Alessa despertó en una habitación, estaba sobre una cama, intentó levantarse rápidamente, -¡Mich…- Pero un fuerte dolor en su costado izquierdo no lo permitió, solo permaneció sentada, no sabía dónde estaba, ese no era el edificio en el que habían estado, Michael la miró, estaba sentado en el suelo contando sus balas, se levantó y camino hacia ella, colocó su mano en la frente de Alessa y ejerció un poco de presión, volviendo a recostarla, -Michael, ¿Dónde estamos?
-En una casa, cerca de la institución- Contestó Michael
-¿Y los demás?
-No lo se.
-¿Estás bi…
-Descansa, en unas horas cuando anochezca avanzaremos.
Por alguna razón Alessa sintió que volvía a conocer a Michael, era como aquella vez, la trataba de forma fría y distante, pero prefirió hacer caso y descansar, sabía que viajar con Michael era difícil. Alessa solo descansó y al poco tiempo Michael la despertó
-Vamos- Ella lo siguió, ambos caminaron en la noche, Alessa no sabía porque lo hacían a esa hora y no en la mañana, él caminaba delante de ella, pero la miraba de vez en cuando, para asegurarse de no separarse de ella, al notar esto, Alessa extendió la mano tomando de la remera de Michael, él dejó de caminar por un momento, la miró y luego siguió caminando sin decir nada por unas dos horas, en el camino había un grupo de infectados, parecían devorar a un hombre, Michael tomó la muñeca de Alessa, -Sera mejor refugiarnos en un lugar, parece que también hay sobrevivientes cerca de esta área- Alessa asintió, se dirigieron a una casa de dos pisos, entraron en ella, la revisaron completamente y estaba bien
Alessa miró a Michael, -¿Quieres dormir aquí…- Pero Michael se encerró en una habitación, ella al verlo comprendió que algo le sucedía, tocó la puerta y él la abrió rápidamente, pero antes de que Alessa pudiera decir una palabra él la interrumpió
-No hagas ruido o atraerás infectados, ve a dormir, mañana seguiremos- Cerró la puerta dejándola en el pasillo sola, ella solo fue a la habitación y permaneció esa noche contando las estrellas por la ventana, hasta dormirse
A la mañana siguiente, Michael la despertó, no intercambiaron muchas palabras, él parecía estar cansado, pero solo avanzaron, Alessa quería saber el porque de aquel repentino distanciamiento, -Michael- Él la miró, pero en ese momento escucharon varios gritos, era un grupo de tres personas, dos hombres y una mujer, eran perseguidos por dos infectados, Michael tomó la mano de Alessa y se dirigieron a una casa, pero la joven los había visto, ella cayó al suelo y uno de ellos la volvió a levantar, pero ella solo se alejó de ellos
-¡Ayuda!- Gritó, se dirigió a ellos y logró llegar a Michael a quien abrazo con fuerza, -¡No quiero morir!- Michael siguió hasta llegar a la casa junto a Alessa y la joven, cerró la puerta y esperó, mientras intentaba alejar a la mujer
Alessa miro por la ventana, estaba sorprendida, ambos jóvenes habían matado a los infectados, uno de ellos tenía una herida en la pierna, pero parecía que fue una caída al ayudar a la joven, no fue causada por un infectado
-¿Qué hacemos?- Preguntó uno de ellos
-Dejémosla, solo es una carga- Dijo el otro
-Iremos al norte, se rumorea que hay una base allí- Sacó un mapa, -Mira, esta a unos días, pero podremos llegar.
Uno de ellos miró a Alessa, ella dejo un trozo de algodón, una pequeña botella de desinfectante y un pequeño paquete de gasa, cerro la ventana y se alejó, aquel joven tomo aquellas cosas y la miró por un momento, -Ten cuidado- Murmuró mirando por la ventana a la joven que abrazaba a Michael, luego se marchó
-Por favor, dejen que me quede con ustedes, prometo ayudar en todo- Dijo la joven, Alessa la miró dudando, la última vez que le habían advertido de alguien fue la joven con respecto al grupo de Michael y tenía razón, no volvería a cometer el mismo error
-No lo se- Dijo Alessa, -¿Por qué tus compañeros te dejaron?
