PEQUEÑO MOMENTO

2734 Palabras
Leo suspiró, sabía bien a qué se refería Dylan, Michael solo esperó a que Leo contestara, si Dylan estaba curioso de alguien era por algo, -Nicolás es médico no enfermero, se recibió antes de que todo esto sucediera, pero necesita aprender de un doctor y allí entra la doctora Regina, cuando lo encontré creí que necesitaría ayuda, pero el sujeto no solo sabía sobrevivir solo, también sabe bien como enfrentarse a ciertas amenazas, tiene un instinto de supervivencia un poco preocupante. -¿Preocupante?- Michael lo miró curioso, -Explícame eso. -El tiene un cierto desprecio hacia la vida de los demás, es un sujeto selectivo con las personas con las que decide relacionarse- Leo miró a un lado, -Cuando le ofrecí un lugar seguro en el cual convivir, él me rechazó en un instante, hasta que le dije que teníamos dos médicos y un enfermero, cambiyo de parecer en un segundo, cuando le pregunté la razón solo dijo que necesitaba adquirir más conocimientos en medicina y con todo este desastre, no hay nada mejor que hacerlo con un médico experimentado, pero cuando comenzó a ejercer la práctica, él ya tenía una perfecta dominación del bisturí, manejaba los órganos, la carne los huesos como si fuera un cirujano experimentado, la doctora Regina y él doctor Richard, ambos estaban sorprendidos, pero al mismo tiempo dudaban, se que Nicolás ya ha matado con anterioridad, pero no sé si fue durante todo este desastre para sobrevivir o antes de que todo esto sucediera- Leo frotó su frente -No podemos dejar que alguien así se acerque a Alessa- Michael intentó acercarse a ellos, pero Leo tomó el brazo de Michael -Créeme cuando te digo que Alessa no está en peligro, tampoco lo está Brais, deben ser las únicas personas que lograron acercarse a él, solo mantengan la distancia es todo, el sujeto es bueno en lo que hace y al parecer se volvió muy cercano a ellos dos, así que no hagan nada que los dañe, ese es mi único consejo. -Jamás haríamos algo para dañar a Alessa- Dijo Dylan -¿Qué mantenga la distancia?, ¿¡Él sujeto puede ser un maldito psicópata y tú me pides que mantenga la distancia!?- Dijo Michael furioso -Sociópata- Dijo Leo -¿Qué?- Dylan y Michael lo miraron -Creo que es un sociópata- Leo miró a un lado, -Digo, se encariñó con Brais y Alessa, y los psicópatas no sienten nada por nadie, así que él es un soció…- Leo notó lo irritado que estaban ambos hermanos, -Olvídenlo, mientras no hagan nada que lo moleste no abra problema. -¿Y tú?- Preguntó Dylan -¿Yo que? -¿No sientes nada por ella?- Preguntó Michael, Dylan lo miró -No, yo le debo la vida, ella me libero de aquella prisión, pero no confundan mi deuda con algo más, es algo que Nicolás sabe. -Dylan- Lo llamo Michael -¿Qué? -Nos está mirando- Dijo Michael, ambos lo miraron a Nicolás, quien los miraba de reojo La cara de Dylan expresaba desagrado, ver a Nicolás tan cerca de Alessa, no era algo que le gustará ver, pero de repente recordó a una persona, -¿Dónde está Alex?- Preguntó Dylan Michael lo miró, -Está abajo con los demás, las escaleras están bloqueadas y…- Fuertes disparos comenzaron a escucharse dentro de los pasillos de la escuela -Aun hay personas allí abajo- Dijo Leo, -Solo que no podremos ayudarlos- Se sentó al borde de aquel techo observando a los infectados correr hacia el lugar de los disparos, -Aun no entiendo como pasó- Murmuró Leo -Algo debió salir mal- Dijo Brais quien se sentó a su lado, -Tal vez falló la seguridad o… -Es imposible, nadie entra sin haber pasado la revisión y nadie sale sin mi autorización, es por eso que no lo entiendo, esto…- Leo coloco su mano en su frente, -No debió haber pasado. -No es tu culpa- Brais no sabía muy bien como consolar a los demás y menos en el estado en el que se encontraba, solo colocó su mano en el hombro de Leo Leo apartó la mano de Brais, -Claro que es mi culpa, murieron tantas personas, debí saber algo, yo…- Hasta que Leo recordó la llegada de Dylan Recuerdo : -Si alguien está infectado, ¿Nos rechazarán a todos?