CONFESIÓN

1381 Palabras
Michael: -¿Por qué lo hiciste?- Preguntó Michael -No se de qué hablas- Contestó Max -Alessa me lo contó todo, al parecer no te salió tan bien, se encontró con Dylan, estuvieron juntos hasta el incidente. Max frunció el ceño y miró a un lado, -No se que le ve Dylan a esa zorra, ella… -¿Te gusta Dylan?- Preguntó Michael -¡No!, siento que Alessa es una distracción, estábamos bien antes de que ella llegara, pero tú y Dylan cambiaron de golpe, todo se volvió extraño y… -Dylan no es gay, no le interesas de esa forma, además lo que hagamos con Alessa no es tu problema, deberías quedarte a un lado- Michael lo miró serio, -Si algo le sucede por tu estupidez, te mato. Max estaba furioso, pero tenía algo a su favor y eso era lo que nadie le había dicho, -Oxac es un mal recuerdo, principalmente para Alessa- Michael lo miró, frunció el ceño, pero dejó que continuara, algo que él no sabía, era lo que había sucedido en ese lugar, todos le decían lo mismo, “ellos ya sabían que Alessa- era enfermera”, que alguien había revisado sus cosas, que esa había sido la razón por la que exigieron el intercambio ente él y Alessa, que Dylan no tenía opción, pero como lo supieron, ese era un misterio, -Supongo que Dylan te dijo lo mismo que los demás, pero ¿No es extraño?, pasó menos de un día y nadie pudo haber revisado las cosas de Alessa, porque lo hubieras notado. -¿Qué quieres decir? -¿No te parece extraño que sus porquerías de enfermería no estuvieran en la casa?, ¿Nadie te dijo que ella las tenía? Dylan: -Se siente un poco raro- Pensó Alessa, podía sentir el cálido cuerpo de Dylan, para él todo esto era nuevo, acercarse a ella era algo a lo que no estaba acostumbrado, así que se dejaba llevar por sus impulsos y dejaba salir lo primero que pensaba -Esto es muy difícil de manejar- Pensó Dylan, notó la expresión de Alessa, -Parece incómoda- Dylan estaba avergonzado y sus mejillas estaban rojas, -No quiero incomodarte- Intentó levantarse, pero Alessa lo detuvo -Nada de esto me incomoda- Ella miró a un lado, -Es solo que no es propio de ti ser así. Dylan se recostó alejándose un poco de Alessa, -Esto es difícil de manejar, nunca me había sentido así antes y tú no me ayudas. -¿Qué? , ¿Yo? -Si tu- Dylan frunció el ceño, -No es justo que me pase esto, en primer lugar yo no te quería cerca- Hizo una mueca de disgusto que Alessa notó, -¡Tú hiciste esa cosa conmigo! -¿De qué demonios hablas? -No se que hiciste, pero hiciste algo molesto y no dejabas de ser…- Dylan mordió sus labios evitando seguir -Dilo- Dijo Alessa, él miró a un lado evitando verla, pero ella se acercó a él furiosa, -Termina de decirlo, me estás echando la culpa de algo molesto que te sucedió como si fuera mi intención hacerte daño, así que solo dilo de una vez. -¡Dulce!, no dejabas de ser dulce conmigo, considerada, buena, encantadora, hermosa y…- A Dylan le costaba cada palabra, pero estaba en su límite-, -Yo no lo noté hasta que me sentí raro cerca de ti, aún me siento raro y comencé a hacer cosas extrañas cómo en Oxac, cada vez que me acercaba y te hablaba- Dylan tenía sus mejillas rojas, miró a Alessa y se acercó a su mejilla dejando rozar sus labios en ella, -Cada vez que besaba tus mejillas, cada vez que sentí tu cuerpo junto al mío- Dylan deslizó su mano hasta el vientre de Alessa, -¿Me estoy volviendo loco? -¿Tú te estás confesando?