DANNA Cuanto más el cielo se abra sobre nosotros y el piso bajo nuestros pies se mueva, sin importar qué, no somos capaces de abrir los ojos. Somos tan cobardes que seguimos creyendo que volamos, aún cuando ya vamos directo al vacío. Pero somos masoquistas porque somos conscientes de ello y nos quedamos. Entonces. Si no somos del todo cobardes y tampoco somos del todo masoquistas… ¿Qué somos?. Tenía frente a mí al amor de mi vida, pero no podía seguir a su lado después de lo que había pasado. Decir que ya no lo amaba o que como Donan había dicho, lo había olvidado, era decirme mentiras que jamás creería, pero que quizá necesitaba creer. Así que esperé a que despertara para llevar a cabo mi decisión. Cuando Andrew abrió los ojos y me miró, se levantó y trató de hablar, pero lo detu