-¡Ellos no son mis compañeros!, esos malditos intentaron robarme la comida y lo hicieron, luego aparecieron esos infectados y nos siguieron
Alessa miró a Michael, -No creo que sea…
-Ella se queda- Dijo Michael, Alessa simplemente frunció el ceño
-Gracias- Dijo aquella joven
-Al menos dinos tu nombre- Dijo Alessa
-Me llamo Catalina- Contestó de mala gana, sabía que Alessa no la quería allí, pero Michael si, tenía eso a su favor
-Nos quedaremos aquí, en unas horas continuaremos- Dijo Michael, se dirigieron a las habitaciones
Catalina se dirigió hacia Michael, -¿Puedo pasar la noche contigo?, ella no me quiere aquí, podría intentar algo en mi contra.
-Ella no te hará daño- Contestó Michael, Alessa los miró, algo que notó Michael, -Pero puedes pasar la noche conmigo- Ella sonrió y entró a la habitación en la que estaba él, Michael miró por última vez a Alessa y cerró la puerta
Alessa estaba enojada, aunque no sabía si eran celos, que no supiera que le sucedía a Michael o el simple hecho de que él le había llevado la contra con unir a su grupo a alguien a quien él jamás aceptaría, ¿Acaso él ya no quería estar cerca de ella?, ¿La culpaba de haberlo separado de su hermano? O ¿ Estaba cansado de protegerla siempre?, tantas preguntas pasaron por su cabeza, solo se encerró en su habitación y pasó la noche sola por segunda vez, miraba por la ventana un par de horas esperando ver algo interesante, aunque esa noche si lo vio, un grupo de cinco personas estaban llevando a un hombre, quien estaba amordazado y lleno de golpes, uno de ellos tenía un frasco de sangre quien marcó el área con un símbolo, era el dibujo de un cráneo, Alessa había escuchado de ellos, eran silenciosos y cautelosos, era de noche y no se podía ver mucho, pero aún así ella se ocultó, Leo se lo había dicho anteriormente
Recuerdo:
-Si ves el símbolo de un cráneo hecho con sangre, tienes que salir de esa área, es el territorio de los caníbales, esos bastardos son cazadores, nada se les escapa- Dijo Leo
-¿Por qué me dices esto?, ¿Acaso nos iremos de aquí?- Preguntó Alessa
-Aun no lo sé, pero debes conocer el área y saber sobre estos grupos, son peligrosos y más aún si estás sola, recuerda si un día nos separamos, sigue el norte hasta encontrar un enorme galpón, allí hay una base militar no muy lejos de la ciudad.
-¿Por qué no vamos a ese lugar ahora?
-No se cómo están las cosas, no se si sigue existiendo o si alguien más logró apoderarse de ella, pueden ser militares, pero ya no hay poder que mandé sobre ellos, no después de este desastre, pero si algún día sucede, dejaré una bandera roja fuera de esa base, si la vez es porque es segura, si no está, no entres.
-¿Los militares dejan banderas rojas fuera para saber si es seguro?
-No, solo lo hago yo, es por ello que si nos separamos y llegó primero, dejaré la bandera fuera de esa base, así todos sabrán si es seguro o no.
Fin del recuerdo:
-Solo debemos seguir el norte y llegar a esa base- Pensó Alessa, volvió a mirar por la ventana de forma cautelosa y notó que uno de los integrantes de aquel grupo miraba a la casa en la que ella se encontraba, rápidamente Alessa bajo la cabeza, su corazón palpitaba a mil, mientras intentaba mantener la compostura, miró desde otra ventana y vio que aquella persona siguió caminando con su grupo, por un momento dio un suspiró de alivio, aún así, que mirara la casa en la que ellos se encontraban sin hacer un ruido o dejarse ver fue muy extraño, se alejó de la ventana y caminó hacia la habitación de Michael, tocó la puerta y esperó, pero no había respuesta, volvió a golpear la puerta, hasta que decidió entrar, Alessa frunció el ceño, era claro porque nadie contestaba a la puerta, Catalina estaba sobre Michael, aún vestido, excepto por ella quien estaba casi desnuda, hasta que Alessa entró
-¿¡Que haces!?- Preguntó Catalina cubriendo su cuerpo, Michael simplemente la miró
-Hay un grupo de caníbales ahí afuera y uno de ellos observó solo está casa, tenemos que irnos- Cuando Michael escuchó eso de Alessa se levantó rápidamente y tomo su arma, estaba a punto de decirle algo, pero ella cerró la puerta dejándolo con Catalina en la habitación, se dirigió a su habitación y comenzó a juntar sus cosas rápidamente, pero a tan solo cinco minutos escucho la puerta de abajo abrirse al igual que Michael, Alessa abrió su ventana lentamente subiendo al tejado, miró a un lado, vio a Michael y Catalina hacer lo mismo de la otra habitación, bajo lentamente con ellos y se alejaron de aquella casa, a pesar de correr, Alessa miró por última vez la casa y vio una marca extraña en la puerta, luego se alejaron, no dejaron de correr por varios minutos, hasta que Catalina cayó cansada, Alessa notó que Michael no se detuvo, pero ella decidió hacerlo, miró a Catalina, Michael se detuvo al ver a Alessa, -Tenemos que seguir.
