-No quiero morir- Murmuraba Brais, mientras sostenía un bisturí, caminaba por un oscuro pasillo, sus manos temblaban mientras escuchaba los gritos de los infectados haciendo eco en aquel pasillo, entre aquellos gritos escucha el de una mujer la cual estaba cerca de él, ella estaba corriendo y la poca luz de la luna que entraba en aquel edificio le permitió ver lo que sucedía, aquella mujer se cayo al suelo, pero vio a Brais
-Por favor- Ella se había torcido el tobillo, se arrastraba hacia él, -Ayúdame- Extendió su brazo para alcanzarlo, Brais hizo lo mismo intentando alcanzarla, hasta que sintió que alguien cubrió su boca y lo alejó de ella, -¡No!, por favor ayúdame- Varios infectados llegaron en ese momento y comenzaron a devorarla viva
Brais estaba asustado, su cuerpo temblaba, miró a un lado y vio a Nicolás detrás de él, lo estaba sujetando con fuerza, él levanto el dedo índice colocándolo delante de su boca, en señal de que hiciera silencio, Brais solo mordió sus labios intentando contener el miedo, cubrió sus orejas con sus manos para silenciar los gritos de la chica, hasta que ella murió, lentamente los infectados comenzaron a correr lejos de ellos, buscando a más personas, aquella joven comenzó a convulsionar, emanaba de su boca espuma roja y sus ojos, boca y nariz comenzaron a sangrar, Brais notó la expresión de Nicolás, parecía estar entusiasmado por verla convertirse, Nicolás se inclinó lentamente y murmuró, -¿Tendrá recuerdos?
-¿Recuerdos?- Preguntó Brais
-Si tienen recuerdos- Nicolás extendió su mano, tomando el hacha de cocina que tenia, -Entonces ella sabe dónde estamos- Se levantó y caminó hacia ella, levantó ambas manos y de un solo movimiento le cortó la cabeza, luego miró a Brais, -Vamos, este piso está lleno de infectados, ambos se dirigieron a la escalera del segundo piso
-Nicolás.
-¿Qué quieres?
-Tenemos que dirigirnos al tercer piso, así lo indicó Leo si algo de esto sucedía.
-Ya lo se- Contestó Nicolás mientas caminaba con el hacha de cocina empapada en sangre en su mano
-¿Que haces aquí?
Al escucharlo, Nicolás dejó de caminar y miró a Brais, -¿De que hablas?
-Tú tenías una posición segura está noche, debías estar en el tercer piso reponiendo los suministros, ya sabes, en caso de que algo sucediera, algo cómo esto- Brais miró a Nicolás, -Lo que intento decir es que tú podías ser uno de los primeros en estar a salvo en el tercer piso, pero por alguna razón estabas en la planta baja.
-No me había dado cuenta.
-Tantos gritos y muerte, pero me dices que no te habías dado…
-¿Cuál es el punto?
-Es que me da curiosidad saber porque estabas abajo, cuando podrías estar a salvo…
-Solo bajé, es todo.
-Solo bajaste- Brais miró el hacha de cocina, -¿Con esa cosa en la mano y caminaste en la oscuridad?
Nicolás frunció el ceño, -Bajé para buscarte a ti y Alessa.
-¡Lo sabía!, sabía que te importamos.
Nicolás suspiró, -Aún no se nada de Alessa.
-Bueno, ¿recuerdas la conversación de hoy?
Recuerdo:
Brais cerró la puerta, -Que curioso soldado- Murmuró, refiriéndose a Max
-¿De quien hablas?- Preguntó Nicolás
-Un soldado que trajo suministros, dijo que Michael esperará a Alessa está noche.
-¿El sujeto de ayer?
-Si.
Nicolás frunció el ceño, -¿De dónde se conocen?
-Bueno, Alessa me dijo que la primera vez que se conocieron ella le salvó la vida a ese sujeto, él la llevó con los suyos y vivió un tiempo con ellos, no me dijo la razón por la que se separaron, pero debió ser mala, porque nunca me la quiere decir.
-Entonces no son buenas personas.
-¿Qué quieres decir?
-Si ella se separó de ellos y no los buscó es por algo.
Brais frunció el ceño, -¿Y no pensaste que tal vez ella le tiene miedo no se… ¿¡Al maldito exterior lleno de infectados!?, siempre buscas lo malo en las personas, abecés cansa, ¿lo sabías?
Nicolás lo miró tranquilamente, -¿No lo viste?
Brais suspiró, -¿Ver qué?
-Ese chico, Michael, parecía estar arrepentido, ¿No crees que le hicieron algo?- Nicolás dejo de acomodar los medicamentos, -Desde que ella llegó fue distante con todos, se mantuvo al margen.
-Tal vez, pero ella los recibió con los brazos abiertos, puede que no sea nada grave- Contestó Brais, mientras miraba detrás de Nicolás
-No confío en ellos, no me importa lo que digas, ella no debería…
Su recuerdo fue interrumpido
En ese momento Nicolás escuchó a dos personas acercarse, por un momento creyó que eran infectados y se posicionó con su arma, pero al mirarlos bien, notó que ambos tenían armas, Nicolás frunció el ceño, -¡Aaaj!- Se quejó Nicolás
-¡Leo!- Dijo Brais, corrió hacia él
-¿Brais?- Leo miró detrás de él y sonrió, -¡Nicolás!, es bueno verlos a ambos
-Si- Murmuró Nicolás, hasta que vio a Dylan y arqueo una ceja, -¿Eres pariente de Michael?
