-¿Alguna herida interna o importante que hayas notado?
-Por ahora no, todas son exteriores- Dijo Dylan
-Bien, eso es bueno- Alessa suspiro relajándose después de escuchar eso
-¿Eres doctora?- Pregunto uno de los cautivos que estaba alado de su prisión
-Enfermera, pero no llegue a recibirme- Contesto Alessa con una sonrisa
-Ya veo, ¿Podrías ayudarme?
-¿Qué sucede?
-Tengo una herida en la pierna por un disparo, no atravesó la pierna, pero…
-¿Pero?
-No se si la trate bien.
-¿Puedes estirar la pierna y mostrármela?
-Si- Aquel joven saco su pierna entre las rejas exponiendo su herida
-Se ve bien.
-¿Si?
-Si- Alessa miro su pantalón, -¿Eres un soldado?
-Si, escuadrón catorce, aunque ya no somos tantos como antes.
-¿Por qué no te curo el médico del escuadrón?
-Deserto y dos de mis hombres se volaron la cabeza en el mes.
-Lamento escuchar eso.
-Es mejor así, cuando eres líder con lo que menos quieres lidiar es un grupo de imbéciles ineficientes que no soportan estar al borde de la muerte.
-Eso es mucho.
-Una vez que entras al ejército sabes lo que te espera, sangre y muerte, debes ser un idiota si crees que jamás lo verás, ¿Tú eres un soldado?
-No, no lo soy.
-Creí que lo eras, pareces cercana a ellos- Dijo señalando a Dylan quien estaba al frente pero a varios metros
-Convivo con ellos, me ayudan a sobrevivir aunque ahora…
-Escucha, mantén el perfil bajo aquí estos idiotas hacen cosas extrañas con las personas que capturan.
-¿Extraño como que?
-Éramos más, muchos más, pero cada noche se llevan a una persona y solo se pueden escuchar sus gritos, a veces suelen llevarse dos pero la segunda es para su entretenimiento personal- Aquel joven miro a varios guardias hablar en una esquina, -Seguramente notaron que no hay infectados cerca del área.
-Si.
-Ellos los atraparon y los mantienen en una enorme celda, supongo que para el día en que las cosas pierdan el control.
-¿Perder el control?
-Si un día los presos escapan, ellos soltaran a esas cosas.
-Entonces tendrás que curar esa pierna rápido si quieres escapar de esas cosas.
-¿Qué?
-Me quitaron varias cosas, pero…- Alessa comenzó a buscar en los bolsillos de su pantalón, -No me quitaron todo- le entrego el ungüento, -Aplícalo sobre tu herida, te ayudará a cicatrizar rápido y prevenir infecciones.
-Gracias- Él tomo el ungüento y por un momento permaneció en silencio pensando, -Me llamo Leo- Dijo el joven
-Me llamo Alessa- Contesto ella
-Bien, espero salir de aquí para verte y agradecerte este ungüento en persona.
-Espero que salgamos pronto- Alessa miro hacia las prisiones de Michael y Dylan, Michael miraba a Leo y Alessa preguntandoce de que estaban hablando, mientras Dylan descansaba de aquellos golpes.
Michael:
Parece que Alessa acaba de conseguir un nuevo amigo- Dijo Alex
-Solo hablan- Dijo Michael al escucharlo
-Creo que ella le entrego algo.
-No lo vi- Michael la miro y luego comenzó a ver la estructura del lugar, suspiro, -Está mierda es muy sólida.
-Es una prisión idiota- Dijo Alex, -Solo nos queda esperar y ver qué quieren- Así había pasado un día y al caer la noche se llevaron a un hombre sin decir nada les entregaron un pequeño plato con comida y se llevaron a otro, al otro día el proceso volvió a repetirse cada día, eran vigilados por un guardia diferente y cada noche escuchaban los gritos así paso una semana, Dylan estaba recuperado al igual que Leo. Ese día podían escuchar risas y gritos de felicidad que se acercaban a ellos, cuando las puertas se abrieron entraron cinco de ellos
-Yo solo quiero quitarme el estrés- Dijo uno de ellos, comenzó a caminar por las celdas mirando a cada persona encerrada, sonrió y llamo a uno de ellos, -¡Billy!
-¿Qué?
-Dame las llaves- Billy las arrojo y aquel hombre abrió una celda, sacando a Bruno de ella, -Tú serás mi juguete hoy- Dijo sonriendo, volvió a arrojarle las llaves a Billy y se llevó a Bruno
-Mierda- Murmuró Dylan, miro a los demás y tres de ellos entraron a la celda de las mujeres y tomaron a tres chicas llevándoselas, Dylan los miro rápidamente y murmuro, -Ninguna de ellas es Alessa- Dijo Aliviado
-¡Esperen! Es el día libre de los cinco, no solo de ustedes cuatro- Dijo Billy
-Escucha Billy, alguien debe cuidar a los prisioneros, lo sabes los demás están haciendo las otras tareas, toma una zorra y métete a una celda o golpea a uno de ellos hasta matarlo, haz lo que quieras- Aquel hombre camino hacia Billy, -Mientras lo hagas aquí- Luego fue con los demás, -¡No olvides usar la porra!- Luego se fue, Billy comenzó a caminar por las celdas arrastrando la porra por los barrotes hasta detenerse en la celda en la que se encontraban las mujeres
-¿Quien será la suertuda?- Pregunto mirando a todas, -¿Tú? O tal vez ¿Tú?- Dijo apuntando las con la porra mientras reía, pero entre ellas vio una que llamo si atención, -Serás tú- Abrió la celda y levanto la porra asustando a las mujeres quienes se alejaron de él, tomo del cabello a la joven y comenzó a arrastrarla fuera de la celda, -Tienes suerte- Dijo Billy, ella intento luchar, pero él la golpeó en el estómago con la porra
-¡Alessa!- Grito Michael, -¡Pedazo de mierda te mataré!- Michael comenzó a golpear las rejas de su celda
-¡Eres un pendejo!- Grito Leo, -¡Ven aquí e inténtalo con un hombre bastardo!
