Victoria Fletcher Caroline secó sus lágrimas con la yema de los dedos, tomó aire profundamente y, con un temblor apenas perceptible en su voz, continuó: —Victoria… no sé cómo decirte esto, pero él… no me eligió.—Su mirada se perdió en la taza entre sus manos, como si en el líquido oscuro pudiera encontrar respuestas que había estado buscando durante años. —Aquella noche, cuando tomó la decisión de correr, sentí que mi mundo se quebraba. Si tan solo me hubiera elegido a mí en lugar de esa maldita carrera…— Sus labios se comprimieron, intentando contener la emoción. — Pienso que aún seguiría vivo. Y lo peor de todo es que él nunca supo que en ese momento yo estaba embarazada. Mis ojos se abrieron con incredulidad. Un latido violento golpeó mi pecho, como si mi corazón quisiera salir de s