-¿¡Sabes dónde está!?- Preguntó Dylan alterado
-Si, estaba arriba, así que no te preocupes, ¿Has visto a Alessa?
-Ella está en el techo, así que está a salvo- Está respuesta provocó una leve sonrisa en Nicolás, hasta que comenzaron a escuchar fuertes gritos y los sonidos de los infectados corriendo, -Vamos.
-¡No veo nada!- Dijo Brais quejándose
-Es mejor así, esas cosas no pueden vernos- Contestó Leo
-Pero si escucharnos- Dijo Nicolás dándole un golpe en el brazo a Brais
-Lo lamento- Dijo Brais, continuaron hasta estar a unos metros de la escalera, estaba bloqueada y con algunos infectados intentando pasar al tercer piso, los cuatro se habían agachado
-¿Cómo se supone que debemos pasar eso?- Dijo Leo
-Nicolás, ¿Por dónde bajaste?- Preguntó Brais
-Por esa misma escalera- Contestó Nicolás
-Mierda- Leo buscaba una forma de subir al tercer piso
-Podemos hacerlo por las ventanas, varias se conectan y hay tubos, no será difícil subir al techo y luego bajar hasta el tercer piso- Dijo Dylan
-Es una buena idea- Dijo Brais, -¿Quién va primero?
-Él problema es quien va ultimo- Dijo Nicolás
-¿Qué?- Brais no había comprendido que quería decir
-Solo mira, las ventanas están iluminadas por la luz de la luna, emitirá nuestras sombras y esas cosas lo notarán, vendrán a buscarnos- Nicolás apretó con fuerza el hacha de cocina, -A menos que nos dividamos, uno en cada ventana, eso sería lo más seguro y rápido.
-Es lo más seguro, pero también lo más arriesgado- Contestó Leo, -No sabemos en qué otras partes del segundo piso estén esas cosas- En la planta baja varias personas intentaban subir las escaleras algo que llamó la atención de los infectados, varios de ellos corrieron a buscarlos, las personas habían logrado llegar al segundo piso, sin saber que varios infectados los esperaban
-Parece que no hay opción, lo haremos como dije, si intentamos ir todos en una sola ventana, las personas intentarán seguirnos y será peor- Nicolás guardó el hacha de cocina, Leo y Dylan notaron el arma que traía Nicolás, -Bien, vamos- Nicolás fue primero dirigiéndose a la primera ventana la cual estaba cerca de la escalera, Brais a la segunda, Dylan la tercera y Leo la cuarta, Nicolás notó que varios se acercaban, aunque no podía distinguir si eran personas o infectados, solo hizo una señal para que los demás se apuraran, a pesar de los gritos y los pedidos desesperados de ayuda, Nicolás, leo y Dylan continuaron trepando aquella pared, excepto por Brais, antes de subir logró ver cómo varios niños intentaban escapar, niños que fueron brutalmente devorados por los infectados, mujeres y ancianos, todos masacrados ante él, sintió una fuerte presión en el pecho, le era difícil respirar, ver cómo aquellas inocentes personas eran masacradas y devoradas ante sus ojos, su cuerpo se paralizó a causa del miedo, estaba horrorizado, sus manos temblaban, apenas levantó la vista solo para ver qué el era el único que no podía seguir como los demás
-¡Brais!- Aquel llamado logro sacarlo de aquel horrible trance, miró hacia arriba y vio a Nicolás, -¡No me hagas bajar imbécil, sube de una puta vez!- Brais comenzó a subir hasta llegar al techo, miró a Nicolás quien lo miraba furioso
-Lo lamento, fue inevitable- Dijo Brais, -Aun no entiendo cómo pudimos dejarlos morir así, somos médicos, deberíamos ayudarlos no…- Miró a un lado, -Abandonarlos.
-No es algo que me importe- Nicolás continuó caminando hasta estar sobre el tercer piso para luego bajar, pero no muy lejos, justo en el borde vio a dos personas juntas, -¡Tu!- Llamó Nicolás a Dylan
-¿Qué quieres?- Preguntó Dylan
-¿No habías dicho que Alessa estaba aquí arriba?- Preguntó Nicolás
-Si, ella debería…- Dylan notó que Nicolás apuntó a un lugar, eran Alessa y Michael sentados juntos, -Michael- Murmuró Dylan, corrió hacia su hermano, Michael al escuchar aquellos pasos, miró hacia atrás y vio a su hermano
-¡Dylan!- Corrió hacia él y lo abrazó
Alessa los miró juntos, algo que envidiaba de ellos, era que a pesar de todo, sin importar la distancia o la falta de comunicación, ellos siempre lograban reencontrarse, los miró con una amarga sonrisa, hasta que sintió un ligero peso en su cabeza, miró al otro lado y vio a Nicolás, -Tu también las encontrarás- Dijo Nicolás sentándose a su lado
-Gracias- Contestó Alessa, sintió un fuerte abrazo por detrás, giró y vio a Brais
-Estoy tan feliz de verte, tenía miedo de que algo malo te sucediera- Dijo Brais llorando
Dylan miró a Leo y caminó hacia el junto a Michael, -Leo, quiero pedirte algo.
-¿Qué es?- Preguntó Leo mientras miraba a los infectados correr en el patio
-Quiero que me hables de Nicolás.
Leo miró a Dylan, -¿Qué quieres saber exactamente?
-Todo.