Satisfecha, así era como me encontraba en estos momentos, nunca pensé que podría tener a João completamente dominado con mis movimientos de cadera. Y pensar que siempre he sabido moverme así, pero nunca lo usé en el sexo, creo que Erick no despertaba en mí esa necesidad de querer probarle lo que puedo hacer, pero João era diferente, todo con él era un maldito desafío, uno que quería ganar a como diera lugar. Él estaba exhausto con los ojos cerrados tratando de recuperarse, pero sentía como su fuerza disminuía y su respiración se hacía cada vez más lenta, lo tenía lo agotado. Yo la niñita tonta, la última mujer en la faz de la tierra que él tomaría, lo acababa de dejar en la lona, qué más lección que esa, les juro que estaba totalmente satisfecha, no negaré que hasta hace unos minutos pen

