerta abrirse, Dylan tomó un arma de la mesa y apuntó rápidamente, era Alex, Leila, Max, y Luis
-¿Qué estaban haciendo?- Preguntó Alex
Pero Max cambio de tema, camino rápidamente hacia Alessa tomando su mano, -Tú vienes con nosotros, trae tus cosas de médica.
-¿Qué? , ¿Porqué?- Preguntó Alessa
-¿Qué haces?- Dylan tomó la otra mano de Alessa, a dónde la llevas.
-Ella puede ayudarnos mucho, ven si quieres, no me importa, pero Alessa ve por tus cosas – Max miró a Leila, -Ayúdala.
-Si- Leila miró a Alessa, -Esto nos beneficiará a todos Alessa, por favor- Alessa asintió y fue por sus cosas junto a Leila
Max tomó un arma y miró a Dylan, -Ella puede ser medica por los únicos dos días que nos quedaremos aquí, ganará un par de cosas necesarias y luego nos iremos.
-Max, es peligroso- Dijo Dylan
-No si estamos con ella, por favor Dylan, lo necesitamos.
-Alex…- Dylan lo miró
Alex miró a un lado, está vez no estaba de su lado, -Dylan, se que quieres protegerla, pero esto nos ayudará mucho, no hay médicos en el campamento y hay muchas personas que cambiarán cosas por ser atendidos por uno, tendremos más cosas y…
-Alex, si no hay médicos y estos idiotas lo saben la querrán, y tendremos una jodida masacre porque no pienso dejar que la lleven.
-Será rápido.
-Lo necesitamos- Dijo Luis
Dylan suspiró, caminó a la puerta y vio a Michael durmiendo, -Rápido y en secreto- Contestó Dylan