-Estoy cansada- Contestó Catalina
-No podemos hacerlo, estamos en su terri…
-¡No puedo seguir!- Catalina estaba cansada y enojada
-Entonces muérete aquí- Dijo Michael, tomó el brazo de Alessa para que lo siguiera, pero ella se soltó
-No puedes usar a una persona y luego abandonarla- Alessa se acercó a Catalina, -Vamos a esa casa, descansa un momento y luego seguiremos, pero solo serán unos minutos.
-Gracias- Catalina se levantó y los tres entraron a la casa, Michael miró furioso a Alessa, pero sabía que aquella noche la había puesto celosa, así que tomó a Catalina en sus brazos y se la llevó a la casa y la dejó sobre una cama, luego tomó su arma y camino hacia la puerta
-¿a dónde vas?, tenemos que permanecer...
-Recorreré el área.
-Pero…
-Deja de ser tan molesta- Michael se alejó de ella, Alessa solo espero varios minutos a qué volviera, mientras tenía un bisturí en la mano, ella solo esperaba que sea Michael quien entrara por esa puerta y no un caníbal o infectado, escuchó un pequeño sonido detrás de ella, al mirar notó que Catalina estaba parada en la puerta de la habitación
-Gracias por ayudarme- Dijo Catalina
-No es nada- Contestó Alessa
-Tú y él son- Catalina miró a un lado, -¿Pareja?
-No, solo compañeros.
-Él me gusta mucho, más de lo que crees.
-No tiene nada que ver con esto, pero aquellos sujetos con los que estabas, te abandonaron con facilidad, eso fue extraño.
-Ya te lo dije, ellos me robaron comida, me iban a dejar morir y…
-Cuando caíste uno de ellos te ayudó.
Aquella joven permaneció en silencio, hasta que vio por la ventana a Michael volver, -Solo quiero sobrevivir e irme de aquí.
-Iremos a una base militar, estarás bien allí- Alessa la miró
-¿Una base militar?
-Si, está cerca de esta área, pero allí estarás a salvo.
Catalina estaba nerviosa, Michael entró a la casa, -Podemos quedarnos aquí está noche, el área parece segura, además es de noche y al parecer los caníbales recorren el área, es mejor estar ocultos, no vi marcas cerca, así que no estamos en su territorio- Miró a Alessa y notó que algo le sucedía
-¿Dormirás conmigo está noche?, me siento insegura sola- Preguntó Catalina
-Todos debemos estar en la misma habitación, ya no podemos estar separados- Dylan se dirigió a la habitación, -No falta mucho para que amanezca- Subió al segundo piso, Catalina estaba cerca de la ventana, colocó sus manos en ella, parecía estar observando el área hasta que la llamaron -Sube rápido- Dijo Michael, ella corrió al segundo piso
Esa noche estuvieron en la misma habitación, aquella joven abrazaba a Michael mientras dormía, él se mantenía atento con su arma y Alessa quien estaba sentada delante de ellos miraba a cada momento la ventana
-Hay algo que aún no he visto- Pensaba Alessa, miró a Michael quien estaba a la espera de un pequeño sonido que le advirtiera en aquella oscura noche, -¿En la otra casa- Dijo Alessa, Michael la miró rápidamente, -Notaste algo extraño?
-No.
-¿Nada?
-Solo que está chica quería tener sexo a toda costa, es todo- Contestó Michael
-La casa en la que estábamos, tenía una marca.
-¿Qué tipo de marca?
-No lo se, cuando huimos de los caníbales la vi, el problema es que no estaba cuando entramos- Michael miro a Catalina, por un momento tomó su arma, -No quería incluir a Catalina, porque aquellos chicos con los que estaba, me dijeron que tuviera cuidado, mientras la miraban, no les molestó abandonarla, puede que…
-Tenga algo malo- Contestó Michael mirándola
-Creo que no estamos tan lejos de la base- Alessa sonrió, -Tal vez a unos tres días, si vamos a un paso precavido, podremos reencontrarnos con los demás y…
-Ya no quiero escucharte.
