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2361 Palabras
-¿Cómo es posible que Casandra esté aquí?- Preguntó Alex -No lo sé- Contestó Michael, -Creí que la llevarían a otro lugar o que moriría en Oxac cuando nos enteramos que… -¿Michael?- Alex caminó hacia él, -¿Estás bien? -Si Casandra está aquí, significa que Alessa podría estar aquí- Dijo Michael, se levantó rápidamente y comenzó a recorrer la enorme secundaria -¿Dylan?- Alex lo miró rápidamente, -Michael tiene razón, ella también podría estar aquí. “Bueno, tenemos tres enfermeros que quieren ser doctores y entre ellos una es mi aprendiz y los otros dos son de la doctora Regina, ella es un poco más dura así como los dos enfermeros a su cargo, son más estrictos con los pacientes y mi aprendiz es más, ¿Cómo decirlo?, comprometida con el paciente” Dylan recordó las palabras de doctor Richard, -Tiene razón, ella podría estar aquí- Murmuró Dylan, corrió hacia Casandra, -¡Casandra!- Dijo Dylan Ella lo miró sorprendida, -Tú…- Murmuró Casandra, -Tú me vendiste. -Lo se y lo lamento, es que necesito… -¿Necesitas?, vendiste a mi hermana, nos vendiste a todas, a todas excepto a tu favorita- La expresión de sorpresa de Casandra cambió a furiosa Dylan suspiró, -No tengo tiempo para esto- Miró a su alrededor, -¿Dónde atienden a los pacientes?- Murmuró Dylan -¿Aún la sigues buscando?, después de todo lo que hiciste- Casandra estaba llorando, -Eres una basura, ¡tú Dylan eres una maldita basura!- Gritó Casandra, todos los miraban Dylan notó entre las personas que los observaban a Leo, caminó rápidamente hacia él, -¡Leo!, necesito preguntarte algo. -No llevas ningún maldito día y ya montaste un espectáculo- Leo comenzó a dispersar a las personas, -¡Muévanse carajo!, hagan su maldito trabajo y tú- Señalando a Casandra, -¿¡Qué demonios te pasa!? -¡Él, él me provocó!- Dijo Casandra furiosa, Leo miró a Dylan quien le era indiferente, luego volvió a mirar a Casandra, -Él me vendió a mi y mi hermana, por comida y armas, nos abandonó, él me lastimó tanto. Leo suspiró, -Lo entiendo, es una basura, pero aquí nadie podrá hacerte daño, estás segura, solo intenta no repetir esto. -Gracias- Casandra lo abrazó y miró riendo a Dylan -Perra estúpida- Murmuró Dylan -De verdad, te lo agradezco, me cuidas tanto y… -No lo malinterpretes- Dijo Leo apartando a Casandra, -Tenemos que trabajar en equipo y cuidarnos nada más- Leo miró a Dylan, -Ven conmigo y tú vuelve al trabajo- Dijo Leo alejándose de Casandra, ella estaba enojada, pero al mismo tiempo feliz, estaba enamorada de Leo, -¿Qué fue todo eso?- Le preguntó Leo a Dylan - Pensó Dylan, -La intercambiamos a ella y otras mujeres por comida y armas. -Así que dijo la verdad. -Si. -¿De verdad secuestraron a Alessa o… Dylan frunció el ceño y mordió sus labios, -La secuestraron. -Y esa maravillosa pregunta que querías hacerme, ¿Cuál es? -Alessa, ¿Ella está aquí? -¿Por qué crees que… -¡Solo dímelo! Leo lo miró serio, luego suspiró, cerró los ojos y volvió a mirarlo, -Si, ella está aquí- En ese momento el corazón de Dylan latía con fuerza, comenzó a mirar a todos lados, la estaba buscando, -Dylan. -¿Por qué no me lo dijiste?- Preguntó Dylan furioso -Desde que la encontré en Oxac, ella ha estado deprimida, no habla mucho y a penas come, no se que le sucedió en ese lugar, no se si tú o tu grupo es el causante de su estado, pero si fueron ustedes, no tengo ninguna intención de dejarlos verla. Dylan lo miró, por primera vez se sentía acorralado, amenazado y destruido por alguien que no fuera ella, -Solo quiero verla- Murmuró Dylan Leo miró de lado, -Puede que haya algo que puedes hacer. -Solo dilo. -Te quedas de mi lado, tú y tú grupo. -¿De qué hablas? -Esos idiotas- Apuntando a los soldados de alto rango, -Tienen a muchos de su lado y necesito a muchos conmigo- Dylan miró a un lado, lo estaba pensando, que era lo que le convenía a él y su grupo, -Alessa está de mi lado. Dylan cerró los ojos y los volvió a abrir, -Bien, estamos de tú lado, déjame verla. -Si ella no quiere verte, si tan solo con verte ella llora, tú te alejas y jamás la vuelves a ver. Dylan cerró sus manos lastimándose, -Es justo. -Claro que lo es- Leo siguió caminando, -Sígueme, te llevaré con ella- La enfermería tenía una pequeña ventana, Leo logró ver lo que sucedía adentro aunque fuera limitada su vista, se detuvo y miró a Dylan, -Tendrás que verla más tarde, está ocupada. -Pero… -Hazme caso, más tarde, ahora ven, te mostraré tú sorpresa- Dylan frunció el ceño, lo siguió hasta llegar a una habitación -¿Y?