DESASTRE

2138 Palabras
De aquella oscuridad emergió una figura, Alessa observó atentamente, tenía un cuerpo bien formado, tal vez podría ser Michael, pero se equivocó, era Dylan. -No puedo creer que tomaras el turno de guardia- Dijo un joven -Has trabajado todo el día, pero aún así ¿Tienes tanta energía?- Dijo otro joven -Tengo tiempo de sobra- Contestó Dylan -Bien, ve hacia el tercer piso, sube hasta el techo y vigila esa área, si ves algo fuera de lo normal solo enciende la bengala y los demás vigilantes la verán- Dylan tomó la bengala y se dirigió al segundo piso -Dylan- Murmuró Alessa, ella lo siguió, hasta el tercer piso, por un momento Dylan se detuvo, miró hacia atrás, pero Alessa logró esconderse antes de que el la viera, Dylan frunció el ceño, pero siguió caminando hasta llegar a una ventana por dónde salió, subió hasta el techo y se instaló en ese lugar, Alessa miró la ventana, podía escucharlo caminar en el techo, respiró profundamente y salió lentamente por la ventana, Alessa le tenía miedo a las alturas, se sujetó de todo lo que podía cada vez que avanzaba, comenzó a subir lentamente, hasta que sintió un fuerte tirón de su ropa, fue levantada y arrojada sobre el techo, sintió un gran peso sobre su estómago y un pequeño peso sobre su cabeza -¿¡Qué demonios quieres!?- Preguntó furioso Dylan, Alessa levantó la cabeza y notó que Dylan estaba sobre ella, observó la mano de Dylan, tenía un arma con la cuál apuntaba a su cabeza, respiró profundamente, Dylan vio su rostro, bajo rápidamente el arma, él mordió sus labios cómo si soportara un gran peso sobre él y eso era el llanto, -¿P-porqué?- Preguntó Dylan confundido Una vez que notó que Dylan apartó el arma, ella suspiró aliviada, -Se que no quieres verme, pero yo si quiero verte- Contestó Alessa , evitó los ojos de Dylan mirando a un lado Dylan mordió con fuerza sus labios, provocando que sangraran, -¿Por qué no querría verte?- Preguntó Dylan en ese momento Alessa sintió un toque frio en una de sus mejillas, eran gotas deslizándose hasta su cuello, miró a Dylan y lo vio llorar -¿Por qué lloras?- Alessa extendió su mano con la intención de secar sus lágrimas, pero Dylan se alejó de ella y miró hacia otro lado -No puedes estar aquí- Dijo Dylan se levantó y tomó del brazo a Alessa levantándola, luego la soltó, -Te ayudaré a bajar. -Ni siquiera me miras- Alessa bajo la mirada, -Sabía que estabas evitándome, pero ni siquiera eres capaz de mirarme, ¿Tanto me odias? Dylan la miró llorando, -¿Cómo podría mirarte después de lo que te hice?, ¿Cómo podría odiarte?, tú deberías odiarme, tú deberías evitarme. -No quiero- Contestó Alessa, -No quiero nada de eso, se que debería odiarte, lo sé- Ella colocó su mano apretando su brazo, bajó la mirada, -Pero a pesar de todo, lo hiciste por él- Alessa rio levemente, -No importa lo mucho que lo piense, porque si era una de mis hermanas tampoco hubiera dudado, Michael es todo lo que tienes, así que no te odio, simplemente no puedo odiarte- Alessa comenzó a llorar, -Así que por favor, no me evites, es lo que más odio de ti. Dylan solo dio un paso hacia Alessa, solo necesitaba un paso, su cuerpo cayó de rodillas ante ella, la abrazó apoyando su rostro contra el estómago de Alessa y comenzó a llorar, -Por favor, Perdóname- Decía entre lágrimas aquel joven, Alessa lo miró y colocó su mano en la cabeza de Dylan acariciándolo -¿Ahora me dejas estar contigo?- Preguntó Alessa -Ni siquiera tienes que preguntar- Contestó Dylan, mientras mantenía su rostro en el estómago de Alessa empapando su ropa con sus lágrimas -Estaré contigo hasta que termine tu turno- Al escucharla Dylan tomó la mano de Alessa y la llevó hasta la esquina del edificio, ambos se sentaron juntos -Mi turno termina al amanecer, después puedo acompañarte a tu dormitorio- Contestó, miró a un lado avergonzado, mientras limpiaba sus lágrimas hasta que sintió un tibio toque es sus mejillas, Alessa limpio sus lágrimas -Es la primera vez que te veo llorar- Dijo Alessa, aquellos ojos grises, estaban rojos al igual