- Preguntó Dylan Fin del recuerdo. -¡Tú!- Dijo Leo, se levantó y se acercó rápidamente a Dylan tomándolo con fuerza de su remera, logró derribarlo y se posicionó sobre él, así impedía que pudiera escapar, -¡Esto es tu culpa!- Gritó Leo Alessa corrió rápidamente hacia Leo, -¡Leo, déjalo!- Alessa intentaba alejarlo, pero Leo estaba furioso -Dime quien era, ¿¡Quién era!? -Ya te lo había dicho, mi equipo está bien, pero el otro grupo no lo sé- Contestó Dylan tranquilamente -Un chico llamado Erick- Dijo Nicolás, estaba parado delante de ellos mirándolos -¿Qué?- Leo soltó a Dylan, -¿Tú lo sabías? -La doctora Regina lo mantuvo encerrado- Nicolás miró el patio, todos los infectados estaban corriendo desesperados por comida -¿¡Porque!?, ¿¡Porque lo hicieron!?, esto…- Leo estaba furioso y al mismo tiempo estaba llorando, solo golpeó el techo, -Yo les prometí que estarían a salvo, yo les prometí un lugar seguro y tantos han muerto. -Tú lo permitiste, no lo olvides- Leo miró a Nicolás, -Permitiste que investigaran a los infectados, por ende, permitiste a uno dentro de la instalación, aunque es extraño que pasara, el sujeto estaba amarrado a una camilla, amordazado y… -¡Eso no es suficiente!- Gritó Leo Nicolás frunció el ceño, -Yo mismo me encargué de todo, le rompí las piernas, le amputé los brazos, lo amarré a una camilla y lo amordacé, es imposible que escapara- Cuando Nicolás había dicho eso, todos lo observaron asustados, -Tomé las medidas necesarias, aún así no lo entiendo, esto no debió pasar. -¿Lo sabías?- Preguntó Brais -No eres inocente Brais, tú también lo sabías. -¡Estaba en contra de eso, les dije que lo mataran!- Dijo Brais furioso -Es imposible que escapara- Dijo Nicolás calmado, luego miró a un lado, -A menos que alguien lo soltara. -¿Por qué alguien querría...- Leo permaneció en silencio, -Esos malditos viejos fueron los primeros en encerrarse. -Ahí están tus culpables- Dijo Nicolás, miró a Alessa quien solo volvió a sentarse -Iré con los demás- Dijo Alessa, se levantó y bajo al tercer piso, su rostro no tenía expresión, pero parecía estar cansada Dylan intentó bajar detrás de ella, pero su hermano menor fue más rápido, -Hay algo que quiero hacer desde que llegué- Dijo Michael, quien bajo después de Alessa -Tal vez, todos deberíamos bajar- Dijo Brais -Vamos- Contestó Leo Dylan estaba a punto de bajar con los demás, pero miró a Nicolás quien no había dicho una sola palabra, solo observaba a los infectados correr, mientras escuchaba el grito de varios infectados intentando llegar al tercer piso, -¿No bajas?- Preguntó Dylan La vista de Nicolás permaneció fija en los infectados, -No me importan las personas, ni siquiera me importa que me suceda a mi, pero…- Observó a un infectado devorar un cuerpo, -Tengo miedo por Alessa y Brais, miedo de que algo les suceda. -Ellos están a salvo- Dylan notó la expresión en el rostro de Nicolás, -¿O te refieres a algo más? -Escuché a unos tipos decir que uno de ellos se había propasado con Alessa y… -Nombre- Dijo Dylan -¿Qué? -Dame el nombre de esa basura- Dylan tenía varias venas marcadas en su cuello y rostro -James- Dijo Nicolás, -Es uno de los viejos que manejan este lugar, puede que durante el brote aquí, él fuera uno de los que se encerró en la habitación donde está la comida y las armas. -Leo los quiere muertos, yo los quiero muertos- Dylan miró a Nicolás, -Y al parecer tú también los quieres muertos. -¿Qué quieres decir? -Digo que los más raros accidentes pueden pasar y ahora mismo se que uno de ellos ya ha sucedido- Mirando el hacha de cocina de Nicolás, -¿Fue a ese sujeto? Nicolás miró el hacha, luego frunció el ceño, -No, me confundí y destrocé a otro, estaba muy oscuro, pero no fallaré la próxima vez. -Varios murieron durante este desastre, no sabemos cuantos o quienes, pero sin duda podemos tomar ventaja de esto. Nicolás sonrió, -Claro que podemos- Conversaron unos minutos y luego ambos bajaron al tercer piso, Dylan buscaba a Alessa, pero no la encontraba -No querrás encontrarla- Murmuró Alex detrás de Dylan -¿Por qué?