Dylan:
-¡Atrápala!- Gritó en voz baja un hombre, -Haz que deje de gritar o atraerá infectados.
-Cariño, no grites- Dijo un hombre que solo sonreía
Ella tomó una vara de metal del suelo y apuntó a ellos, -¡Aléjate!
-No grites- Dijo uno de ellos, quien la apuntaba con un arma, -No queremos lidiar con más infectados.
-S-solo quiero irme- Dijo ella llorando
Dylan miró fijamente a uno de ellos, le era familiar, hasta que lo recordó, “nunca fallas” , -Es uno de los hombres de Vincent- Dijo Dylan, logro sentir el miedo que creyó muerto, no por nada, Dylan siempre mantenía distancia cada vez que debía negociar con Vincent, sabía de lo que era capaz aquel ser
-Hijo de perra, ellos deberían estar muertos- Dijo Leo furioso
-Pero no lo están- Susurro Alex, -Manténganse ocultos, no queremos que nos vean
-¿Quién es Vincent?- Preguntó Andrés
-Yo cómo demonios se supone que lo sepa- Contestó Nicolás, -Pero a juzgar por la cara que tienen- Mirando a Leo, Dylan, Alex y los demás, -Puedo decirte que le temen más de lo que lo odian.
Uno de los hombres corrió hacia la mujer y la sujetó para que no escapara, -¡Suéltame!, ¡Déjame ir!- Aquella mujer no dejaba de gritar
-Ya no lo soporto- Dijo uno de ellos, caminó hacia ella y la tomó del cuello asfixiándola, mientras el sonreía al verla
-Detente- Dijo uno, -La necesitamos viva.
Aquel hombre dejó de asfixiarla, solo se acercó mientras ella estaba tosiendo e intentaba respirar, -No te relajes, de ahora en adelante le perteneces a Vincent y él puede hacer lo que quiera contigo- Aquella joven solo lloraba al escucharlo, mientras el sonreía, la tomaron del cabello y la inmovilizaron atando su cuerpo, la habían amordazado para que dejara de gritar
-Tienen transporte- Dijo Day al ver una camioneta venir por ellos
-¡Rápido!- Gritó uno de ellos al escuchar que varios infectados estaban cerca, corrieron a la camioneta mientras un grupo de cinco infectados se acercaban rápidamente, pero uno de los hombres cayó, como partes de las casas estaban destrozadas por los saqueos, un pequeño hierro incrustado en cemento, atravesó la pierna del hombre
-¡Ayúdame Noah!- Lo miró desesperado, pero Noah, el hombre más cercano a Vincent solo sonrió
-Ya no eres útil con tu pierna jodida- Dijo Noah mientras uno de los infectados comenzaba a morder su pierna, otro fue hacia el cuello y el tercero a su mejilla, arrancando la completamente, los demás comenzaron a devorarlo mientras el gritaba de dolor, uno de los hombres desde la camioneta apuntó a la cabeza del hombre que era devorado, dispuesto a terminar con su sufrimiento, pero Noah le quitó el arma, -Déjalo que sufra- Dijo con una sonrisa
-Ese tipo está enfermo- Dijo Luis
Andrés miró a Dylan, -Se parece mucho a ti.
-¡Qué demonios significa eso!- Preguntó de forma agresiva Max
-Recuerdo que Dylan lanzó un hombre a los infectados para escapar, lo digo por eso- Contestó Andrés
-No recuerdo que ayudaras al hombre, también escapaste- Dijo Alex
-Se la clase de personas que son- Andrés se acercó a Dylan, -No se puede confiar en perros de calle- En ese momento Max golpeó en la mejilla a Andrés, Alex empujó a Max alejándolo de él
-¿¡Qué demonios te pasa!?- Preguntó Alex
-¿¡Cómo puedes dejar que le hable así!?, ese bastardo…
-Cállate, solo cállate, ¿Quieres llamar la atención de los infectados y los hombres de Vincent?, nos harás un favor a todos, incluyendo a Dylan si solo te callas de una jodida vez- Alex ayudó a levantarse a Andrés, se acercó a su oído, -No vuelvas a provocar a Dylan o la próxima vez clavaré mi cuchillo en tu puta garganta.- Andrés lo miró asustado, Alex volvió a su lugar, Dylan no dijo una palabra, solo fue con Alex
Max fue al balcón, estaba furioso, no solo por el comentario de Andrés, también por el accionar de Dylan, -Él no deja que nadie le hable así y de la nada, solo se queda callado sin decir una palabra, no lo soporto, yo no quiero que lo traten así- Max miró a Dylan y notó que él se levantó y se dirigió a una habitación, Max abandonó su puesto y lo siguió silenciosamente.
Al llegar se asomó a la puerta que estaba entreabierta y vio a Dylan sentado en la cama, cubría su rostro, estaba llorando.
-¿Dylan?- Dijo Max
Dylan secó sus lágrimas rápidamente y lo miró, -¿Qué demonios haces aquí?, deberías estar en tu puesto vigilando.
-Yo quería…- Junto ambas manos, estaba nervioso, -Quería pedirte disculpas por lo que sucedió hoy.
-Está bien, que no se vuelva a repetir.
-¿Tú estás bien?
-Si.
Max se acercó a él, -Se que es difícil, pero nos tienes a nosotros, jamás te abandonaremos.
Dylan lo miró y sonrió levemente, era la primera vez que le sonreía, el corazón de Max se aceleró, se sentía extrañamente bien, solo se dejó llevar, cerró los ojos y fue directo a la boca de Dylan intentando besarlo, pero no lo logró, él colocó su mano en la boca de Max impidiéndolo, cuando abrió los ojos” notó la expresión de Dylan, estaba furioso
-¿Qué demonios haces?- Dylan lo empujó provocando que cayera al suelo
-Y-yo lo lamento, creí que…
-¿Qué?, ¿Creíste que en el estado en el que me encuentro puedes hacer lo que quieras?, pedazo de idiota, ¡lárgate!- Dijo Dylan, Alex y los demás se levantaron al escuchar a Dylan
-Solo quería ayudarte, darte consuelo.