que sus mejillas y nariz, pero lo que más llamó la atención de Alessa fueron los labios de Dylan, se los había mordido tan fuerte que se provocó una herida en ellos, ella bajo sus manos hasta aquella herida, acariciándola lentamente, -Siempre eres tan descuidado. Dylan se acercó a ella, tocando con su frente y nariz la frente y nariz de Alessa, colocó su mano derecha en la nuca de ella y su mano izquierda la apoyó en el techo para mantener el equilibrio, -Alessa- Susurró Dylan, ella estaba nerviosa y sus mejillas estaban rojas, -Yo…- Pero en ese mismo momento fueron interrumpidos por gritos, Dylan tomó el arma y miró hacia abajo, una mujer estaba corriendo dentro de la escuela, mientras un infectado la seguía, -¿Un infectado?- Murmuró Dylan -Eso es imposible- Dijo Alessa a su lado, -Nadie puede pasar la revisión si está infectado, además aún no volvieron de la expedición. -Alessa, quédate aquí arriba y no dejes que te vean- Dylan comenzó a bajar -No vallas, no sabemos cuántos hay ahí abajo y… -Tengo que ir por Michael, lo traeré y se quedará contigo- Dylan acarició la mejilla de Alessa, -Por favor, no dejes que te vean- Miró a un lado, -Si lo ves, dile que se quede contigo- Dylan bajó y comenzó a correr, en ese momento un infectado se encontraba en estado de reposo, -¿Qué espera?- Pensó Dylan se agachó y se escondió detrás de una enorme columna, al poco tiempo apareció un soldado que estaba escapando de un infectado, había caído al suelo a causa de la oscuridad, en ese instante, el infectado que se encontraba en estado de reposo comenzó a moverse, corrió hacia el soldado y comenzó a devorarlo vivo junto al infectado que lo estaba siguiendo, -Mierda, Michael ¿Dónde estás?- Dylan se levantó lentamente y se alejó de ellos, corrió hacia los dormitorios, pero no había nadie, pero un ligero sonido debajo de las camas llamó su atención, con una pequeña linterna iluminó y vio a un sujeto escondido debajo de las camas, estaba rezando mientras se escuchaban los gritos de las personas, -¿A dónde fueron todos?- Preguntó Dylan, pero aquel hombre lloraba y rezaba, frunció el ceño, se levantó, pero el hombre se arrastró gritando -¡No me dejes!, por favor llévame contigo. -Cállate- Dylan miró por la ventana, a través del cristal podía ver algo gracias a la luz de la luna, -Cállate imbécil, si sigues gritando los atraerás a nosotros. -No me dejes, te lo ruego no me dejes- Él hombre tomaba con fuerza el brazo de Dylan -Suéltame- Dylan al lograr soltarse el hombre grito -¡No me dejes!, ¡No quiero morir! Dylan miró por la ventana y vio dos sombras pasar rápidamente, él lo sabía, sabía que esas cosas los habían escuchado, pateó en la cara al hombre y corrió escondiéndose detrás de los pupitres apilados, él hombre intentó correr hacia él, pero los dos infectados al entrar lo tomaron mordiendo cada parte de su cuerpo, toda la sangre que se derramaba junto a los gritos alertaron a las demás personas que habían devorado a otro, un par de gritos distrajeron a los infectados que fueron por las demás personas, él hombre cayó al suelo, Dylan lo miraba mientras el cuerpo de aquel hombre convulsionaba y de su boca emanaba espuma color rojo, aquellos ojos sangraban al igual que su nariz y boca, Dylan se levantó al ver que los demás infectados se habían ido, miró a su alrededor y vio un trozo de madera que tenía una gran punta, la tomó y comenzó a golpear en la cabeza al infectado hasta que lo destrozó, después de ello siguió buscando a Michael, corrió por toda la escuela ignorando los gritos de ayuda de las demás personas, en aquella desesperada búsqueda se topó con Leo, quien estaba intentando abrir una puerta, -¡Leo! -¿Dylan?