Yacob: Llegando a casa de los abuelos de Beth, fui recibido con vítores y abrazos, como si hubiese ganado un premio, aunque de cierta forma había ganado algo, algo muy importante para mí, una oportunidad, y no la iba a desaprovechar. Tras el divorcio de mis padres, vi un sinfín de intervenciones de abogados fraudulentos, así como su falta de empatía con sus clientes y su tendencia a creerse mejores que los demás, sin embargo, hubo uno de ellos, el señor Pettersen, el me dejó anonadado con su personalidad carismática y su buen gusto por libros además de su pulcritud y dialecto, era impresionante como el poder de las palabras te hacía pensar o ver las cosas de una manera. Cuando tuve la oportunidad de conocerle, ya que él representaba a mi madre, me explico las nociones básicas de un aboga