-¿Consuelo de qué?, no necesito…
-De la perdida de Michael, solo quería consolarte por ello.
-Michael no está muerto y si quisiera un consuelo, solo lo aceptaría de Alessa.
-¡Pero ella no está!, ¡Está muerta al igual que Michael!, tú lo viste, lo vimos todos, ellos no pudieron sobrevi…- Pero Dylan comenzó a golpearlo sin parar, Alex entró con los demás rápidamente y lo separaron
Alex miró a Max, -Mierda le destrozó la cara- buscó a Nicolás o Brais entre las personas, hasta que los encontró -Nicolás, por favor atiende a…
-No, atiéndelo tú Brais, yo solo lo terminaría matando- Dijo Nicolás abandonando la habitación
Brais se acercó a Max, estaba sangrando y estaba inconsciente, -Dios, tengo que sacarte de aquí- Miró a los demás, pero nadie quería ayudarlo, Alex suspiró y lo ayudó llevándolo a otra habitación
-Ahora es tu problema- Dijo Alex, dejándolo solo con Max
Brais suspiró y comenzó a limpiar el rostro de Max, revisó que no tuviera lesiones graves, detuvo el sangrado de su boca y suturó las heridas, hasta que Max despertó, -¿Dónde...
-Dylan te partió la cara- Dijo Brais
-¿Él me odia?
Brais solo lo miró un momento, -Parece que estás bien, eso si, perdiste un diente y requeriste ocho puntos en la mejilla y cuatro sobre la ceja, supongo que eso responde tu pregunta.
Max colocó ambas manos sobre su rostro, -No debí hacerlo.
-No quiero hacerte sentir mal, pero creí que Michael te había dicho que su hermano no es gay, además de que no era el momento para hacerlo, está destrozado ahora y es una granada a punto de explotar- Max se levantó, -¿Qué haces?
-Iré a pedirle perdón.
-No te lo recomiendo, al menos no ahora.
-Pero…
-Cállate y recuéstate- Brais estaba enojado
-¿Quién demonios te crees que eres?- Max empujó a Brais contra la pared, -¿Acaso necesitas que te muestre de lo que soy capaz?
-Se muy bien de lo que eres capaz- Brais lo miró a los ojos, -Empujaste a Alessa cuando esas cosas nos seguían, no solo la perdimos a ella, también a Michael y no eres capaz de hacerte cargo de ello, no te he visto arrepentirte o derramar una lágrima, eres tan inestable que fuiste capas de intentar algo con Dylan a pesar de que el culpable de todo su dolor eres tú- Brais golpeó el hombro de Max al librarse de él, -No vuelvas a amenazarme, ahora recuéstate y descansa, enseguida vuelvo- Brais salió de la habitación y cerró la puerta, colocó su mano en su pecho y la otra en la boca, estaba asustado, pero lo confrontó y era lo único que importaba, pero Max estaba asustado, sus manos temblaban, creyó que nadie lo había visto, pero no era así y si está información llegaba a Dylan, era más que seguro que lo mataría
En la otra habitación estaba Dylan, Leo y Alex
-¿Qué demonios pasó?- Preguntó Leo, -Le destrozaste la cara.
-Lo golpeaste bastante- Dijo Alex quien limpiaba sus manos con un trapo, -Solo cargué un segundo a Max, pero aún así llenó mis manos de sangre.
Dylan suspiró, -Él vino y pidió perdón por los sucedido, al principio estaba bien, solo era una disculpa de mierda, hasta que intentó besarme.
-¿Él que?- Leo estaba sorprendido
-Carajo, jamás creí que lo haría- Dijo Alex
-¿Tú lo sabías?- Preguntó Dylan
-Bueno, todos lo sabíamos, siempre detrás de ti, haciendo todo y actuaba raro desde que llegó Alessa, era obvio que le tenía celos y bueno, simplemente no supo ocultarlo bien.
-Tienes un enamorado- Dijo Leo con una sonrisa, -Solo arregla las cosas y déjale en claro que no quieres nada.
-Creo que con la golpiza que le dio, ya se lo dejo en claro- Alex se sentó a un lado de Dylan, -Hablemos de lo importante, los hombres de Vincent están rondando esta área.
-Si ese bastardo sabe que estamos aquí…- Dylan apretó sus manos con fuerza, -Hará algo peor que matarnos.
-Solo tenemos que ocultarnos bien, perderemos mucho si nos vamos- Leo se sentó en el piso y pensó por un momento, -Tenemos armas, comida y una casa que resistirá, podemos poner varias trampas, pero si caen en ella por accidente sabrán que aquí hay personas, estaremos más que jodidos.
-Solo nos queda esperar, puede que aquella chica solo estuviera escapando de ellos de otro lugar, no creo que busquen necesariamente aquí- Alex sonrió, -Solo relájense e intentemos mantenernos unidos.
Habían pasado ocho días de calma, ocho días con tres o cuatro infectados rondando por el área, pero ni un rastro de los hombres de Vincent, por un corto tiempo estuvieron bien, pero la peor decisión que pudieron tomar fue confiar y relajarse, solo Dylan y Leo estaban atentos aquellos días, pero no fue suficiente, una noche simplemente todo estalló, un ataque repentino, pero fuerte, los gritos de agonía, las muertes y los saqueos fueron inevitables al igual que los secuestros y las torturas.