- Preguntó Dylan Alex sonrió levemente, levantó su brazo y apuntó a lo profundo de un pasillo, -Ve hasta lo más profundo, hay una habitación llena de camas, ahí los encontrarás. Dylan frunció el ceño, pero se adentró a aquel pasillo, caminó hasta lo más profundo y abrió lentamente una puerta, entre todas las camas una de ellas resaltaba, Alessa estaba profundamente dormida, solo con una remera larga y su braga, mientras que detrás de ella estaba Michael, solo en bóxer, sus brazos sujetaban con fuerza la cintura de Alessa al igual que una de sus piernas, Dylan cerró la puerta y volvió con los demás -¿Estás bien?- Preguntó Alex -Si. -Tú hermano estaba muy acostumbrado a dormir con ella cuando se perdió, también lo hacía en la cabaña, solo que en secreto, pero jamás hicieron nada más alejado de eso- Alex se sentó en una ventana, -Ven, hagamos guardia un par de horas, luego descansaremos- Dylan miró a un lado, luego se sentó a su lado y ambos montaron guardia unas tres horas, el cielo aún era oscuro y los infectados rondaban el segundo piso, Dylan solo observaba aquellos infectados moverse lentamente a la espera de un pequeño sonido que los movilice nuevamente, Dylan solo miraba como un infectado se mantenía en su lugar, eso lo distraía de pensar en ese momento -Dylan…- Dijo Alex, pero él solo miraba al infectado, -¡Dylan!- La segunda vez logró llamar su atención -¿Qué? -Ve a dormir- Dijo Alex, -Llevas tres horas aquí, rotaremos la vigilancia Pero Dylan recordó lo que había visto en aquel enorme salón lleno de camas, a su hermano y la primera mujer que lo había confundido lo suficiente como para olvidar su odio por ellas y rendirse a sus pies, -No, me quedaré hasta que amanez… -Dylan, ya di aviso y Michael será quien tomé tu lugar- Alex se acercó al oído de Dylan, -Ella estará sola y semidesnuda en un lugar donde dormirán sujetos extraños- Alex hizo una cara de desesperación, -Deberías ir y dormir con ella, así creerán que tiene pareja y no querrán meterse con ella- Dylan frunció el ceño y se dirigió al enorme salón mientras Alex comenzaba a reír -¿De que te ríes?- Preguntó Michael, quien apenas había llegado -De un chiste que acabo de recordar, montaras guardia con tu mejor amigo- Dijo Alex tomando del brazo a Max, -Creo que tienen mucho de que hablar-Alex empujo a Max, -Suerte idiota- Luego se alejó de ellos, Max miró a Michael quien estaba furioso y tenía la mirada fija en él Dylan caminó por el pasillo hasta llegar al enorme salón, pero cuando abrió la puerta solo vio a Alessa dormir sola en ese enorme lugar, le pareció extraño pero conocía perfectamente a Alex, sabía que él a pesar de conocer los sentimientos de Michael por Alessa, él se enfocaría en ayudar a Dylan, él solo entró y cerró la puerta, caminó hasta la cama en la cuál se encontraba Alessa, solo la observó de pies a cabeza, como aquella remera no cubría lo suficiente, miró las demás camas, hasta encontrar una que tuviera una sábana para ella, la tomó y la coloco sobre el cuerpo de Alessa, se sentó en la cama de al lado y solo la observó, su objetivo era dormir en una cama cercana o en lo posible una que estuviera lejos de ella, pero le era imposible, estaba nervioso, no dejaba de mover la pierna y apretar sus manos, como si delante de él estuviera algo imposible de dejar, una tentación, una adicción, Alessa representaba todo aquello que Dylan creyó jamás sentir, sin darse cuenta sus manos se movieron solas, lentamente comenzó a quitarse la ropa, estaba en bóxer, levantó aquella sábana y se recostó detrás de Alessa, -¿Qué estoy haciendo?