Emma. Christian me llevo a casa al día siguiente, los guardaespaldas me esperaban afuera de mi casa, con Christian a mi lado no necesitaba de seguridad pues sabía perfectamente que él me protegía demasiado. —La próxima semana será el cumpleaños de mi padre y quiero que me acompañes — me tomo de las manos. —Claro que sí, amor — sonreí de oreja a oreja. —Eres mi todo, Emma, la razón por la que nuevamente comenzó a latir mi corazón — beso mis labios. (...) Una semana después. Christian y yo estábamos abordando un avión privado, era demasiado lujoso para ser real, jamás había estado en un avión tan hermoso, estaba a punto de conocer a la familia de Christian y la verdad estaba muy nerviosa, no sabía nada de ellos, bueno... No sabía nada de lo que pasaría después de esta visita. Me sent

