Sofía Sanz. Siempre había leído historias en donde la protagonista era fuerte, en donde ella vencía cualquier tipo de circunstancia que se enfrentará, siempre quise ser como ellas, vencer todo lo que me tocaba vivir, porque de una manera u otra quería sentirme fuerte. Lo traté de ser muchas veces, pero simplemente no podía. No quería darme por vencida, pues tenía que ser fuerte por muchas personas, mamá era una de ellas, aunque ya no estuviera conmigo físicamente, la sentía espiritualmente y para mí era más que suficiente, entonces, tenía que ser fuerte por ella. Por mí. Por mis metas, porque tenía muchas que cumplir, tenía sueños que hacer realidad y sé que solas no se van a resolver. La mayor parte de mi juventud la pasé sometida a medicamentos y quimioterapias, llegué a cierto punto