- Se repetía a cada momento Dylan, pero no sé detenía, no quería hacerlo, deslizó su mano suavemente en la cintura de Alessa, hasta llegar a su vientre, podía sentir el aroma de su cabello, habían pasado varios minutos, hasta que sintió los movimientos de Alessa, ella bostezó y se desperezó mientras seguía acostada, Dylan sonrió y sus mejillas se sonrojaron, le pareció tierno verla hacer eso -¿Crees que los demás necesiten ayuda?- Preguntó Alessa a duras penas, mientras frotaba sus ojos, parecía estar un poco adormecida, algo que hizo que Dylan se preguntara -¿Ella al estar en este estado, creerá que soy Michael?- Se preguntó Dylan, solo había una forma de saberlo, -Dylan y los demás deben estar bien- Dijo él esperando que Alessa no lo notara -Desde que Dylan volvió no me ha hablado, ¿Le sucederá algo? -Él no está enojado contigo, si es lo que insinúas, solo tiene la cabeza en otro lado- Alessa solo asintió, Dylan la abrazó con fuerza, -Hay algo que quiero preguntarte. -Dime. -Cuando estabas aquí, ¿Estuviste bien? Alessa encogió un poco su cuerpo, -¿Por qué lo preguntas? -Solo quiero saber que no te sucediera nada malo- Dylan se acercó al oído de Alessa y susurró, -Sabes que puedes contarme lo que sea. Alessa suspiró, -Un sujeto vino a la enfermería hace un par de días antes de que ustedes vinieran, me dijo que tenía dolor en el hombro y comenzó a decir que el era un general, uno muy importante, no presté atención, solo quería encontrar el origen del problema y que se fuera, hasta que sentí una de sus manos en mi pecho, intenté alejarme pero tomó mi brazo y me arrojó a la camilla- A medida que Dylan escuchaba su ira crecía cada vez más, sus venas se marcaban en su rostro, -Tome un bisturí y corté el arco ciliar, así que ahora tiene una cicatriz sobre su ojo, el se enfureció, pero se detuvo cuando escuchó que Leo estaba cerca, solo se fue, pero dijo que volvería. -¿Le dijiste a los demás? -Leo tiene mucho en mente, Brais solo se asustaría e iría con Leo y siento que Nicolás es capaz de cualquier cosa. -Y no te equivocas- Pensó Dylan mirando a un lado -No quiero que hagas nada malo Michael, por favor, aún son nuevos y no quiero que los echen y sobre todo no se lo digas a Dylan, tiene mucho en la cabeza, mantenerlos aquí, ha estado trabajando de más y no creo que se sienta bien ahora. Dylan la miró sorprendido, aquella ira había desaparecido, al menos por un momento lo hizo, -Tú eres una persona increíble- Murmuró Dylan, Alessa lo miró y notó que siempre estuvo hablando con Dylan -¿¡Dylan!? -Lo lamento, lamento todo, por favor no te enojes. -¿Enojarme? -Solo quería dormir y te vi, no lo pensé demasiado solo quería estar cerca de ti y estabas tan cansada y yo…- Dylan estaba nervioso y sus ojos evitaban mirarla, comenzaba a tartamudear -¿Desde cuándo?- Se preguntó Alessa al mirarlo, -¿Desde cuando él es así?, Alessa no lo entendía, pero ese mismo cambio lo había tenido Michael, -No eras así antes, me querías lejos de ti y hacías lo posible para echarme de la cabaña, me alejabas y- Alessa tocó su cabeza, era la cicatriz de aquel golpe, Dylan mordió sus labios y rápidamente tomó la mano con la que Alessa tocó la cicatriz, ella solo lo miró -Lamento todo, lo lamento y aré lo que sea para que olvides eso, no puedo hacer que desaparezca la cicatriz, pero- Se acercó a ella aún más, sus labios estaban tan cerca, -Puedes hacer lo que quieras conmigo, con mi cuerpo, haz lo que te plazca, no me importa, hazme todas las cicatrices que quieras, pero no te alejes de mi.
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