-¿Qué?
Michael se levantó y salió de esa habitación y bajo al segundo piso, miró por la ventana, recordando aquella noche en que todo se descontroló
Recuerdo:
Michael estaba a punto de abrir la puerta donde estaban los demás, hasta que vio a Gerónimo, alejó su mano del picaporte y lo siguió
-Gerónimo- Dijo Michael
-¿Qué sucede?- Preguntó Gerónimo deteniéndose
-Quiero saber que sucedió en Oxac.
Gerónimo tragó saliva y miró a ambos lados, -Quisiera ayudarte pero estoy ocupado y debo ayudar a los demás, pregúntaselo a…- Gerónimo buscaba a los demás, pero no lograba encontrar a nadie, -Tú sabes…, puedes preguntárselo a los demás, tal vez a Dylan, hablamos luego- Volvió a caminar, solo que está vez lo hizo más rápido, Michael frunció el ceño, tomó su arma y revisó las balas, algo que Gerónimo escuchó, esto provocó que comenzara a correr, Michael lo pateó con fuerza, provocando que se golpeara contra unas cajas de madera, lo tomó de la remera y lo golpeó contra la pared, apuntó su arma a la cabeza de Gerónimo
-Estoy arto de ser el único que no sabe que sucedía en Oxac y me jode que nadie me lo diga.
-Y-yo no se que sucedió en Oxac, estaba lejos y…- Michael frunció el ceño, estaba furioso, bajo el arma, apuntando al m*****o de Gerónimo
-Te arrancaré el pene de un tiro si no me lo dices.
-E-escucha, háblalo con Dylan, yo no…- Michael apretó su arma contra Gerónimo, pero él solo suspiró, -No se quien es peor, tú o tu hermano, ya estoy arto de esto, Dylan pidió que no digamos nada- Michael alejó el arma de Gerónimo, su expresión cambió, parecía estar decepcionado de lo que había escuchado, -Los demás propusieron que Alessa atendiera personas en una tienda con un nombre y oficio falso, nosotros debíamos expandir el rumos de una doctora y bueno, funcionó, aunque Dylan estaba en contra.
-¿Luego?
-Vincent supo de Alessa, Dylan quería irse lo antes posible, pero ellos ya habían llegado a ti y solo tenía una cosa que hacer, entregarla a cambio de ti, no fue fácil para tu hermano, pero sabíamos que lo haría y creo que en el fondo Alessa lo perdonó porque ella haría lo mismo por sus hermanas.
Michael lo miró, -¿Cómo sabes de sus hermanas?
-Leila se lo contó a mi hermana- Michael estaba furioso, Gerónimo solo miró fijamente a Michael y suspiró, -Solo ponte en el lugar de tú hermano, se que harías lo mismo por él, aunque te duela- Miró a un lado, observando a su hermana quien estaba ayudando a otras personas, -Todos lo haríamos- Michael lo soltó y simplemente se alejó de él
-¿Cómo puede perdonarlo tan fácilmente?- Pensó Michael, -Quién sabe cuántas cosas le sucedieron en ese lugar, Dylan ni siquiera fue capas de ir por ella y ella le sonríe como si nada hubiera pasado, ¿Es estúpida o…- Frunció el ceño y mordió sus labios, -No, ella no puede…, no con él- Sus pensamientos fueron interrumpidos por los gritos de las personas, solo miró hacia atrás y observó como varios infectados devoraban a las personas, Michael ni siquiera lo pensó, corrió lo más rápido que pudo a la habitación en la que estaba Dylan, pero ellos ya no estaban allí
-¿¡Que haces!?- Gritó Leo, tomó del brazo a Michael y se lo llevó, -¡Corre!
En ese momento sus recuerdos se vieron interrumpidos por fuertes golpes, miró por la ventana y vio a varias personas golpear a los infectados, entre ellos alguno usaron barras de captura en los infectados
-¿Qué demonios hacen?- Se preguntó Michael, pero al poco tiempo notó que se dirigían a la casa en la que ellos se encontraban, -¿Por qué aquí?- Michael se ocultó entre los muebles, dos de ellos entraron con barras de captura las cuales tenían dos infectados, ellos se miraron y los soltaron rápidamente cerrando la puerta, uno de los infectados corrió hacia el segundo piso, Michael al notarlo pensó en Alessa al moverse hizo un pequeño ruido algo que el segundo infectado había notado