- Leo observó las manos cubiertas de sangre de Dylan -¿Dónde está Michael? Leo apuntó con un arma a Dylan, -¿Te mordieron? -No. Leo solo miró un momento a Dylan y bajo el arma, -Tú hermano está bien, está con Alex y los demás en el tercer piso, bloquearon las escaleras. -¿Y tú qué haces aquí? -Estos cerdos se encerraron con la comida y las armas- Dijo Leo irritado, -Debí matarlos el primer día- Leo miró a Dylan, -¿Sabes dónde está Alessa? -Ella está bien, se encuentra en el techo de la escuela, ¿Por qué sigues aquí? -Necesitamos armas, no sabemos cuántos son, pero estos bastardos se encerraron con todo- Leo suspiró y miró un oscuro pasillo, -En ese lugar está una habitación del conserje, allí hay varias herramientas de jardinería, puede que encontremos algo para defendernos. Dylan miró el pasillo, estaba oscuro y se podían escuchar varios gritos en el, -Hagámoslo rápido, quiero estar con mi hermano- Ambos entraron en el pasillo buscando la puerta, deslizaban sus manos contra la pared a medida que se aproximaban a aquella criatura que no dejaba de gritar, -¿Cuánto falta?- Preguntó en vos baja Dylan -Poco- Contestó Leo, hasta que ambos llegaron a una puerta, Leo tenía varias llaves y comenzó a probarlas a todas, Dylan tenía un cuchillo en la mano, no sabía de qué lado podían venir aquellas criaturas, tampoco podía ver nada, solo podía esperar Leo sonrió, -Ya- Pero el sonido de la puerta llamó la atención de los infectados que estaban cerca, Leo tomó la mano de Dylan y ambos entraron a esa pequeña habitación, cerró la puerta rápidamente y comenzó a escuchar los golpes contra la puerta -No debimos venir aquí- Dijo Dylan -No te preocupes, esa puerta no es la única salida- Contestó Leo, le entregó un hacha a Dylan y el tomó un enorme machete, -Escucha, esa ventilación nos llevará hasta el segundo piso y de allí avanzaremos hasta el tercero- Leo y Dylan subieron a la ventilación, ambos avanzaron lentamente, miraban por las ventanillas, podían ver varios infectados esperando un mínimo sonido para ir por su presa, otros devorando a personas que no lograron escapar, -Además de Alessa, ¿Lograste ver a otros médicos? -No, solo ella. Leo suspiró, -Ya no importa- Ambos habían llegado a las escaleras del segundo piso, comenzaron a subir atentos, por suerte la escalera del tercer piso se encontraba del otro lado. Michael: -Tenemos que vigilar las escaleras- Dijo Alex -¿Alguien aquí vio a Dylan?- Preguntó Michael, pero todos negaron con la cabeza, -¿Y Alessa?- Todos volvieron a negar, -Michael suspiró -De seguro están a salvo- Dijo Alex palmeando el hombro de Michael, -De seguro Dylan esta en camino. -Si- Contestó Michael, en ese momento escucharon un ruido en el techo, Michael miró hacia arriba, -Iré a ver. -Ten cuidado, podría ser algún sobreviviente, pero no sabemos cómo reaccionará- Alex le entregó un cuchillo a Michael, -Solo hecha un vistazo, si ves más de uno, vuelve- Michael asintió, salió por la ventana, trepó las paredes por los tubos y aires hasta llegar al techo, lentamente subió, pero no lograba ver a nadie, -Se que lo escuché por aquí- Murmuró Michael, caminó lentamente con el cuchillo en la mano, hasta que vio un movimiento en el borde del techado, se acercó a ella, hasta que la escucho -¿Dylan?- Dijo Alessa, pensando que era él -¿Alessa?- Michael se inclinó logrando verla, sintió un fuerte latido, la abrazó con fuerza, -¿Qué haces aquí arriba?- Preguntó mientras la abrazaba -Estaba con Dylan, hasta que pasó todo esto- Contestó Alessa -¿Dylan?- Él la miró extrañado, -¿Sabes dónde está ahora? -Él fue a buscarte- Michael se levantó rápidamente, -Espera- Alessa tomó la mano de Michael -Tengo que ir a buscarlo, él… -Dylan dijo que si te veo, debías quedarte conmigo, solo esperemos, estoy segura que él volverá, pero será más difícil si ambos se buscan mutuamente en este desastre, hay muchos infectados ahí abajo- Él la miró, -Solo quédate aquí y esperémoslo juntos. -Tienes razón- Miró a varios infectados correr en el enorme patio de la escuela, -Si él no me encuentra en media hora volverá- Murmuró Michael, luego la miró, -Estoy feliz de verte bien, pero ¿Tú qué hacías aquí con Dylan? Alessa rio levemente, -Esa es una historia un poco graciosa. Michael se sentó a su lado y se recostó en el hombro de Alessa, mientras observaba si lograba ver a Dylan, -Cuéntame.
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