SENTIMIENTOS

1318 Palabras
Ambos estaban sobre el árbol, Dylan miraba la soga en sus manos y luego miró a Alessa -¿Qué sucede?- Preguntó ella, mientras se acomodaba sobre la enorme rama -Necesito atar esto a tu cintura- Contestó Dylan -¿Es para que no me caiga al dormir? -Si. -Claro- Alessa levantó ambos brazos cediéndole el paso a Dylan, -Hazlo como te resulte más cómodo- Dijo Alessa Dylan se acercó a ella nervioso, podía escuchar su respiración mientras anudaba aquella soga a la cintura de Alessa, -¿Te ajusta mucho? -No, está bien. Luego Dylan ató aquella soga a él, -¿Alguna vez dormiste en un árbol?- Preguntó Dylan -Pase casi un mes y medio en la casa del árbol que construyó mi padre, también Michael y dormí dentro de un árbol hueco- Contestó Alessa con una sonrisa Miró a un lado, -Debe ser aburrido para ti estar aquí- Dijo Dylan, mientras terminaba de atar la soga a la enorme rama -¿Hablas enserio?, literalmente estoy atada a un enorme árbol en el que dormiré, junto a un hombre que odia a las mujeres, excepto a mi- Dijo Alessa señalándose a ella misma con una sonrisa, luego lo miró, -¿No me odias verdad? -Es imposible odiarte- Contestó Dylan, Alessa lo miró sonrojada, Dylan al darse cuenta de lo que había dicho, reaccionó rápidamente, -Puede que no te guste, pero necesito que te acerques, dormiremos juntos-, -Me siento acorralado- Pensó Dylan -¿Cómo dormiremos? -Te sentarás sobre mi y recostaras tu cuerpo, así evitaremos caer los dos. -Entiendo, si no te molesta entonces me sentaré sobre ti- Alessa se acercó a Dylan, -Solo dime si algo te incomoda- Alessa colocó la primera pierna y Dylan la ayudó con la segunda pierna, ella se sentó sobre él y lo miró, -¿Cómo sueles dormir con Alex o tu hermano en un árbol? -Cada uno de un lado del árbol a la misma altura, compartimos la misma soga, así que solo colocamos nuestro cuerpo contra el árbol y lo aseguramos con la soga. -Podemos hacer lo mismo o tú ¿Te estás aprovechando de mi? -¿Qué?, ¡No!- Dylan desvió la mirada, varios lo escucharon en los demás árboles y los miraron, -No podré verte si estás del otro lado, ¿Cómo se si aseguraste la soga? O… ¿Si no caíste mientras duermo?, prefiero esto- Dylan ajusto la soga uniendo aún más sus cuerpos, -Es molesto y una porquería pero es lo mejor que tenemos. -Dylan, si es molesto solo tienes que decírmelo, iré con Leila o… Dylan suspiró y luego la abrazó, -Estoy arto de buscar excusas, solo quédate así- Dijo enterrando su rostro en el cuello de Alessa intentando esconder sus mejillas rojas, -Quédate así solo unos minutos y luego aremos de cuenta que no paso nada. -Carecieron de amor en su infancia- Pensó Alessa mientras extendía su mano y acariciaba el cabello de Dylan, -Podemos estar así toda la noche si es lo que quieres- Dijo Alessa -Si- Contestó Dylan, -¡Aaaj!- Se quejo -¿Te lastime?, lo lamento- Alessa intento levantarse, pero Dylan la sostuvo con fuerza -No te preocupes, no es nada. Alex: Leila miraba un árbol, -Supongo que dormiré en este, ¿Dónde está Alessa?- Leila volteó y vio a Alex cerca de su cara, estaba mirándola directamente -¡Leila!, seré tú compañero- Dijo Alex -Pero creí que Alessa… -Ella está ocupada- Dijo Alex -Bien, no quedo más nadie así que supongo que… -¡Bien!, sube te ayudaré- Alex juntó ambas manos para que Leila pudiera subir, -Iré detrás de ti- Leila subió y ambos se instalaron en el árbol -¿Sabes dónde está Alessa? -Ya te lo dije, está ocupada- Contestó Alex mirando el árbol en el que estaba Dylan y Alessa abrazados, -Que buena vista tengo-, pensó Alex al ver a Dylan, sonrió, miró los demás árboles y vio a Michael mirando a Dylan directamente, -Mierda- Murmuró