Victoria Fletcher Estos últimos días han puesto a prueba mi paciencia, mi estabilidad emocional y mi capacidad de contener todo lo que siento. He tratado de actuar con mesura, de pensar con claridad, de ser racional, pero cada vez que mis ojos se posan en Alan, toda mi fortaleza parece desvanecerse. He dejado que mis emociones dicten el rumbo, que mis pensamientos se entrelacen con mis sentimientos, por primera vez en mucho tiempo, he soltado ese rencor que tanto tiempo había cargado. Cuando lo vi en esa camilla, inconsciente, mi mundo se detuvo. El pánico me envolvió con una intensidad que no supe cómo manejar. Por un instante, reviví la misma angustia, el mismo vacío que sentí la noche en que perdí a mi hermano. El miedo se apoderó de mí, el dolor de una posible pérdida me hizo compre