-¡Cuando salga te mataré!- Dylan golpeaba las rejas, Billy miro a Dylan y sonrió
-Lo siento, no me gusta tener publico- Camino hasta la última celda y la abrió, arrojo en ella a Alessa y luego comenzó a quitarse la camisa, -Les permito escuchar- Dijo Billy, entro y Alessa comenzó a gritar intentando alejarlo de ella, él le arrancó la remera y la volvió a golpear, está vez la abrazo y comenzó a sentir su aroma, -Sigue gritando- Susurro, -Quiero que todos escuchen lo que te are- Alessa estaba temblando e hizo lo único que podía hacer al poco tiempo escucharon un fuerte grito, era Billy quien salió de la celda semi-desnudo pero con una profunda herida en su cuello y de su boca brotaba sangre, intentaba tapar la herida con su mano pero se desangraba muy rápido, había sido herido en la yugular
-¿Qué?- Michael vio como Billy pedía ayuda hasta caer al suelo, detrás de él, Alessa salió de la celda sin remera solo en sostén y pantalón con su boca cubierta de sangre hasta su vientre, escucho a los demás guardias correr al escuchar los gritos de Billy, rápidamente tomo las llaves que estaban colgadas en el cinturón de Billy y corrió, abrió una puerta y salió del lugar
-¡Espera!- Grito Ariel, -¡Sacamos de aquí!- Pero ella no volvió
-Solo se fue- Dijo Mateo
-Ella nos dejo- Dijo Max
Leo miro el ungüento que le había entregado Alessa y solo lo guardo en su bolsillo y se sentó en el piso nuevamente, Michael permanecía fijo en la puerta por la que Alessa se había marchado, Dylan solo miraba el suelo sin decir una palabra en ese momento los demás guardiacárceles habían llegado
-¡Billy!- Al ver el cuerpo sin vida buscaron las llaves, -¡Se llevaron las llaves!- Grito aquel hombre
-La puerta del frente, tenemos que ir- Dijo otro
Uno de ellos miro a los demás quienes parecían estar furiosos y decepcionados, -¿Cómo sabemos que no volverá?
-Solo míralos los abandonó a todos.
-¡Esa perra!- Grito Ariel, -Se fue por esa puerta- Apunto, dándole las indicaciones a los guardiacárceles
-Esa perra no llegara lejos- Dijo uno de ellos, comenzó a reír y tomaron sus porras para encontrarla
Había pasado varios minutos en los que todos permanecieron en silencio, excepto por quienes no podían dejar de maldecir, pero comenzaron a escuchar algunos gritos
-¿Dylan?- Pregunto Alex, pero él no contesto, -¿Michael?- Tampoco había recibido respuesta de él, -Supongo que esto fue demasiado para ellos- Murmuró Alex las puertas de abrieron y escucharon a alguien correr y varios murmullos, Dylan escucho como abrían sus rejas al mirar vio a Alessa delante de él, rápidamente se puso de pie y camino hacia ella, pero no logro decirle ni una palabra Alessa le entrego un arma y un chaleco, luego corrió celda de Michael y le entrego lo mismo, abrió las celdas de los demás les entrego porras
-Es todo lo que pude conseguir- Dijo Alessa, luego corrió a la celda de Leo y la abrió le entrego una porra sonrió, -Espero que tu pierna se encuentre mejor- Miro a un lado, -¿Esos son tus hombres?- eran otras personas encerradas
-Si- Al escucharlo Alessa abrió sus celdas, -¿Por qué volviste?
-Jamás me fui- Los demás los escuchaban, -Simplemente abri una puerta porque sabía que ellos me seguirían no tenía tiempo de liberarlos a todos los matarían, tomé la única decisión que creí correcta, abrir una puerta, correr, ocultarme y hacerles creer que estaba buscando la salida y los había abandonado, así mientras ellos me buscaban yo buscaba algún tipo de arma y los alejaba cada vez más de ustedes, creo que fue lo mejor- En ese momento escucharon varios gritos, -Tal vez yo abrí algunas celdas de más.
-¿Qué tipo de celdas?- Pregunto Alex
-Infectados.
-¿Eres idiota?- Ariel camino hacia Alessa, -Solo tenemos esta mierda para defendernos ¿¡Y tú sueltas a los infectados!?- Alessa dio un paso atrás
-Se está haciendo de noche- Dijo Dylan al ver las ventanas con barrotes, -Aquí no hay mucha luz, evadir a los infectados será fácil mientras no vean y esos tipos estarán ocupados evitando que los devores- Miro a Alessa, -Él problema es como salir.
-Dejemos que los infectados la devoren y escapamos- Dijo Ariel mirando a Alessa
-Cierra la boca idiota- Dijo Michael, Ariel solo miro a un lado furioso
-Tengo las llaves de toda la prisión, estamos en el segundo piso y solté a dos infectados que no eran muy rápidos- Alessa se acerco a la ventana, -Hay una salida por detrás, esos tipos tienen armas y les tomara algo de tiempo matar a los infectados lo que nos da tiempo de escapar.
-Que lista- Alex se acerco a la ventana
-Solo tenemos que encontrar la forma de llegar a ese lugar- Alessa comenzó a escuchar gritos y disparos, -Tal vez esos dos infectados eran mas agresivos de lo que creí.