—¡Dannaa! ¡Dannaa! —apoyó mi team abucheando de paso a Andrew. —¡esto es trampa!. —se quejó el tipo amargado que decía ser el papá de mi bebé. Lo miré y le dije "adiós" con una mano, en son de burla —¡Hasta yo que estoy embarazada, me muevo más rápido, Daigle! —Pamplinas, White, sino te estuvieran ayudando el premio ya sería mío. —exclamó agotado. Reí. Dia de picnic en la acalorada Woodslandia, en la casa de vacaciones de mis suegros. Pero, por alguna razón la extraña sensación de estar siendo vigilada, no me dejaba en paz. Nos habíamos tomado un par de días del trabajo, porque lo necesitábamos y porque habíamos descubierto que lo necesitábamos con tantas cosas que estaban pasando. Al final la idea había salido de la persona más aburrida del mundo mientras cenabamos ayer, y pues