- Preguntó Dylan -Está será una pequeña base de operaciones- Caminó hacia un escritorio de profesor lleno de polvo, abrió el cajón y tomó un mapa, -Aquí veremos cada lugar de la ciudad y lo marcaremos una vez que sepamos que es seguro o que ya no tenga suministros. Dylan tomó el mapa, -¿Cuántos seremos? -Dos hombres de tu grupo y lo mismo del mío, necesitaré que los comandes para moverse sobre este terreno, otras veces lo haré yo, pero debe quedarse alguien de confianza aquí, no podemos dejarlo todo para estos malditos viejos. -¿Qué es lo que hacen que los odias tanto? -Además de apoderarse de todo, han sacrificado gran parte de mis hombres y personas para recolectar suministros, suministros que han robado- Una vena se marcó en su frente, -Ellos jamás se movieron, han sacrificado vidas por mantenerse seguros, convencieron a muchos que sin ellos todos morirán, esos cerdos tienen a la vista a muchas mujeres- Frunció el ceño, -Entre ellas a Alessa, es por eso que intento mantenerlos alejados de ellas. -¿Por qué no matarlos? -Créeme, ya lo pensé, pero solo crearía un caos, necesito destrozarlos sin que todo se derrumbe. Dylan miró el mapa, -¿Qué es esto?- Preguntó por varias marcas de color -Son los lugares donde muchos desaparecieron, aún no sabemos si fueron infectados o si alguno de los grupos los mataron, pero son zonas restringidas, hasta que no sepamos que hay en esos lugares, nadie puede ir sin estar preparado. -Sera difícil, estos lugares tienen tiendas muy grandes, puede que la tomaran o algo más. -Lo se, pero no estamos tan desesperados como para arriesgarnos- Leo miró a un lado, -Por ahora- Ambos se quedaron hablando de diferentes estrategias, prevenir desastres y organizar a sus grupos, no se habían dado cuenta que el tiempo había pasado y ya había anochecido. Dylan miró por la ventana, -¿Qué hora es? -Mierda, vamos antes que se den cuenta que no estamos- Leo escondió el mapa y ambos salieron de esa habitación, todo parecía estar tranquilo -¡Dylan!- Gritó Alex -¿Qué?- Dylan lo miró -¿Dónde demonios estabas? -Eso no importa, ¿Porqué pareces tan agitado? -Te estaba buscando idiota, encontraron a Alessa. -¿Qué? -La encontramos, pero ya no puedes verla, está fuera del horario, ahora mismo todos debemos descansar y varios se turnaran para vigilar. -Los médicos tienen un horario estricto, deben descansar, ya que la doctora Regina y él doctor Richard estudian la sangre de los infectados para comprenderla, mientras sus alumnos se encargan de atender a las personas, tienen una agenda muy ocupada y también es estricta la visita- Dijo Leo -Entonces, ¿No podré verla? -No, tal vez mañana. Dylan miró a su alrededor, -¿Dónde está Michael? -De eso te quería hablar- Dylan miró a Alex, -Michael fue quien encontró a Alessa, solo los vi de lejos, pero él aún está con Alessa. Leo al escucharlo se enfureció, -Él no puede… -Alessa dijo que quería estar con él- Contestó Alex Leo frunció el ceño, -Bien, que importa- Dijo Leo de mala forma alejándose de ellos -¿Qué le pasa?- Murmuró Alex, hasta que vio la reacción de Dylan, -Lo lamento, pero ya nadie puede verla Dylan. -Ella- Murmuró Dylan mirando a un lado, -¿Preguntó por mi? Alex apretó los labios, -No logré hablarle, solo lo hizo Michael. -Creí que Leila era su amiga. -Bueno, Leila no sé atrevió a hablarle después de lo que sucedió en Oxac, tiene miedo de que Alessa la odie. -No me sorprendería si al único que odia soy yo. -Ven, te mostraré dónde dormiremos- Dijo Alex, ambos caminaron hacia un salón solo de hombres, -Los dormitorios- Dijo Alex mirando a su alrededor, -Están divididos por sexo, las mujeres duermen en otro lugar. -Ya veo- Michael se acercó a una pequeña cama y se recostó en ella, -Mañana intentaré verla. -Es lo mejor…- Hasta que vieron a Michael entrar al lugar, -Michael- Dijo Dylan Michael caminó hacia ellos, había una cama al lado de Dylan, -¿Tú la viste?