Adrik pone sus ojos en blanco pasando una mano por su cabello. Suspira y baja la mirada para intentar concentrarse. Pero era realmente imposible hacerlo con Elena frente a sus ojos con aquel rostro celestial. —esto que voy a decir en realidad puede que probablemente suene bastante intenso para que lo comprendas pero quiero que que sepas que tienes mi apoyo en todo momento Y que no te estoy diciendo esto para presionarte— carraspea aclarando su garganta, mientras que la sigue tomando por los hombros. Dándose cuenta de que claramente es un gesto demasiado amistoso y él lo que tiene con ella es para nada amistoso es por eso mismo que niega con la cabeza chasqueando la lengua una vez y suspirando para luego tomar con delicadeza una de sus manos. —podés decirme absolutamente lo que quieras,