- Preguntó Alessa sonrojada -No lo se, no sé cómo demonios se confiesa una persona, no tengo idea de lo que estoy haciendo ahora y por alguna razón no me siento bien, tengo un jodido dolor de cabeza, pero no quiero que esto termine- Alessa lo observó atentamente, algo que lo volvió a poner nervioso, -Por favor, di algo. -No se que decir, no esperaba esto de ti, yo…- Pero aquellos nervios le jugaron en contra a Dylan al grado de vomitar, se levantó rápidamente y comenzó a vomitar, Alessa se levantó rápidamente y colocó su mano en la espalda y estómago de Dylan -Tranquilo, te traeré agua- Ella se vistió y corrió, fue por agua y algo para limpiar el vómito, Alex estaba hablando con Leila, hasta que vio a Alessa salir de aquel salón y correr -¿Qué sucedió?- Alex miró a Leila, -¿Puedes ver qué le sucedió a Alessa?, enseguida vuelvo- Alex se dirigió al salón donde estaba Dylan Leila miró rápidamente a Alex, -Pero aún no he hablado con Alessa…- Alex ya se había ido, Leila solo suspiró y se dirigió a las reservas de suministros dónde se había ido Alessa Alex entró al salón y vio a Dylan vestirse, él solo lo miró, su rostro reflejaba angustia, -¿Qué sucedió?, parece que moriste. -Eso sería mejor que esto- Contestó Dylan apuntando al suelo, Alex miró y notó el vómito -Amigo, ¿Qué demonios pasó?- Alex frunció el ceño, ver cualquier tipo de desecho humano le daba asco a primera vista -¿No es obvio? -No, no es obvio, ¿Fuiste tú? -Me acerqué a ella y tal vez intenté besarla, pero- Dylan miró a un lado, -Vomité. Alex comenzó a reír, estaba llorando de la risa, secó sus lágrimas y miró a Dylan, -¡Dios!, debiste asustarla mucho, no quiero ni imaginarlo- Las mejillas de Alex estaban rojas, -Ella debió pensar, ¡Dios, el exorcista!- Alex codeo a Dylan, pero al verlo notó la expresión de su amigo, parecía furioso, pero de golpe su cara cambió, parecía triste, se sentó sobre la cama y cubrió su rostro con sus manos, estaba avergonzado, -¿Dylan? -Apenas logré hablarle, a penas hoy logré hablar con ella y ¿Sucede esto? -Lo lamento, no creí que te afectaría tanto. -Alex. -Si, dime- Alex se sentó a su lado -Creo que me confesé. -¿Te confesaste?, ¿Tú te confesaste? -Creo que si. -¿Crees? Dylan miró de reojo a Alex, tenía varias venas marcadas en su rostro, -Me estás irritando. -Lo siento, es que me es difícil de creer. -Explícate. -Bueno, Alessa parecía asustada, preocupada diría yo y a ti te cuesta mucho expresar tus emociones, estoy sorprendido, créeme, creí que no tenías sentimientos o algo así, pero eres un sujeto sentimental después de todo, dime, ¿Qué te contestó? Dylan miró a un lado, -Ella me preguntó si era una confesión, pero no sé cómo se hace, solo dejé salir las palabras, ni siquiera lo pensé. -Así que en resumen, tu no sabes si te confesaste y ella no sabe si eso fue una confesión- Alex miró a un lado, -Debió ser la confesión más rara de todas. -Jamás creí que terminaría así, nada de esto. -¿Qué haría con todo esto el Dylan que conocí? -Habría evitado este lugar, también incorporar personas al grupo y sobre todo, se que indudablemente yo hubiese matado a Alessa en el momento en que la vi, pero no sé en qué momento tropecé. -No lo hiciste, aún sigues siendo un maldito sádico enfermo, solo que estas enamorado- Alex entrecerró los ojos, -De la misma chica de la que está enamorado tu pequeño hermano. -Ni siquiera me lo recuerdes- En ese momento Alessa entró con Leila, Dylan se levantó rápidamente al verla -¿Cómo estás?, ¿Te duele algo?- Preguntó Alessa -N-no, nada- Contestó Dylan, Alex lo miró arqueando una ceja -Toma, te traje agua, bébela y solo quédate sentado, limpiaré esto- Alessa tomó un trapo para limpiar el vómito -No tienes que hacerlo, yo fui quien… -¡Siéntate Dylan!- Dijo Alessa en tono serio, sin decir una palabra, Dylan se sentó rápidamente y mantuvo el silencio, Alex solo reía al ver todo ese escenario y le susurró a Dylan -Jamás creí que existiera la persona que te callara- Alex miró a Leila y solo sonrió -Cierra la boca imbécil- Contestó Dylan
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