- Preguntó Dylan curioso -Si- Contestó Michael con sus mejillas rojas -¿Cómo está? -Parecía estar feliz y triste. Alex notó la expresión de Dylan, sonrió levemente y miró a Michael, -Alessa ¿Preguntó por alguno de nosotros? Michael miró a Dylan, -Por todos, pero preguntó porque nadie más fue a verla. -Mañana iremos todos- Dijo Alex, -Por ahora vamos a dormir- Esa noche todos durmieron a excepción de Dylan, no podía dejar de pensar en ella, el volver a verla y sentirla de nuevo, en besarla como aquella vez, pero un recuerdo lo destrozó. “Eres fuerte, se que podrás con esto sola”- Dylan apretó sus manos al recordarlo, “Perdóname”, Dylan cubrió su rostro, “¿Dylan?” Alessa lo miro llorando, recordar su rostro repleto de lágrimas y confusión lo destrozaban. -Dylan, ¡Dylan!- Sintió cómo alguien tomó con fuerza sus muñecas y quitó sus manos de su rostro, era Alex que lo había escuchado, -Hay Dylan- Dijo Alex al ver el rostro repleto de lágrimas de Dylan, -Se que aún no superas lo que sucedió, pero ella está aquí, está bien. -No se de qué hablas- Dijo Dylan limpiando sus lágrimas -Dylan, mañana la veremos y… -Duérmete, mañana comenzamos con los trabajos- Dylan se recostó, Alex solo lo miró y suspiró, luego se durmió. A la mañana siguiente Alex despertó por un soldado que despertaba a todos en cada salón, -¡Despierten!- Gritaba el soldado -Dylan, vamos a leva…- Pero Alex notó que Dylan no estaba, -¿Dónde demonios está?- Murmuró Alex -Tomó trabajos extra- Dijo Michael mientras se levantaba -¿Por qué él… -Suele hacerlo cuando quiere evitar algo- Michael suspiró, -Se porque lo hace, pero aun así, podría hablar con ella y disculparse, al menos no la haría sentir mal- Michael caminó hacia la puerta -¿En qué momento cambiaste?, maduraste de forma emocional- Dijo Alex riendo -Cállate- Michael salió de la habitación Alex fue a buscar a Dylan, pero no logró encontrarlo, entre los trabajos que debían hacer, era vigilancia, conteo de suministros y armas, limpieza, caza, etc. Leo había llamado a Alex, -¿Qué sucede?- Preguntó Alex -Necesito que lleves esto a la enfermería- Leo le entregó un botiquín lleno de medicamentos a Alex -¿Confías en mí para esto?- Preguntó Alex con una sonrisa -No, pero si me entero que no lo hiciste te dispararé en el culo, ahora largo- Leo volvió con los demás, parecía estar muy ocupado, Alex se dirigió a la enfermería, golpeó la puerta y esperó -Enseguida voy- Dijo la vos de una joven -- Se preguntó Alex, estaba nervioso y emocionado, ella abrió la puerta y antes de decir algo solo lo observó, Alex tenía una enorme sonrisa en su rostro, -Eres de las pocas mujeres que he extrañado- Dijo Alex, Alessa lo miró sin decir una palabra, solo lo abrazó con fuerza, -De verdad lo lamento- Dijo Alex, -Lamento todo lo que sucedió, lo lamento mucho. Alessa sonrió, -Me alegro de que estés bien. -¿Cómo puedes alegrarte?- Alex comenzó a reír, -Eres tan rara, deberías estar furiosa de verme o a los demás. -Cállate- Dijo Alessa riendo, ella lo miró y juntó ambas manos, -¿Sabes cuando vendrá Dylan? -¿Tú quieres verlo?, creí que... Alessa lo miró, -¿Creíste qué? -Bueno ya sabes, que tal vez odias a Dylan, por lo que sucedió- Dijo Alex lentamente Alessa miró a un lado, -¿Él cree eso? -Si. -¿Entonces porque no viene y me lo pregunta? -Él no está bien ahora, pasaron muchas cosas y… -¿Él no está bien?, ¿Cómo crees que me siento yo?, ¿Crees que estaba bien cuando me dejaron en ese lugar?, tampoco estoy bien, pero no puedo evitar a todos para siempre, si Dylan puede hacerlo, entonces bien por él, evitarme es su decisión- En ese momento tocaron la puerta, -Tengo que ver a unos pacientes, por favor vete. -Alessa hablaré con él, debe tener miedo de que… -No es necesario, ya me dejaste en claro que no le importa, vete Alex- Alex la miró por última vez y salió de aquella enfermería, solo caminó hasta que se topó con Michael -¿Qué te pasa?- Alex miró y notó que Michael estaba levantando unas bolsas -Ha, nada, ¿Qué haces?- Preguntó Alex Michael arqueo una ceja, -Estoy trabajando idiota, deberías hacer lo mismo. -Si, estaba a punto de hacerlo, por cierto, ¿Sabes dónde está Dylan? Michael frunció el ceño, -Consiguió el peor trabajo, está recorriendo solo una de las áreas no exploradas de este lugar, le dije que no lo hiciera, pero le importó un carajo, es como si quisiera matarse o algo así. Alex suspiró, -¿Porque demonios es así?, ¿Sabes cuándo volverá? -Si el idiota no muere, en dos horas. -Bien, si lo ves antes, dile que necesito hablarle. -Bien- Michael vio como Alex se alejaba de él, pero algo que no ignoró fue de que área había vuelto y esa era la enfermería.
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