Michael: -¿Por qué está con ella? Pensó Michael, colocó su mano en su brazo y comenzó a apretarlo, estaba celoso, muy celoso, -Es tan molesto, esa posición debe ser muy cómoda para él, - Murmuró Michael, se encontraba solo en un árbol, mirándolos, varias venas se marcaron en su cuello Dylan: Dylan elevó solo un poco su cabeza dejando que sus labios toquen el cuello de Alessa, sus manos se ajustaron más a su cintura, -Me siento cómodo. -Me alegro- Contestó Alessa Dylan estaba tenso, , pensó, miró a un lado por un momento y vio a Michael mirándolo, Dylan torció la boca, -Parece que quiere matarme- Pensó -Dylan- Murmuró Alessa -¿Qué? -¿Crees que lograré encontrar a mi familia? Dylan permaneció en silencio un momento, luego suspiró, -Si las encuentras, ¿Qué harás? -No lo he pensado aún. -Entiendo, escucha, además de la base, hay un lugar donde suelo hacer intercambios con otras personas, es un campamento bastante grande, intercambias muchas cosas allí, puede que ellas estén en ese lugar. -¿Iremos allí? -Si, pero no te ilusiones, solo es una pequeña posibilidad, además es un lugar peligroso y más si eres mujer, por ello permanecerás a mi lado todo el tiempo. Alessa sonrió y lo abrazó, -Si, no me separaré. -Bien- Dylan simplemente colocó sus manos en la cintura de Alessa y cerró los ojos, pensando en aquellas palabras, “No lo se”, lo ponían extrañamente nervioso, pensó en ello hasta dormirse. Al pasar un par de horas una luz molestó a Dylan, abrió lentamente los ojos y notó que era el amanecer, notó que los demás comenzaron a despertarse con la luz del sol, miró a un lado y se cruzó con el rostro de Alessa, ella estaba profundamente dormida, Dylan colocó su mano en la mejilla de Alessa quitándole los cabellos que se deslizaban en su rostro, quería verla mejor, -Alessa- Murmuró Dylan, -Alessa, despierta. Alessa abrió los ojos y lo miró, -Por fin logré ver el color de tus ojos- Dijo Alessa -¿Qué? -Ambos tienen los ojos de un color muy peculiar, Michael los tiene de color avellana, pero tú, jamás creí vivir para ver unos ojos de color gris, es extremadamente raro, solo el uno porciento de la población lo tiene- Dijo Alessa con una sonrisa -Ah, ¿Sí?- Preguntó Dylan mientras quitaba las sogas -Si- Alessa miró a un lado, -Me das un poco de envidia, eres atractivo y esos ojos te hacen aún más atractivo- Dylan la miró avergonzado, sus mejillas estaban rojas, -¿Y esa cara?, No debo ser la primera mujer que te lo dice- Dijo Alessa riendo mientras bajaba de aquel árbol Dylan tocó sus mejillas, su rostro estaba caliente y su corazón palpitaba muy rápido, -Se siente extraño- Pensó Dylan, luego miró a un lado y notó la expresión de Alex, quien lo estaba esperando debajo del árbol -Tenemos que hablar- Murmuró Alex, Dylan bajo del árbol y lo miró, -La base está muy lejos y…- Alex miró a Dylan, ¿Qué te pasa? -Ella me gusta - Contestó Dylan -Eso ya lo sabía, pero me alegra que lo confirmaras. -No Alex, ella me gusta mucho. Alex observó el rostro de Dylan un momento, estaba callado e incómodo, -Por alguna razón, ya no quiero hablar de esto. -Creí que eras tú el que insistía en hablar de ello. -Si, bueno, cambie de opinión, se siente raro, como si quisieras poseerla de forma extraña. Dylan frunció el ceño, -Tienes razón, mejor no hablemos de esto, siento que quiero golpearte. -Dylan, no creo que lleguemos a la base y menos sin un mapa. -Por ello iremos todos a Oxac, intercambiaremos por suministros. -Dylan, si ella lo sabe… -Ella no lo sabrá. -Pero… -Hare lo necesario para que ella no lo sepa y tú me ayudarás, da el aviso, partiremos ahora.
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