MIA Su voz suena áspera mientras habla. —Es tan agradable verte. Todos pensamos que habías muerto en el incendio. Lo miro, sin saber si hablar. Sus palabras resuenan en mi cabeza, pero recuerdo mi conversación con todos cuando llegué. Gwen había iniciado un incendio para ayudarme a escapar. Sacudo mis pensamientos y mantengo mis ojos en él mientras continúa. —Te ves más saludable desde que llegaste a la manada. No digo nada. El Alfa Robert está de pie junto al escritorio, pero noto dos sillas una al lado de la otra, frente a todos. Suelto un suspiro y camino hacia la silla mientras él se sienta. Sus ojos me observan todo el tiempo hasta que agarro la silla, la muevo un poco y me siento. La tensión en la habitación es palpable. Nadie dice nada hasta que el Alfa Robert habla. —Tengo

