—¿estás apurada acaso querida?— Spirus se ríe levemente de manera cínica sabiendo que esté interrumpiendo por supuesto su pasó. Holland alza su barbilla y relame sus labios comprendiendo que no va a alejarse de enfrente de ella hasta que no le dé lo que quiere, es por eso mismo que saca toda la fuerza desde su interior y deja de concentrarse por unos instantes en el castaño para poder quitárselo de encima de inmediato. —Por más que te diga que estoy apurada vas a querer de igual manera hablar conmigo Así que es preferible que vayamos al punto— manda nuevamente alzando su barbilla y llevando una de sus manos libres hacia sus caderas. La imagen que tenía el fundador del consejo frente a sus ojos Era realmente la de una luna reina absolutamente empoderada a la cual no le importaba que sus

